PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Las casualidades de la vida quedan reflejadas, en esta ocasión, en la muerte. Hizo lo mismo que Camilo Sesto en España, pero a nivel americano y, curiosamente, ha fallecido dos días después que el alcoyano. Participó, en Broadway, en la creación y adaptación de la ópera rock Jesucristo Superstar. La revista “Time” le llevó a su portada por tal motivo y la popularidad mundial estaba servida y garantizada. Se convirtió en evangelista pocos años después, pero también en cantante de la banda de heavy metal “Black Sabbath”, durante unos pocos meses de 1985, e integrante en una larga lista de formaciones de enorme prestigio internacional. Generó serias dudas y controversias sobre su condición cristiana. Practicó, igualmente, géneros como la contemporánea música cristiana, hard rock, metal cristiano y heavy metal.

Inminente cumpleaños.- Jeffrey Craig “Jeff” Fenholt (15-09-1951, Ohio-EE.UU./10-09-2019, en su propio domicilio), artísticamente conocido como Jeff Fenholt, ha sido un valorado cantante y músico. Su actividad artística pública comenzó en el año 1970 y se ha prolongado hasta su fallecimiento, momento que le ha cogido en pleno trabajo, como también le ocurriera a nuestro Camilo, con el agravante de que el americano contaba con cinco años menos que el autor de “Algo de mí”, aunque también han coincidido en que, ambos, han dejado de existir a ocho días de su cumpleaños, el español, así como a cinco, el americano.

Unas 700 representaciones.- Primer actor que protagonizó la obra musical Jesucristo Superstar, estrenada en Broadway, el día 21 de octubre de 1971, concretamente en el “Teatro Mark Hellinger”, rozando las 700 representaciones de la magnífica creación escénica, pieza que, sin duda, fue lo que mayor notoriedad le aportó. Acabó convirtiéndose en un excéntrico, condición que elevó, por un lado, al declararse amante de Gala, la esposa de Dalí, que era 60 años mayor que él. El músico le dedicó un “te amo” y ella también le ofreció un “te quiero”, pese a que parece que “la broma” gozó de mucha más “temperatura”. Digamos, igualmente, que “Jeff” llegó a sumergirse en una espiral de alcohol y drogas como consecuencia del aplastante éxito logrado que, quizás, no supo administrar adecuadamente. Descanse en paz un artista de histórico prestigio mundial.