Ana Martínez Vidal/Diputada en la Asamblea Regional por Ciudadanos Región de Murcia

Nos encontramos ante un horizonte plagado de incertidumbres. El año próximo tendremos cita con las urnas tanto a nivel autonómico como nacional, inmersos en un clima de crispación y división. La clase política está más enfrentada que nunca: en lo ideológico, en lo económico y lo nunca visto, también en lo judicial.

Martínez Vidal junto a Juan José Molina

Martínez Vidal junto a Juan José Molina

Ciudadanos nació como un partido de centro, liberal, europeísta y reformista con el consenso y el diálogo por banderas, en un país copado por los dos grandes bloques, el PP y el PSOE. Un país de “rojos” y “azules” en el que parecía que otras opciones políticas parecían no tener cabida. Pero llegó Ciudadanos, un partido que fue capaz de ilusionar a los españoles con propuestas de sentido común, que por desgracia en política, es el menos común de los sentidos. Un partido liberal en lo económico y progresista en lo social, con el que muchos españoles se sintieron y se siguen sintiendo, (a pesar de los graves errores de estrategia política), plenamente identificados.

A nivel regional hemos vivido una auténtica perversión de la democracia, con un Partido Popular que ha sacado adelante sus iniciativas con el único apoyo de siete tránsfugas expulsados de sus partidos, los cuales únicamente han perseguido sus intereses personales.

La X Legislatura ha sido la legislatura perdida.

En la Región de Murcia todo parece indicar que el PP ganará las elecciones, pero tendrá que apoyarse en Vox para poder formar gobierno. Una alianza que alejará a nuestra Región aún más del centro político y de la moderación, algo que como liberales nos preocupa enormemente.

En el último año, tanto mi compañero Juan José Molina como yo, nos hemos mantenido fieles a nuestros principios y lo hemos demostrado día a día en nuestra actividad parlamentaria.

Nuestros derechos como diputados fueron torpedeados desde el momento en el que los tránsfugas boicotearon una moción de censura que perseguía una regeneración democrática real de las instituciones murcianas tras casi 30 años de inmovilismo del Partido Popular. Un hecho que no nos hizo perder la perspectiva ni la ilusión para continuar con nuestro objetivo, que no es otro que el de mejorar la vida de los murcianos.

En los presupuestos regionales para 2023 hemos apostado por la vía del dialogo y el acuerdo, teniendo en cuenta que Ciudadanos no ha participado en la elaboración de estas cuentas.

Partiendo de la base de que no son los presupuestos que hubiera elaborado Ciudadanos, los dos diputados de Ciudadanos decidimos ser útiles e intentar incorporar actuaciones de ámbito municipal con el objetivo de mejorar la vida de nuestros municipios, haciendo especial hincapié en la comarca del Noroeste, olvidada desde hace décadas por el PP.

Por ello planteamos nuestras enmiendas siendo realistas y con sentido común, y no con propuestas inalcanzables.

Contribuir a hacer un poco más llevadera la estancia hospitalaria de los pacientes de los hospitales públicos con tv y wifi gratis, dotar a los municipios de menos de 20.000 habitantes de un mayor número de recursos para mejorar sus servicios; arreglo de pistas deportivas en los colegios de varios municipios de la Región; promocionar el patrimonio y la riqueza arquitectónicos y culturales de los municipios que componen la Red de Cascos Histórico-Artísticos de la Región, o actuaciones de ámbito municipal para mejorar la accesibilidad y la seguridad vial en los municipios.

Estos fueron los objetivos que perseguimos con nuestra propuesta: unas medidas concretas que servirían para mejorar la vida de los ciudadanos de nuestra Región, siendo conscientes de que aún queda mucho por hacer. Una asignatura pendiente de estos presupuestos será sin duda la autovía Lorca-Caravaca, tan necesaria para unir las comarcas del Noroeste y el Guadalentín.

En pocos meses, tanto mi compañero Juanjo como yo, abandonaremos la primera línea política, pero seguiremos estando comprometidos socialmente con los problemas que acucian a nuestros ciudadanos.

Es importante que las personas que asumimos cargos en la esfera política tengamos una formación y una profesión a la que poder regresar cuando esta etapa termina. La política no debería ser nunca una profesión, en Ciudadanos lo hemos tenido siempre muy claro. Vemos con estupor cómo hay personas que se eternizan en cargos públicos durante décadas, algo que suele ocurrir en los partidos tradicionales.

Las instituciones son un instrumento para resolver los problemas y las necesidades de los murcianos, no deberían ser utilizadas en ningún caso como un trampolín laboral para aquellas personas sin formación específica en las materias que dirigen ni experiencia profesional. Defenderemos siempre la importancia de que los que nos dedicamos a la política defendamos unos valores y prediquemos con el ejemplo.

Los murcianos necesitamos soluciones y políticos que sepan gobernar con la cabeza y no con las vísceras. Necesitamos que nuestros políticos antepongan el interés general al populismo que no nos conduce a nada.

Por ello un partido de centro liberal es más necesario que nunca. Aún tenemos mucho que ofrecer a la política nacional, y también a la murciana.