José Luis Álvarez-Castellanos Rubio /Coord. de Izquierda Unida-Verdes de la Región 

En su afán de justificar lo injustificable y con un simplismo mayúsculo en el análisis de problemas tan complejos y preocupantes como la despoblación del medio rural, el presidente López Miras dejó en su cuenta personal de Twitter el siguiente comentario: “No hay herramienta más necesaria para evitar la despoblación del medio rural que el Trasvase Tajo-Segura”.

Al margen de la consideración de que las aguas procedentes de dicho sistema no llegan, y por tanto no afectan, a las pedanías de Caravaca y Moratalla que sufren el problema de la despoblación, y más allá del complemento que puedan suponer para la Mancomunidad de Canales del Taibilla la parte de estos caudales destinada al abastecimiento humano, habrá que convenir que, cuando López Miras expresó tal sentencia, desde luego no estaba pensando en la comarca del Noroeste murciano.

Consecuentemente, hablar de este problema y no tener en mente a esta comarca o utilizarlo para seguir justificando de forma acrítica un sistema como el Trasvase causante de la mayor catástrofe ecológica de nuestra región desde la colmatación de la bahía de Portmán, como es la contaminación por nitratos de los suelos de regadío – y por extensión de multitud de acuíferos y del Mar Menor-  no es que sea frívolo, es un disparate; máxime cuando los análisis preliminares de la denominada “Estrategia Regional de Lucha contra la Despoblación y mejora de la calidad de vida en zonas rurales de la Región de Murcia” sitúan el problema de la despoblación en nuestra región en 16 municipios que incluyen a todos los de la comarca del Noroeste, además del Valle de Ricote y, por supuesto, las pedanías de Lorca.

Como en otros muchos temas, el gobierno regional tira de populismo irracional sin afrontar los verdaderos problemas. Así, mientras el gobierno central ha aprobado ya en marzo un Plan de Medidas para el Reto Demográfico que compromete 10.000 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation de la UE destinados a impulsar 130 medidas, el gobierno regional anda todavía en la fase de constituir un Grupo de Trabajo Interdepartamental para analizar y definir las acciones que recogerá la mencionada Estrategia Regional.

En cualquier caso, las necesarias acciones de dicha Estrategia Regional deberían abarcar también los ámbitos definidos en la Estrategia Estatal que incluyen el impulso de la transición ecológica, la transición digital y plena conectividad territorial, el desarrollo e innovación en el territorio, el impulso del turismo sostenible, la igualdad de derechos y oportunidades, el fomento del emprendimiento, el refuerzo de los servicios públicos e impulso de la descentralización, el bienestar social y economía de los cuidados, la promoción de la cultura, así como reformas normativas e institucionales para abordar el reto demográfico.

Como puede apreciarse, los ámbitos de actuación para abordar el reto de la despoblación superan a los que pudieran circunscribirse al Trasvase Tajo-Segura, suponiendo que sus caudales llegaran al Noroeste, y sus necesidades a las exiguas partidas consignadas en los presupuestos de la CARM para 2020 y 2021, que no se dirigen a ningún proyecto en concreto y sirven más al propósito de la propaganda política que a paliar alguno de los múltiples problemas del mundo rural.

Mientras tanto, los consultorios médicos de pedanías siguen sin recuperar los servicios de atención 24 horas, las carreteras continúan en mal estado, la conectividad no llega a todo el territorio, el emprendimiento carece de las ayudas necesarias y el desarrollo de los servicios públicos, de la economía de los cuidados y de la promoción de la cultura sigue teniendo graves y seculares carencias. La solución está en el Trasvase, López Miras “dixit”.