MICAELA FERNÁNDEZ

La salida de la congregación de Hermanas Clarisas del Convento de La Encarnación de Mula podría ser inminente. La búsqueda de soluciones que se afirma se está desarrollando por las distintas administraciones y organizaciones relacionadas con la institución religiosa no está dando sus frutos y, si nadie lo impide, el convento podría cerrar sus puertas antes del fin de año.

En este sentido, el alcalde de Mula, Juan Jesús Moreno, junto al concejal de Cultura y Patrimonio, Diego Boluda, se reunían durante la pasada semana con la Comunidad de Hermanas Clarisas de Mula. El objeto del encuentro fue tratar directamente con las implicadas el futuro cierre del Real Monasterio de la Encarnación como consecuencia de la falta de vocaciones y el escaso número de Hermanas que en la actualidad lo habitan.

Según destacaba el alcalde, “tanto desde el Ayuntamiento como desde la Comunidad Religiosa se mantiene un espíritu de cooperación, colaboración y comunicación que evidencia la unión existente entre ambas instituciones”. De este modo, “tras las diversas reuniones que se están estableciendo tanto con la Comunidad Religiosa de Hermanas Clarisas de Mula como con la Hermana Federal de la Orden, se están buscando aquellas soluciones que resuelvan aquellos problemas derivados del cierre del Monasterio y que preocupa tanto a la Orden Religiosa como al Ayuntamiento de Mula”, afirmaba. Moreno trasladaba a las hermanas, además, el pesar existente entre los vecinos del municipio en cuanto a la marcha de la Comunidad y lamentaba la pérdida que, en muchos sentidos, ello supone para la ciudad de Mula. “Pero respetamos la autonomía de las mismas y entendemos la realidad existente ante la falta de vocaciones y el escaso número de hermanas hace muy difícil la vida religiosa en unas condiciones adecuadas que garanticen el bienestar de las monjas Clarisas”. Así resaltaba que, tanto las Hermanas como el Ayuntamiento quieren comunicar que se está trabajando de forma conjunta para que este cierre afecte lo menos posible al valor histórico, arquitectónico y patrimonial que engloba el Real Monasterio de la Encarnación.

La Comunidad Religiosa de las Hermanas Clarisas, del mismo modo, han manifestado que en la actualidad están estudiando posibles soluciones.

Por su parte, el Ayuntamiento ha mostrado su total disponibilidad a contribuir a ser parte de la solución y a colaborar en lo que puedan necesitar. “Ambas instituciones hacemos un llamamiento a la calma y la prudencia, siendo conscientes del sentimiento de pena y tristeza que existe entre los vecinos generado por el fin de la vida contemplativa en nuestra localidad, actividad que viene desarrollándose en Mula desde hace 340 años”, resaltaba el alcalde.

El Obispado de la Diócesis confirmaba hace tan sólo unos días, respecto al cierre del convento, que el culto en la iglesia del Real Monasterio seguirá realizándose así como el hecho de que se mantendrán la capilla de la Santa Espina, el Señor de la Escalera y la sede de la Cofradía del Resucitado.