INMACULADA VACAS MARTÍNEZ-BLASCO
El presidente de este país en el parlamento hoy, se ha jactado que estamos mejor que queremos, que todo aquello que han hecho en sus dos años en el poder ha sido gracias a sus mentes preclaras, a su labor desinteresada, a su patriotismo y a su mayRajoyoría absoluta.
Que la población vive ajena a la realidad, que nos quejamos por vicio, que somos la nueva Alemania, y que están creando leyes para evitar que esta desmesurada corrupción no vuelva a ocurrir en el futuro, pero… que a lo hecho pecho y que hay que olvidar, como con la memoria histórica, para no abrir más heridas.
En fin, que no se ha mojado con nada, solo se ha erigido en líder indiscutible de esta nueva marca España, donde los ricos tienen todo el acceso y los pobres se quedan en la valla.
Ha minimizado la labor de una izquierda que según él, no está representada y ha vuelto a poner sobre la mesa con aires de cid campeador que todo lo malo como siempre ha sido la herencia dejada.
Eso sí, se le ha escapado en su discurso que hemos sido rescatados, supongo que ha sido un lapsus en su afán de que su bancada le siguiera aplaudiendo.
Apenas ha nombrado lo que verdaderamente tiene interés para ese pequeño resto de seres humanos que conformamos la minoría de este nuestro país, temas tan simples y sin importancia, como el aborto, la pobreza, la falta de recursos, los desahucios, el paro, la sanidad, la educación, la justicia, las pensiones, los impuestos.
Y claro, como siempre se ha sentido victorioso, no es para menos, cuando no se habla de lo que verdaderamente pasa, suele ocurrir esto, que todo se queda en agua de borrajas.