Pedro Antonio Hurtado García

Fotografía: R. Mellado/Jazz San Javier

Lamentable y tristemente, viene muy oportuno, porque, en estas fechas, de no haber sido por el fatídico coronavirus, estaríamos disfrutando, como cada año y desde hace más de 20, del “Festival Internacional de Jazz” de San Javier. Y, este espacio, seguro, estaría dedicado a la crónica-resumen de las actuaciones de la semana anterior a la de su publicación, como ya tenemos por costumbre, algo que se ha convertido en una liturgia informativa que realizamos encantados y tratando de obtenerle, a los excelentes artistas que pasan por este mítico escenario, toda la gloria, belleza artística y sabiduría musical que nos suelen brindar.

Premio del festival de San Javier.- Un ciclo jazzístico que, tal como puede verse en la fotografía que ilustra esta información, le entregó el premio del certamen a un cantante y pianista de “los grandes”, cuya categoría musical le viene de dinastía. Fue en su edición del año 2014, cuya velada tuvo lugar el día 26 de julio, recibiéndolo el artista, al que despedimos con este obituario lleno de cariño, repleto de consideración y colmado de reconocimiento.

El menor de los Cole.- Era el menor de los hermanos del celebérrimo y prodigioso intérprete, fallecido en 1965, en Santa Mónica-California-EE.UU., Nat King Cole. Y tío, lógicamente, de Natalie Cole. Con todo ello, una vez más, venimos a corroborar que el festival marmenorense no es uno más, sino un valor en alza que ha logrado niveles de popularidad, prestigio y relieve verdaderamente impensables en sus inicios, objetivo conseguido gracias a haber marcado una senda, mantenido un nivel y conservado siempre el rigor, la seriedad organizativa y la categoría que, hoy por hoy, tiene sobradamente cosechada en su favor y en su cartel artístico, bajo la dirección impagable del incansable y gran profesional Alberto Nieto Meca.

Magisterio musical.- Lionel Frederick Cole (15-10-1931, Chicago-EE.UU./27-06-2020, Atlanta-EE.UU), cantante y pianista de jazz popularmente conocido como Freddy Cole, quien nos encandiló a muchos, con su magisterio musical, en el escenario del auditorio del “Parque Almansa”, de San Javier. Cole mantuvo un cuarteto de acampamiento con grandes figuras de la música, tales como Curtis Boyd en la percusión, Randy Napoleon en la guitarra y Elias Bailey al contrabajo, ocupándose del piano, como es natural, el cantante de Chicago, misma y lujosa alineación, por cierto, con la que compareció en el “Parque Almansa”, de San Javier, la noche que recogió su premio del certamen.

El peso del apellido.- Toda la crítica más especializada ha considerado siempre a Freddy como con un cercano parecido a su hermano mayor, pero, al mismo tiempo, todo el mundo coincide en que su sonido, su talante, su música y su forma de llenar el escenario, le catapultaron como ese artista que, “sufriendo” el peso y la no menos dura responsabilidad del apellido del hermano mayor, gozaba de una irreprochable personalidad propia que le hacía plenamente independiente, integrado en su música y verdadero maestro del jazz que ofrecía. Su voz melodiosa, retraída y nunca brusca, pese a que, en ocasiones, se manifiesta un poquito ronca, características con las que nos referimos a un músico que se sentó frente al piano cuando solamente contaba con cinco años de edad. Imaginémonos las horas que ha estado este hombre dedicando su tiempo al complejo instrumento con el que su relación siempre ha sido de confianza, soltura y virtuosismo.

Futbolista lesionado.- A pesar de haber comenzado su carrera musical a tan temprana edad, se interesó, más tarde, por convertirse en futbolista de manera profesional, aunque retomó su carrera musical debido a un lamentable accidente, en una mano, que le aconsejó poner fin a las “carreras” sobre el césped. Grabó un sencillo, en 1953, bajo el título de “Whispering grass”, haciéndolo para la discográfica “Okeh”, de Columbia. El éxito no fue el más resonante, pero sí se vendió el disco copiosamente. Un año antes, ya había hecho su debut en las grabaciones discográficas; fue cuando inmortalizó el tema “The joke’s on me” para “Chicago Topper Records”.

Guiño al pop.- El mejor y más aprovechado desarrollo de su trayectoria musical tuvo lugar durante las llamadas “décadas doradas”, los años ’60 y ’70, manteniéndose, para una mayor atención comercial, en discográficas de menor dimensión, porque, tal como tenía previsto desde tiempo atrás, vino a fundar su propio sello discográfico, ya en la década de los ’80, bajo la denominación de “First Shot”. No obstante, al inicio de los ’90, entabló relación con la distribuidora “Sunnyside y Laser Light”. Luego, pasó por “Fantasy” y vino a gozar de mayor resonancia en su propia “Grand Freddy”, marcas de un nivel mucho más atractivo para cualquier artista de su prestigio. Llegado el actual siglo XXI, se comprometió con “Telarc” y grabó “Merry-go-round”, a lo que seguiría “Río de Janeiro Blue”. Ya en 2003, surgió “In the name of love”, como claro guiño al pop y a éxitos memorables del “león” Van Morrison, la siempre valiosa Bonnie Raitto el reputado Smokey Robinson, entre otros muchos.

Documentales sobre jazz.- Cole ha participado, igualmente, en muy valorados documentales sobre jazz, arropado por grandes estrellas del género, como Monty Alexander. Uno de esos documentales, de poco más de 20 minutos de duración, es el titulado “The Cole nobody knows», por si algún lector quiere localizarlo en la “red de redes” y disfrutarlo.

Adiós, “maestro”.- Con 88 años de edad, nos abandona, víctima de una enfermedad cardiovascular, este hombre que acariciaba el piano, susurraba las canciones y nunca, jamás, hacía ruido, sino música de enorme categoría a través de sonidos jazzísticos de los que dejan huella y marcan la senda de la excelencia. Descansa en paz, “maestro”. Buenos días.