MICAELA FERNÁNDEZ

El Real Monasterio de la Encarnación acogía el pasado domingo la profesión solemne y perpetua de Sor Cecilia del Señor Misericordioso, la consagración definitiva de Sor Cecilia, natural de Kenia, y que, después de ocho años de preparación, primero como postulante, después como novicia y tras realizar los votos temporales, se consagra el resto de su vida al Señor e incorpora, después de diecisiete años, una nueva profesión solemne y perpetua al convento muleño.

La celebración estuvo presidida por el Reverendísimo e Ilustrísimo Cardenal, Carlos Amigo Vallejo, quien estuvo durante todo el fin de semana alojado en la hospedería del Monasterio. El alcalde de Mula, Juan Jesús Moreno, y miembros de la corporación municipal participaron en la celebración en la que las hermanas estuvieron arropadas por muchos muleños que no quisieron perder la oportunidad de participar de este histórico evento. El Real Monasterio de la Encarnación acoge entre sus paredes históricos pasajes de la historia muleña como los restos de Fray Pedro de Jesús o la Reliquia de la Santa Espina. Las hermanas clarisas que forman parte de la congregación custodian valiosas joyas patrimoniales y gestionan una hospedería monástica para peregrinos.