JAIME PARRA

Fotografía: Jesús López

En las últimas fechas ha llegado a Caravaca el debate sobre las macrogranjas o de ganadería intensiva, un debate que ya se ha producido en otros municipios de la zona como Yecla, Cieza y Lorca.

Este comenzó cuando se conoció entre los vecinos de Archivel un proyecto consistente en la ampliación de una granja de 9.000 a 15.000 plazas de lechones, y entre los de El Hornico otro de casi 2.000 cabezas de ganado. El primero está en fase de estudio y el segundo en el de alegaciones.

Desde el Ayuntamiento se asegura que cualquier explotación ganadera que se instale en Caravaca deberá cumplir la estricta legalidad.

Así lo aseguró el alcalde, José Francisco García, a los representantes del Consejo de Defensa del Noroeste, con quienes se reunió y les aseguró que no hay solicitudes de macrogranjas en el municipio.

Sin embargo, estos, no satisfechos con las palabras del Alcalde, aseguran en nota de prensa posterior a la reunión, que en Caravaca se están produciendo “todo tipo de transformaciones del suelo, tanto a cultivos intensivos, que en buena medida son de secano a regadío, como por la creciente presión para la instalación de nuevas granjas ganado porcino en intensivo”.

Una moratoria

Por su parte, los partidos en la oposición, tanto regionales como municipales, han criticado también estos proyectos.

Para el coordinador de IU-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, “lo urgente es establecer una moratoria en la concesión de nuevas licencias y autorizaciones hasta que el sector esté regulado, cuestión que puede hacerse bajo el amparo de lo contemplado en la Ley de Ordenación del Territorio de la Región de Murcia (art. 22 y 153”.

Señalando que esta es la estrategia que han adoptado algunos ayuntamientos como el de Cieza que está tramitando una modificación del PGMO que “limita la instalación de granjas de ganadería intensiva en suelo urbano o que puedan provocar perjuicios a la agricultura, el turismo y el medio ambiente”, para lo cual estableció en su día un moratoria de concesión de licencias durante un año, tal como le permitía la normativa.

El concejal socialista en el Ayuntamiento de Caravaca, Enrique Fuentes, debe hacerse una reflexión sobre qué tipo de territorio se quiere para Caravaca y sus pedanías: “queremos macrogranjas de cerdos que dan poco trabajo y ahuyentan a la población y al turismo del medio rural o queremos explotaciones de porcino de gestión familiar, que generan más empleo y son más respetuosas con el medio ambiente; si queremos nuestros campos vacíos o que se vuelvan a poblar de forma digna y sostenible”.

Por último, la presidenta de Somos Región, Pilar García, destaca que el impacto en el paisaje del Noroeste va a resultar incontestable “y la dependencia del consumo de enormes cantidades de antibióticos sabemos que pone en peligro nuevamente la salud pública humana, y ya estamos experimentando las consecuencias de una pandemia”.

Pequeñas granjas

Por otro lado, el Alcalde ha señalado que desde el Ayuntamiento está intentando solucionar un problema que afecta a muchas familias caravaqueñas y del que apenas se habla: el de ajustar a la legalidad muchas pequeñas explotaciones que se encuentran en esa situación más de 30 años.

Conversión de secano en regadío

El Consejo de Defensa del Noroeste también pidió a José Francisco García que tomara medidas en los cultivos que han pasado en Caravaca de secano a regadío, una función que desde el equipo de Gobierno se recuerda que es competencia de Confederación Hidrográfica del Segura, quien ha hecho dejación de funciones. En este punto el Alcalde manifestó que está dispuesto a ponerse a la cabeza de las reivindicaciones vecinales.