DAVID LÓPEZ
La Ópera prima del murciano Luis Carrasco, El futuro, es un ejercicio de cine experimental en toda regla. 68 minutos donde el escritor, director, prodLuis López presentó su película en el IBAFFuctor… nos muestra la España de principios de los 80 de forma radical. Radical en cuanto a formato, rodada en celuloide de 16 mm –pero acertadísimo–, radical porque hemos visto pasar los años y todo sigue igual. Futuro negro e incierto. Pasado de diversión, presente de diversión, futuro de desesperación y desaparición.
La película cuenta como un grupo de jóvenes bailan y beben en una casa. La atmósfera es festiva y alegre. La victoria del PSOE en las elecciones generales de 1982 parece reciente y la noche está contagiada de un espíritu de euforia y celebración. El intento de golpe de Estado del 23-F, realizado tan sólo un año antes, parece corresponder a otro tiempo, como si perteneciese a un pasado que se aleja a gran velocidad. Podríamos decir que en España, en 1982, todo estaba por venir, todo era futuro. Sin embargo, el futuro también parece aproximarse a enorme velocidad, como un agujero negro que devora todo lo que encuentra a su paso.
Filmada con sonido ambiente –apenas oiremos que dicen nuestros protagonistas–, la banda sonora nos sirve de guión, añadiéndole tomas y perspectivas de cámara que enfocan, desenfocan y no dejan de jugar en ningún momento, dándonos imágenes y momentos, como si de un documento de vídeo archivado y de regular estado, se tratara.
Sin duda, un propuesta interesantísima y de calidad, que donde el no sonido, los cortes, y el montaje en general, hacen de este pasado y futuro, un trabajo más que digno de triunfar.