PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Es enorme el ejercicio de síntesis que tenemos que realizar para condensar todo un festival: sus actuaciones, ambiente, instalaciones, cambio de ubicación, organización y participantes, en una única página. Pero, por eso, vamos allá sin más preámbulos. Se celebró el pasado fin de semana la XIII edición del ya consolidado y prestigioso acontecimiento de música indie denominado “B-Side Festival” que, cada año, por estas fechas, llega a Molina de Segura coincidiendo con sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Consolación.

Hasta, ahora, solamente había tenido un marco único: el “Estadio Joaquín Sánchez Cánovas” de la localidad conservera, pero, en esta ocasión y, más concretamente, por la remodelación del césped del citado recinto balompédico, la organización ha querido llevarlo al polideportivo “El Romeral”, un lugar que ha suscitado críticas de todo tipo y naturaleza, tanto a favor como en contra. Y es que los toros, desde la barrera, se ven muy bien. Si el estadio mencionado está de reformas, hay que buscar alternativas y la elegida no es que no sea mala, es que, de lo disponible en el municipio, es lo mejor. “Está más céntrico y cercano”, proclamaban algunos, mientras que otros concluían que suponía “una mayor molestia para el vecindario” por hallarse en un núcleo de población a caballo entre industrial y urbano. Que si el aparcamiento era más conveniente antes o ahora. Y, así, podríamos resaltar una serie de polémicas opiniones y tendencias para todos los gustos y criterios, actitudes que, sin alternativas claras y consecuentes, deben comenzar a dejar de existir, independientemente del color de la responsabilidad municipal del momento, al tiempo que debemos colaborar y alegrarnos, todos, del buen desarrollo y resultado de estos eventos, como usuarios y beneficiarios de su oferta. Pero lo importante es contar con el festival, seguirlo celebrando y que Molina continúe gozando del prestigio de ser marco y sede de un acontecimiento musical que, cada vez más, goza de adeptos, simpatizantes, visitantes asiduos y personas volcadas con la cita musical que, cada año, introduce un giro en su estructura para intentar dar cabida a todos los gustos y tendencias.

“Los Planetas”

Es verdad que, este año, figuraba, como atracción más señera y relevante, la actuación de “Los Planetas”, los granadinos practicantes del indie-rock que, en muy poquitos meses, cumplirán sus bodas de plata de trayectoria artística. Mantuvieron la atención de los más aficionados. Y un poco menos de ese creciente número de personas que, con la excusa de la extensión horaria del certamen, se apartan con frecuencia, sentados en el césped, con el vaso en la mano y hasta de espaldas a los artistas, extremo respetable, pero difícilmente comprensible, sobre todo quienes hacen lo mismo, pero, además, fuera del recinto y sin enterarse de lo que está sucediendo en el interior. “Los Planetas”, además, desarrollaron su rock alternativo, el pop y sus guiños a la psicodelia con temas, en ocasiones, excesivamente sosegados para un festival de este calado. No obstante, eran los más esperados, fueron los más aplaudidos y quienes más interés despertaron, ofreciendo, por supuesto, sus canciones de más reciente lanzamiento.

El “Pre B-Side”

Habían actuado, a esas alturas del festival, algo después de las 10 de la noche, los barceloneses de “Cala Vento”, en plena popularidad con su “Isla desierta”. Y, aunque no podemos comentar todas las actuaciones por las razones esgrimidas al principio, sí queremos mencionar, por lo menos, los nombres de los numerosos participantes, casi una decena de ellos en el recinto central del festival y, otros, en plena calle y al amparo del denominando “B-Side de tapas” con “Claim”, “Todo Indie DJ Set”, “Garaje Florida”, “Manpop Dj”, “Me & The Reptiles” y “Aire Canadá”, por citar algunos. O el “Baby B-Side”, todo ello conformando el amplio y variado “Pre-B-Side” que llena plazas, avenidas y recintos públicos abiertos del municipio molinense. Así, pues, además de los ya citados, también estaban en el polideportivo “El Romeral” “Neuman”, “Sidonie”, “Monarchy”, “Alien Tango”, amén de las sesiones de “Dakokan”, “Kuki Cristina DJ” y Don Flúor, quienes musicalizaban los cambios escénicos de una a otra formación. En diversos lugares y previamente a la jornada central, ofrecieron actuaciones gratuítas artistas de la talla de “Varry Brava”, “Kuve”, “Murciano Total” y “Poolshake”, amén de proyecciones y otros espectáculos que sirvieron para crear el ambiente apetecido.

“Monarchy”, “Neuman”, “Sidonie” y “Alien Tango”

Ra Black y Andrew Armstrong, componentes del londinense dúo “Monarchy”, brindaron su música electrónica fieles a su estilo y concepto, agradando a su legión de partidarios.

Por su parte, los murcianos “Neuman”, el grupo de Paco Román, a cuyo perro-mascota de muchos años deben su nombre, agradaron con su actuación y sus canciones dedicadas, en su mayoría, a seres cercanos.

Marc Ros, Jesús Senra y Axel Pi son los integrantes del trío catalán “Sidonie”, formación en la que brilla lo alternativo y lo psicodélico, dejando satisfechos a sus fieles admiradores.

“Alien Tango”, la banda liderada por el murciano residente en Valencia, Alberto García Roca, se identifica con diferentes géneros para elaborar sus canciones, sin reparar en similitudes e incluyendo a los clásicos: psicodelia espacial, spaghetti western, disco, músicas orientales o glam-rock, demostrando el dominio escénico e interpretativo que tanto agradecen sus seguidores.

Otros detalles

El retraso acumulado por los intervalos de montaje llevó el certamen, como suele ser habitual, hasta altas horas de la madrugada del domingo, en una velada de temperatura muy agradable. Dentro del recinto, tiendas de souvenir, complementos, bisutería, arte, stands promocionales de diferentes firmas, sobre todo ambientales y culturales, refrescos y lugares donde aplacar el hambre con bocaterías y todo tipo de auxilio para el estómago. Juegos y entrenamiento para hacer más llevaderas las muchas horas del festival. Serpentines de cerveza y venta ambulante del refrescante producto. Batucada espontánea, mucha animación y ansias de diversión. Zona “Vip” para atenciones de protocolo, proveedores, organización y demás personas invitadas. Y una asistencia, cifrada por varias estimaciones, superior a las siete mil personas. Organización del Ayuntamiento de Molina de Segura y patrocinio de la firma “Estrella de Levante”. De la chica de la taquilla no comentamos nada. Ya le explicamos qué comportamiento no debió tener nunca con nosotros, resuelto con un paso hacia atrás por nuestra parte, ante sus poderosas razones que, luego, le demostramos que no existían. Y es que algunas personas deben esforzarse un poquito más en sus funciones. Buenos días.