Lourdes Simarro Martínez
Acabo de ver el desfile de las Fuerzas Armadas. Soy de izquierdas y, sí, lo he visto, es más, lo suelo ver todo los años. Pero me entristece profundament12 de octubree y me abruma su hipocresía. No la de los símbolos, que esos son reales, sino la de los que la defienden.
Veo señores que están continuamente exaltando los símbolos que representan al Estado: la bandera, el himno, el idioma español… esos símbolos están ahí por algo y por alguien, puestos en algún momento de la historia y representado a los españoles. Ahí está la madre del cordero.
Los españoles, tanto mayoría silenciosa (término muy de moda últimamente), como los que se manifiestan, silenciosos o ruidosos, la mayoría de los españoles estamos “”jodidos” y perdón por la expresión. Hagamos cálculos como si estuviéramos tomando un café en un bar. Pongan mayoría o minoría en los grupos de gente que les digo a continuación y a ver si les sale el mismo resultado que a mí. Parados, dependientes, trabajadores que no saben qué va a ser de ellos el próximo mes, pensionistas, pequeños empresarios, funcionarios, empresas familiares, trabajadores industriales, tiendas de barrio… (pueden añadir en su mente cuantos grupos quieran). El resultado es que la mayoría de los anteriores no estamos bien.
Cuando se acuerdan de los símbolos y de que España se rompe, yo pienso que no es que se vaya a romper en un futuro, es que ya está rota. Rota en miles de dramas que son miles de pedazos de este país. Y eso es en lo que se deberían fijar. Está muy bien que exaltemos los símbolos y nos pongamos “flamencos” pero no estaría de más que además se fijaran en que detrás del símbolo de España están los españoles y de esos, precisamente parece que se han olvidado.