ECONCIENCIA

Nuestro país suele encabezar el vergonzoso ranquin de los países europeos con mayor tasa de abandono de mascotas, es un fenómeno constante y dramático del que cualquier ciudadano es consciente, lo vemos y sufrimos en nuestras calles. Precisamente la Comarca del Noroeste de Murcia no se caracteriza especialmente por su sensibilidad ante el bienestar animal. La nueva Ley regional (6/2027, de 8 de noviembre) de protección y defensa de animales de compañía entró en vigor hace 8 meses, y los ayuntamientos continúan sin dar grandes pasos para cumplirla. Quedan pocos meses para que los municipios tengan que responder plenamente a ella, y seguimos esperando actuaciones que no llegan y que ya son de obligado cumplimiento.

En este contexto, el caso de Moratalla es especialmente destacable. Desde hace más de dos años el ayuntamiento hace caso omiso a las demandas sociales y de la asociación Econciencia para proteger a los animales abandonados en el municipio. No existe un protocolo de actuación ni convenio con ninguna entidad, privada o de colaboración, de recogida de mascotas abandonadas, desatendiendo la obligación que tiene por ley que protegerlas, garantizando el sacrificio cero y promoviendo la adopción de las mismas. Las peticiones reiteradas de la asociación para poder reunirse con el alcalde y la concejalía de sanidad para abordar este importante asunto han sido desatendidas.

Según la ley regional, los animales que aparecen en un municipio y que no tienen dueño, son responsabilidad del ayuntamiento, que debe ocuparse de ellos, con servicios propios o concertados, de conformidad con el artículo 26, y hacerse cargo del animal hasta que sea recuperado o cedido. La Ley en su artículo 5 incluye como prohibición el sacrificio de animales, promoviendo así el Sacrificio Cero en la región, que deben garantizar todos los ayuntamientos.

El ayuntamiento de Moratalla está ignorando, entre otros, el artículo 26 de dicha Ley en lo que refiere a la recogida de animales abandonados, no contando con los servicios necesarios que garanticen métodos de recogida e instalaciones que eviten el sufrimiento del animal y garanticen su bienestar.

Para muestra un botón. El último caso que Econciencia atendió en Moratalla fue el de una galga abandonada que encontraron dos vecinos del municipio y del que la asociación dio aviso por teléfono a la concejalía de Sanidad. Econciencia se comprometió a ayudar buscándole adopción, mientras la concejalía asumió suministrar el alimento y la atención veterinaria básica (que por ley tiene obligación de dar). Casi dos meses después, y tras muchos intentos de comunicación obviados, la concejalía no dio ninguna solución, sólo una tardía contestación en la que se indicaba que no tenían respuesta para este problema. De nuevo otro caso ante el cual dan la espalda, eluden su responsabilidad y el animal termina siendo enteramente atendido y cuidado por la asociación. Econciencia se hizo cargo durante los últimos 2 años de muchos perros abandonados en el municipio, acogiendo a los animales en un espacio cedido por el anterior grupo de gobierno, con alguna ayuda esporádica de suministro de pienso; asumiendo la asociación enteramente los gastos veterinarios, de cuidado y limpieza, además de gestionar sus adopciones. Dicho trabajo, que ha sido absolutamente voluntario y que no cuenta con ayudas ni subvenciones públicas, en ningún caso reemplazaba al servicio de recogida, y así se ha aclarado en numerosas ocasiones a policía y ayuntamiento, que han continuado derivando nuevos casos, resultando imposible atenderlos a todos; motivo principal por el cual la asociación ha dejado de hacer uso de dicho espacio.

Los ayuntamientos de la Comarca del Noroeste se comprometieron el pasado mes de noviembre de 2017 con la construcción de un albergue comarcal público, que facilitaría dar cumplimiento a la Ley regional de protección animal, y reducir la problemática. Hasta día de hoy apenas se ha avanzado. Es prioritario que se agilice este proceso, que haya una verdadera movilización de fuerzas y energías políticas en este sentido.

Mientras se lleva a cabo la construcción del albergue, que ahora consiste sólo en un proyecto embrionario, y por tanto no se producirá de manera inmediata; los ayuntamientos, y especialmente Moratalla, tienen que ponerse manos a la obra y buscar cómo proteger y defender a los animales abandonados.

La sensibilidad ciudadana cada vez es mayor, cada vez son más voces las que reclaman una sociedad capaz de atender a los animales y evitar su desamparo y sufrimiento en nuestras poblaciones. Es una negligencia política seguir cerrando los ojos ante un problema de tanto calado humano. La Unión Europea ha reconocido a nuestras mascotas como seres sensibles, y reclamamos respuestas políticas de altura que den soluciones.

Es necesario concienciar y sensibilizar a la población; facilitar y hacer cumplir la ley sobre la identificación de animales; promover campañas de castración que faciliten el acceso de los ciudadanos a ese importante gasto y que tanto reduciría el abandono cruel de camadas; tener protocolos de actuación claros y públicos; potenciar la formación y coordinación con la policía municipal; acuerdos de colaboración con otras entidades; dar refugio y cuidados a aquellas mascotas cuyos dueños irresponsables han dejado a su suerte sin ninguna humanidad; promover la adopción de mascotas abandonadas; adecuar las ordenanzas municipales a la ley regional, poner en marcha las campañas CES (captura, esterilización y suelta) de las colonias felinas…

¿Hasta cuándo los ayuntamientos van a continuar sin dar soluciones y sin buscarlas? La respuesta no puede ser siempre que hay otros asuntos más importantes, y máxime cuando la Ley está para que todos la cumplamos, incluidos los ayuntamientos.