PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA
Es una pena inesperada el tener que dividir nuestra página en dos partes por un doble motivo. De un lado, porque supone que nuestros grandes intérpretes, no solamente se marchan con excesiva frecuencia, sino que, además, lo hacen de dos en dos. Y, por otro lado, porque nuestro espacio para expresar sus cualidades artísticas, sentimientos, obra y trayectoria queda reducido a la mitad y, entonces, no podemos cumplimentar su memoria en la dimensión y con los méritos que ellos se merecen.

PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA
Es una pena inesperada el tener que dividir nuestra página en dos partes por un doble motivo. De un lado, porque supone que nuestros grandes intérpretes, no solamente se marchan con excesiva frecuencia, sino que, además, lo hacen de dos en dos. Y, por otro lado, porque nuestro espacio para expresar sus cualidades artísticas, sentimientos, obra y trayectoria queda reducido a la mitad y, entonces, no podemos cumplimentar su memoria en la dimensión y con los méritos que ellos se merecen.
Esta semana, nos hemos desayunado, en dos días distintos, pero muy próximos, con el “adiós” para siempre de Leandro “Gato” Barbieri(28-11-1932, Rosario-Santa Fe-Argentina/02-04-2016, Nueva York-Estados Unidos),excelente saxofonista y relevante exponente del jazz argentino, maestro al que, este verano, sin duda alguna, se rendirá homenaje en el “XIX Festival Internacional de Jazz de San Javier”, pues no me cabe la menor duda de que mi buen amigo Alberto Nieto Meca, director de ese reconocido ciclo musical, volverá a exhibir su exquisita sensibilidad para dejarle hueco, en la próxima edición, a la memoria de este sensacional artista.
Por otro lado y como víctima de un cáncer de hígado, hemos perdido a José Manuel de Tena Tena (21-12-1951, Benquerencia de la Serena-Badajoz-España/04-04-2016, Madrid-España), el conocido y muy valorado Manolo Tena, extraordinario compositor y magnífico cantante al que muchos admiradores le llamaban “la voz carrasposa de la movida madrileña”.
Gato Barbieri es el autor de la banda sonora de “El último tango en París”
El argentino, que ya acumulaba 83 años, fue el autor de la siempre inolvidable banda sonora de “El último tango en París”, una obra de la que podía haber vivido siempre, pero nunca se conformó y creó numerosas partituras de éxito e incuestionable calidad. No obstante, declaró, recientemente, que “sigo tocando porque necesito el dinero para vivir”. Y, todo eso, a pesar de que en sus últimos años de existencia sufrió la total pérdida de su visión. Su último concierto tuvo lugar el día 23 de Noviembre de 2015 y lo ofreció en el marco escénico del neoyorkino “Club Blue Note”, mientras que el pasado año manifestaba a los medios de comunicación que no le quedaría ni un lustro de vida, pero, finalmente, ni a eso le alcanzó su salud. Un artista que, después de tenerlo todo y gozar de prestigio mundial, se vio inmerso en el más profundo del os ostracismos, algo que, él mismo, achacaba a que “me he complicado la vida por méritos propios”. Y decía que los músicos de jazz no le consideraban del género, mientras que los músicos latinos le rechazaban como tal, con lo que nunca aceptó que se le viese como uno de los pioneros del “latin jazz”. Formó parte de la banda de su virtuoso compatriota Lalo Schifrin, otro jazzista de extraordinario prestigio. Y, además del jazz de plena vanguardia, que afrontó en la década de los ’60, hizo incursiones, en los ’70, en pop y fusión, gozando de las muy directas influencias de músicos de la talla de Carlos Santana, Pharoah Sanders y John Coltrane, apostando con su música, habitualmente, por los tonos desgarradores, las notas prolongadas y un volumen dominante en las mismas. De su inmensa discografía, compuesta por casi medio centenar de discos grabados, destacan “I want you” y “Europa”, además del ya citado “Last tango in Paris”, que le valió para ganar un “Grammy”, en 1972, con un film que tuvo como protagonista a Marlon Brando y como director a Bernardo Bertolucci. Barbieri ha disfrutado, igualmente, de la consideración de ser uno de los mejores saxofonistas que ha dado la historia latinoamericana.
