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El Archivo General de la Región de Murcia, espacio dependiente de la Consejería de Turismo y Cultura, inaugura hoy la exposición ‘Lecturas para el pueblo. Impresos populares (siglos XVII – XX)’, que reúne alrededor de un centenar de documentos que solían manejar, leer y conservar las gentes del pueblo y que pertenecen a una colección privada. Esta muestra permanecerá abierta hasta el 31 de mayo.

Fotografiando el cielo

Fotografiando el cielo

Además, el Archivo acoge desde hoy y hasta el 31 de mayo una selección de fotografías de José Muñoz Clares reunidas bajo el título ‘Nocturna y esquiva. La Vía Láctea’.

Al respecto, el director general de Bienes Culturales, Juan Antonio Lorca, aseguró que “el Archivo General no solo trabaja para la recuperación y conservación del patrimonio cultural de la Región, sino también para su difusión y puesta en valor a través de exposiciones que, como las que se inauguran hoy, permiten a los ciudadanos conocer todo el material que se conserva en sus fondos, disfrutar del trabajo que realizan creadores de la Región, así como de las piezas que se atesoran en colecciones particulares”.

La variada colección que integra la muestra ‘Lecturas para el pueblo’ abarca documentos que van desde la conocida como ‘literatura de cordel’, porque sus ejemplares pendían de cuerdas en puestos ambulantes, hasta folletos religiosos (hojas de oraciones, novenas o relojes de salvación), relaciones de sucesos, bulas, calendarios y felicitaciones como la del cartero, el sereno o el barrendero.

También incluye libritos de fumar; recetas curativas contra la gota, la peste o el cólera; o impresos publicitarios de pastillas para la cabeza, el estómago y otros tan curiosos como los que anunciaban bragueros contra hernias inguinales; además de catálogos ilustrados, los populares cromos y recordatorios de todo tipo.

La muestra, cuyo comisario es Ginés José Martín-Consuegra, se completa con pliegos que hacen alusión a la historia de la Región, como los que hablan de la construcción del Puente Viejo de Murcia, la Cruz de Caravaca o los presos en los arsenales de la Cartagena, además de pregones y bandos que, en panocho, se escribían para ser declamados en el Bando de la Huerta de la capital murciana.

Se trata de documentos (cuartos y folios, pliegos sueltos, folletos o libros) que solían vender los ciegos contadores y cantadores de romances y aquellas personas que, sobre todo cuando la actividad de la agricultura decaía, los compraban al por mayor en las imprentas y los llevaban por ciudades y pueblos montando sus pequeñas tiendas en plazas y calles.

Fotografiando el cielo

Por su parte, la muestra de fotografías de José Muñoz Clares, doctor en Derecho y profesor de la UMU, además de colaborador en diversos medios de comunicación y fotógrafo, recoge imágenes actuales (de 2016 a 2018) en las que capta la Vía Láctea, que se recopilan bajo el título ‘Nocturna y esquiva’.

Con unos equipos fotográficos de características concretas, siguiendo determinados parámetros (gran angular, ISO alto, diafragma abierto y exposiciones largas), alejándose de las urbes y contando también con la paciencia y algo de suerte como aliados, el fotógrafo capta la luminosidad de la Vía Láctea desde lugares de la Región como Pliego y Mula, y desde la Sierra de Cazorla (Jaén) o Ciudad Real.

De este modo, Muñoz Clares recuerda la apabullante visión de las estrellas cuando, en verano y de niño, apenas se sabía qué era la contaminación lumínica y los campesinos y marineros le hablaban del llamado ‘Camino de Santiago’ o, los más ilustrados, de la Vía Láctea.