JOSÉ CLEMENTE RUBIO GARCÍA

Hoy empezamos a publicar una nueva serie de artículos que, bajo este nombre, nos acerquen un poco al conocimiento de lo que es el Escultismo. En cinco entregas intentaré despertar la curiosidad de lo que es esto de los scouts y su realidad en nuestro entorno.

Baden Powell

Baden Powell

Sepamos que el escultismo, salvo en los años oscuros de la España actual, siempre estuvo presente, desde prácticamente los comienzos del siglo pasado, en prácticamente todos los municipios de la Comarca del Noroeste/Río Mula y eso lo iremos viendo de forma genérica. Actualmente, desde el año 1975 viene funcionando el Grupo Scout “Balate” de Mula y hace escasas fechas fue presentado en público el Grupo Scout “Cueva Negra” de Caravaca de la Cruz y que contó con la presencia, entre otras muchas personas, del Sr. Alcalde.

En primer lugar, quisiera explicar el porqué un servidor se atreve a hacer este trabajo, que de forma totalmente altruista, ofrezco a través de la generosidad de El Noroeste.

Empezaremos con una breve presentación de este maestro rural, sindicalista, preocupado por los problemas sociales y por encontrar fórmulas válidas para intentar dejar este mundo que nos ha tocado vivir un poco mejor de cómo nos lo hemos encontrado.

Conocí el Escultismo en otoño de 1969. Mi hermano Alonso ya estaba relacionado con el mismo, ya que sobre el año 1965 empezó dando los primeros pasos en lo que ha sido y es el Grupo Scout de Espinardo, uno de los Grupos pioneros del escultismo en los tiempos actuales en la Región Murciana. Yo ya era Maestro de Escuela y pronto empecé a trabajar como tal, pero en el tiempo libre lo fui conociendo y estudiando, empezando así mis actividades scouts. Mi relación con el escultismo fue muy intensa hasta mediados de la década de los ochenta. El Grupo Scout de Espinardo llenaba mi tiempo y pronto empezaron mis compromisos a nivel regional y nacional. La Formación de Scouters (educadores) fue una de esas misiones, estando dentro del Equipo Nacional de Formación de ANEDE (Asociación Nacional de Exploradores de España – Scouts de España), dando y recibiendo cursos de formación donde éramos requeridos. Profundizamos en el escultismo regional y local como base de la práctica escultista, cursos fuera de España, participe con responsable en el Jamboree mundial en Noruega (1975) a cargo del contingente de Murcia/Almeria/Valencia y un largo e intenso camino que dura hasta los días de hoy, ya bastante mayor en edad, pero pensando que el presente y el futuro está puesto en la juventud capaz de transformar esta sociedad en algo mejor de cómo nos la hemos encontrado y el escultismo, puede ayudar a ello.

Si por las calles preguntáramos que son los “boys scouts”, nos darían contestaciones diversas: son esa chiquillería que se van de campamento en verano, o bien esos niños y niñas que se dedican a vender “galletas”, o que “ayudan a cruzar la calle o llevarle la bolsa de la compra a la ancianita de turno” o bien los personajes o frases estereotipadas del cine americano: niños, más bien gorditos, recatados, con pinta de ingenuos, bonachones, que visten vistosos uniformes llenos de insignias y que usan esa frase de “palabra de scout” haciendo una señal con la mano derecha. Si esa pregunta se la hubiéramos realizado en los años 60/70 del siglo pasado, las contestaciones hubieran sido muy diferentes, ya que los cuarenta años de dictadura del General Franco lo intentaron hacer desaparecer, porque hay que saber que por Orden ministerial, el 22 de abril de 1940, fue suprimida las actividades de los Exploradores y todas sus propiedades incautadas.

La llama del escultismo se mantuvo viva, gracias a esas personas que con mucho sigilo y cuidado supieron ir manteniéndola y hasta que a mediados de la década de los sesenta, empezó, bajo el paraguas de la Iglesia Católica, de nuevo , muy tímidamente a salir a la calle con toda libertad. Un nombre que debemos recordar, es la familia Molina-Niñirola, pero toda esa historia, la dejamos para otro momento o bien para los historiadores.