Manolo Tena, el imprescindible que quiso ser prescindible
Manolo Tena, que se ha ido con una juventud de 64 años, formó parte de las bandas “Cucharada” y “Alarma!!!”, con quienes hizo rock and roll, after-punk, reggae y otros géneros. Ha compuesto temas musicales para artistas del prestigio de Ana Belén, Miguel Ríos, “Los Secretos”, Ricky Martin, Luz Casal, “Siniestro Total” o Rosario Flores, entre otros. “Tocar madera” y “Sangre española”, con la que superó las 800.000 copias vendidas, en 1992, son las dos canciones que, por míticas, tarareadas y emitidas por las ondas radiofónicas de varios países, más y mejor caracterizan su ambicioso repertorio. Querido, respetado artísticamente, valorado por colegas y aficionados, nunca llevó una vida ordenada, especialmente en lo que se refiere al cuidado de la salud, a la que no prestó toda la importancia adecuada, abusando, incluso, del consumo de sustancias perniciosas. Sabemos y lo hemos vivido en primera persona que, en algunos de sus conciertos en nuestra murciana geografía, no ha comparecido en las mejores condiciones para actuar, pero siempre, salvo algún caso en el que ha tenido que suspender el anunciado concierto, lo ha suplido con su profesionalidad y altos conocimientos musicales para sobreponerse y dar lo mejor de “lo que le quedaba” en esos adversos momentos. Aprendió a tocar el bajo de forma autodidacta y siguió el mismo camino con el piano, instrumento con el que se encontraba bastante suelto. Por añadidura y pese a dejar los estudios, primero, matricularse en la universidad, después, y no acabar la carrera de filología inglesa, posteriormente, ha escrito libros que tiene publicados como “Canciones” (1993) y “Ludopoesía” (1999). No en vano era asiduo lector de las obras poéticas de Antonio Machado y Rubén Darío.
Flores y una carta de los Reyes de España en la capilla ardiente
Sus verdaderos ídolos fueron John Mayall, Lindsay Kemp y Frank Zappa. Y ha colaborado con distinguidos artistas del panorama musical español, compañeros que le han demostrado su cariño en el velatorio que se instaló en el “Palacio de Longoria”, sede de las S.G.A.E. (Sociedad General de Autores y Editores), en cuya capilla ardiente se han recibido flores y una carta de Sus Majestades los Reyes de España y donde ha comparecido lo más granado de la música española, manifestando, entre otros, Joaquín Sabina que “se nos ha ido uno de los grandes”. También han desfilado frente a su féretro artistas de otros sectores, empresarios de la industria discográfica, personajes del mundo de la comunicación, políticos, deportistas y muchas caras conocidas que han demostrado su cariño por este importante artesano de las canciones y hombre de “débil” comportamiento consigo mismo. Ha convivido con varias mujeres, tuvo residencia en Miami, padre de Miguel, Borja y Manuela, recibió significativos premios profesionales, compuso canciones para el cine y se hizo notar con calidad artística y con esa notable falta de atención para su salud que, ahora, le ha traicionado,aunque nunca se sabe lo que es mejor, ya que, por lo menos, ha vivido como él quería. En otros casos, existen quienes se cuidan con mimo y la suerte, sin embargo, también les da la espalda.
De dos en dos
Se nos quedan pendientes muchos datos, detalles y vivencias en la memoria, pero el espacio es así. Y, cuando los adversos acontecimientos se multiplican, mucho peor para ampliar contenidos. Hemos perdido, pues, a un reputado jazzista argentino, Gato Barbieri, y a un querido y entrañable representante de la música y la “Sangre española”, Manolo Tena. Descansen en paz. Buenos días.