Juan Gual Pérez- Templado
Diplomado en Educación Social
Asociación APCOM

APCOM toma la iniciativa para poner en marcha el servicio de terapias con caballos, siendo una continuación y complemento de los tratamientos que viene realizando con animales.


Equinoterapia e hipoterapia, terapias con caballos, interveciones asistidas por caballos, terapias ecuestres… diferentes nombres denominan lo que sería una acción diseñada y orientada a una persona en la que incluiríamos un caballo como elemento reforzador de unos fines que previamente habríamos contemplado.
El uso de los caballos dentro del trabajo realizado con las personas con discapacidad viene siendo realizado desde hace varias décadas, sin embargo, ya en la época de la Antigua Grecia existe literatura que nombra las actividades ecuestres como beneficiosas para el ser humano.
Son numerosos los motivos por los que se hace uso de estos animales dentro de las acciones terapéuticas y entre ellos encontramos los que hacen referencia al aspecto neuronal, a la estimulación cognitiva, a la higiene postural o al desarrollo psicomotor.
Sin duda, uno de los principales aspectos positivos de las terapias con caballos es que se desarrollan en la naturaleza. El contacto del ser humano con el medio ambiente es beneficioso en sí. El sol, el contacto con otros seres vivos, la percepción de olores y texturas… Todo lo que percibimos nos llega a través de los sentidos y, en una actividad de estas características los sentidos se activan al máximo, por lo tanto el desarrollo cognitivo está presente.
El movimiento del caballo es un beneficio en sí. Este animal emite una media de 110 impulsos por minuto (al paso). Así pues, en el trabajo con caballos es de vital importancia el movimiento que nos proporciona. Los impulsos son rítmicos y estables, por lo tanto estamos generando una repetición. Gracias a esto podemos hacer centrar a la persona en la consciencia del movimiento y en el control de la postura. Permite que el control del cuerpo se ejerza desde la pelvis mediante la adaptación “consciente” al movimiento del soporte que nos da el animal. El equilibrio de la persona se ha de conseguir por medio de la adaptación a dicho movimiento que solo se puede dar en un estado relajado y por medio de la activación de los abductores que ayudan a los cuádriceps en la acción de caminar.
Otro de los aspectos beneficiosos de trabajar con caballos seria el aumento del tono muscular. Hay diversas discapacidades que llevan asociado como síntoma la hipotonía. Trabajar con caballos nos permite jugar con fuerzas centrípetas y centrífugas que se suceden según pidamos a nuestro caballo que se mueva. En estos ejercicios trabajamos sobre todo músculos como abductor, cuádriceps, sistema abdominal y cuello. Por otra parte, en dichas sesiones terapéuticas introduciremos elementos como balones, aros, pesas… y podremos trabajar más particularmente el aumento del tono muscular de alguna parte en concreto ya sea en brazos, piernas, etc.
La estimulación cognitiva se puede trabajar con caballos también, precisa de la adaptación de diferentes ejercicios. Cuando hablamos de la parte cognitiva de la persona hablamos de inteligencia, memoria, lenguaje, atención y procesamiento de lo sensorial. Así pues, para realizar una estimulación cognitiva por medio del uso del caballo usaremos “juegos” o materiales que propicien el trabajo de destrezas y la incorporación de conceptos.
Cuando trabajamos con personas que no son capaces de caminar de una forma autónoma, el hecho de trabajar con caballos hace que estas personas tengan sensaciones diferentes como es ver el mundo desde “arriba”, totalmente distinto a como es desde su silla de ruedas. Por otra parte, sienten una autonomía en el desplazamiento y, por último, adoptan una postura igual a la que adoptarían en una bipedestación (estar de pié). A nivel fisioterapéutico, esta terapia ofrece beneficios que de otra forma no se podrían alcanzar.
Los animales se convierten en un elemento motivador de aprendizajes, motivador para realizar actividades, motivador para salir de rutinas. La motivación es vital para la autoestima y la revalorización del “auto concepto”. Tener un auto concepto positivo es de vital importancia para que una persona, con discapacidad o sin ella, no se estanque. De vital importancia para que una persona esté viva.