ADELA GIMÉNEZ TORRECILLA
Desarrollo inclusivo, dignidad y justicia, es nuestro reto y como no igualdad de oportunidades…
Todos somos vulnerables a la discapacidad, ya sea temporal o permanente, una cierta parte de la población mundial cuida o es familiar de una persona con discapacidad, por tanto todos nos vemos afectados, directa o indirectamente.
Así pues, las personas con discapacidad y sus familias se enfrentan a muchas dificultades y sin embargo  suelen demostrar una capacidad de recuperación formidable y alcanzar grandes logros en todas las esferas del quehacer humano. Hemos avanzado mucho, sí bien y como decía el Presidente de FEAPS, el precio de tener un familiar con discapacidad, significa un alto coste económico y para la mayoría un sobreesfuerzo.
La experiencia demuestra que cuando se le deja a la persona con discapacidad, participar en el proceso de desarrollo, la comunidad se vuelve más receptiva. La participación de la persona con discapacidad crea oportunidades para todos, ya que si no nos implicamos nunca sabremos lo que podemos llegar a hacer, por tanto debemos impulsar el programa de desarrollo y hemos de continuar trabajando en pro de su aplicación y universalidad.
En este día internacional y en el día a día, comprometámonos a eliminar los obstáculos de la participación de las personas con discapacidad, que afrontan en su vida cotidiana. Debemos empoderar a las personas con discapacidad como medio imprescindible para lograr los objetivos y el desarrollo para todos, así como incidir para que su calidad de vida sea la deseable.
La celebración anual, el 3 de diciembre, del “Día Internacional de las Personas con Discapacidad” tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública sobre la discapacidad y movilizar el apoyo a la dignidad, los derechos y el bienestar de estas personas , a veces se ven excluidas de la sociedad a la que por derecho pertenecen. La discriminación adopta diversas formas, desde las más claras como la carencia de oportunidades, hasta otras más sutiles como la discriminación y el aislamiento que provocan las barreras físicas y sociales. No más agravios, estamos en siglo XXI y hemos de cambiar mentalidades y ser conscientes de una realidad tan patente.
La sociedad también se resiente de esta situación, ya que la pérdida del enorme potencial de estas personas empobrece a la sociedad, para ello es necesario un cambio de valores para aumentar la comprensión de las personas que nos rodean y así obtener logros importantes en cuanto a la igualdad en todos los aspectos de la vida: política, social, económica y cultural, sin olvidar el gran objetivo de los derechos humanos.
Nuestro principal objetivo es que las Personas con Discapacidad participen en la sociedad plenamente y en condiciones de equivalencia, un 10% de la población mundial viven con discapacidades diferentes y pese a ello deben tener los mismos derechos que los demás seres humanos, merecen ser tratados y valorados como tales, la persona con discapacidad tiene muchas habilidades y hemos de potenciarlas y también demostrar que con constancia, dedicación y pasión todo en la vida se puede lograr.
La discapacidad no es una regla con la que medir logros, es un instrumento que mira donde comenzamos y que de aquí en adelante no vamos a parar. Por ello todos juntos haremos posible un gran crecimiento en habilidad de todo tipo, dándoles así la oportunidad que merecen.