JAIME PARRA

La CCC Ultra-Trail Du Mont Blanc partió de Courmayeur en Italia para pasar a Suiza a través del Col du Ferret y de ahí seguir camino vía Champex Lac y el Col des Montets hasta la meta en Chamonix (Francia).
Desde el punto de vista montañero, (leemos en una página especializada en carreras de montaña) la CCC permite gozar de dos de los más impresionantes panoramas del Mont Blanc. Por un lado, toda la pared vertical colgada hacia Italia en el tramo de sendero colgado a 2.000m del Ref. Bertone al Bonatti. Por otro, la vertiente francesa de la Mer de Glace, aiguille Verte y demás iconos del alpinismo en el sendero que desemboca en La Flegere.
¿En que piensa una persona en esas casi veintidós horas que se tarda en recorrer la prueba? Es de lo primero que nos preguntamos y que le preguntamos a ceheginero Antonio Jaén Fernández después de haber conseguido superar la Ultra- Trail du Mont Blanc en 21 horas 41 minutos.
«Tuve la suerte que las seis primeras horas acompañado por dos compañeros de Cieza, que habíamos quedado días antes en intentar hacernos compañía, ellos se quedaron atrás y yo seguí avanzando. Pero te sientes un privilegiado porque no dejas de ver nieves, glaciares, animales pastando riachuelos, la gente no dejando de animar, se me hizo bastante ameno, disfrutaba. Cuando piensas, siempre es en los mensajes de ánimo que no me han parado de llegar a través de redes sociales, en los amigos, en tus compañeros, en tu mujer y en tu hija, en la familia…»
Prueba de la dureza de esta carrera es que de 2.400 participantes, el 31 por ciento abandonó.
Antonio ni mucho menos es un novato: quince años corriendo, cinco de ellos en carreras de montaña lo avalan, pero nunca había afrontado un reto semejante para el que, además, tuvo que ganarse su plaza: un hecho bastante difícil. Una prueba, además, que cuenta con una media de 42 años entre sus participantes, edad en que se pierde velocidad pero se gana en resistencia
Había preparado maratones, maratones de montaña, pero nunca antes tantos kilómetros, tanto desnivel y en Los Alpes. Esta es la carrera que todo corredor de ultramontaña persigue: «lo estoy asimilando de que he sido capaza de enfrentarla, estoy un poco falto de objetivo, para saber cuál puede ser la próxima. Pirineos, norte de España, hay otras… será cuestión después de descansar».
Una prueba, explica, en la que está prohibida la asistencia. «Tienes que ser en autosuficiencia, yo llevaba cuatro kilos y media, un material obligatorio bastante exhaustivo que te vigilaban constantemente. Que te permita cubrir la distancia de un punto de avituallamiento a otro con plena autonomía. Sí permiten entres puntos una asistencia no profesional, que un familiar lleve bolsa paar cambiar o alimento específico que no lleves encima pero nada más».
Descansando se encuentra en Cehegín, donde lo recibieron familiares y amigos a su regreso de Suiza mientras piensa qué nuevo reto proponerse para el próximo año.