MICAELA FERNÁNDEZ

El gran desfile de carrozas huertanas por las calles de Mula se mantiene como una de las principales actividades, y la que más gente congrega tanto en participantes como espectadores, de los festejos de San Isidro. A primera hora de la tarde empiezan a congregarse en uno de los accesos al pueblo, por estricto orden de sorteo, las carrozas participantes, llegando a alcanzar cerca del centenar entre carros sin tracción mecánica y carrozas con tractores.

Una fiesta para la que no hay edad.

Antes del inicio del desfile las peñas ya disfrutan de la tarde, en reunión, con amigos, comiendo y bebiendo en un ambiente en el que la música y diversión son los protagonistas.

Una fiesta que no tiene edad, en la que participan pequeños y mayores, en la que no hay que demostrar nada, sólo disfrutar. Un festejo que se vive desde dentro de las carrozas pero también desde fuera. Los muleños y visitantes que se agolpan en las calles viendo el desfile reciben la generosidad de los huertanos en forma de embutidos, bocadillos y bebida, animándose a bailar al paso de cada una de las carrozas.

Un desfile que se prolonga hasta bien entrada la madrugada cuando, con la llegada de las últimas carrozas, empieza un festival musical para el disfrute de todos los vecinos.