Hay que saber que en España se introdujo el Escultismo en el año 1911, en Barcelona por Pedro Roselló Axet, militar, pero pronto se unieron con los Exploradores de España, fundados en 1912 por el también militar Teodoro Iradier, con el apoyo directo del rey Alfonso XIII, pero con cierta reticencia de la Iglesia Católica .

En la Región Murciana, el escultismo se introdujo por Cartagena (1913 – Antonio Trucharte) y Águilas (1914 – Juan Antonio Dimas) y pronto se desarrolló por el resto de la provincia. Tenemos datos de su implantación en los pueblos del Noroeste y, como ejemplo, vemos un programa de mano del Teatro Thuiller de Caravaca de la Cruz en el que la cupletista “La Salerito” (Antonia Martínez Burruezo) organiza un espectáculo para recaudar fondos para la fundación de los Exploradores de España en esta población.

Tras situarnos ampliamente, vamos a intentar plasmar lo que es el Escultismo.

El Escultismo fue creado por Robert Stephenson Smyth Baden Powell (1857 –1941) conocido como Baden Powell (B.P.) oficial del ejército británico y autor del libro Scouting for Boys (Escultismo para muchachos).

En el verano de 1907, en la isla de Brownsea, Inglaterra, B.P. reúne a 24 varones de edades comprendidas entre los 12 y 17 años, la mayoría de ellos hijos de amigos y conocidos, siendo de distintas condiciones sociales. Los gastos de dicho campamento fueron pagados por los propios chicos y de forma solidaria, aportando cantidades diversas dependiendo de las posibilidades económicas de cada uno. Durante nueve días lo pone (el manual de Escultismo para Muchachos) en práctica, dividiéndolos en grupos de ocho y los denomina con el nombre de Patrullas y a cada una se le asigna un nombre de animal, el cual sirve también para el estudio del mismo, sus costumbres, sus habilidades, etc.

El escultismo se puede definir como un movimiento educativo integral y que se puede encuadrar dentro de la Escuela Moderna, donde el auténtico protagonista de su educación es el propio sujeto, capaz de desarrollar todas su habilidades y se realiza en el tiempo libre del educando.

Las personas que lo practican, desde los educadores hasta los más pequeños lo hacen de forma totalmente altruista, y no esperando nada a cambio, que es una de las claves de este movimiento que es el Escultismo.

El Escultismo está extendido por prácticamente todos los países del mundo y sus características son semejantes, aunque con las particularidades propias de cada país, región e incluso población.

El escultismo fundado, como hemos dicho hace ya más de cien años, se mantiene en total actualidad. Es un movimiento vivo y va evolucionando con el paso de los tiempos, pero manteniendo una base ideológica clara y que se basa en la Ley Scout y su Promesa.

La Ley Scout es un decálogo de principios, a los que cualquier persona que lo desee puede comprometerse, plasmándolo ante una Promesa pública siendo fiel a la misma.

El juego, la aventura, el proyecto, la participación, la responsabilidad…y todo ello bajo el prisma optimista que tenemos que darle a nuestras vidas, además del estudio e interiorización de los principios emanados de nuestra Ley Scout, nos harán más humanos y preocupados por los más necesitados.

Festival La Salerito en Caravaca

Festival La Salerito en Caravaca

Pero para no ser, en esta ocasión, solamente un artículo de “buenas intenciones”, os introduciré en una práctica que desarrollan los scouts. Me estoy refiriendo a lo que se le llama por algunos “indiada”. En los Campamentos, lugar donde se desarrolla principalmente todas las actividades escultistas, uno o varios días se dedican a vivir como lo hacían las diferentes tribus de “los pieles rojas”, “los indios” de Norteamérica, de ahí que la mayoría de los Grupos Scouts mantienen lo que se denomina “Tribu india” y es sencillamente el escoger una tribu, estudiarla, conocer sus costumbres, sus trajes, ritos, simbologías, técnicas, juegos, forma de tomar decisiones, valores, nombres, etc. y llevarla y ponerla en práctica en ese día que se le conoce como el “Día del Indio” y cuya pretensión es el revivirla, incluso llamándose con nombres indios que se ponen cada uno de los miembros de la Tribu en un solemne acto de “totemización” y que ya son reconocidos por todos los miembros de la tribu y, que en muchos de los casos, perdurará durante toda la vida, siendo ya conocido por sus amistades a través del mismo.