PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Cuando se registraban fallecimientos de artistas del mundillo musical en semanas coincidentes, nos ocupábamos de uno de ellos, por orden cronológico, y dejábamos para la semana siguiente, el otro. Cuando coinciden tres, dejarlo para después es un riesgo de acumulación que debemos solventar reduciendo nuestros textos y acudiendo a la brevedad para concederles, a todos, su merecido espacio.

Góspel tradicional y soul moderno.- Cantante, pianista y compositor estadounidense de música góspel y rhythm and blues. Cosechó cuatro premios Grammy. Su nombre real era Edwin Reuben Hawkins (18-08-1943, OaklandCalifornia-Estados Unidos/15-01-2018, Pleasanton-California)​, reconocido como compositor, arreglista y maestro de coro en templos religiosos, se convirtió en pionero e impulsor del góspel contemporáneo urbano. Con su nombre, creó la banda denominada “Edwin Hawkins Singers”, formación popular del final de los ’60 con el siempre vigente himno cristiano titulado “Oh happy day”, considerada una de las mejores canciones del siglo XX, actualización de un himno religioso del XVIII. Nosotros la consideramos un auténtico himno que fusiona góspel tradicional y soul moderno, al que siguió su colaboración con la extraordinaria Melanie Safka, para grabar “Lay down (Candles in the rain)”, otra genialidad musical.

Integrante del “Coro de gospel Tri State Mass Choir III”, formación que obtuvo destacados triunfos a mitad de los ‘90 con su canción “If tou come to him (Come to Jesus)”. Con siete años ya era teclista del coro que formaba su familia. También compartió escenario con su hermano, Walter Hawkins, otro intérprete de música góspel y ganador, igualmente, de premios Grammy. Fundó el “Coro Juvenil de la Iglesia Church of God in Christ”, en California del Norte, acompañado por Betty Watson, banda conformada por una cincuentena de componentes. Con esta formación​ “se estrenó” con su primer álbum de estudio, titulado “Let us go into the house of the Lord” (“Vamos a la casa del Señor”), en la “Ephesian Church of God in Christ”, en Berkeley-California. Incluía el álbum “Oh happy day” y participaron solistas de la talla de Cashmere Donald, Dorothy Morrison Coombs, Branch Margarette, Ruth Lyons, Davis Tremaine, Franklin Rubén, Watson Betty y Elaine Kelly. Solamente en dos meses se vendieron un millón de copias. Poco tiempo después, la cifra sobrepasó los siete millones de unidades. Una canción de las eternas y un músico de los inolvidables que, además del góspel religioso, ha sido un ídolo del soul y que ha fallecido como víctima de un cáncer de páncreas, a los 74 años.

Jesús Gluck

Jesús Gluck

Puntal en “Los Bravos”.- Quien esto escribe, tuvo la oportunidad de conectar con él tras presentar una actuación de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, “El Dúo Dinámico”, en 1990, momento en el que acompañaba a los compositores de “La, la, la” como teclista. Conectamos de maravilla porque, al conocer su historia musical a la perfección, quedó encantado de escucharnos darle fechas, contenidos, momentos y vivencias que manejábamos con soltura por haber seguido muy de cerca su trayectoria desde que pasó a formar parte de “Los Bravos”. Jesús Glück Sarasibar (Año 1941, Valencia/24-01-2018, Madrid), conocido como Jesús Gluck, además de pianista,​ era un destacado arreglista, compositor y director musical valenciano de gran repercusión en el pasado siglo XX. Creó música de películas como “Solos en la madrugada”, “Volver a empezar”, “El crack”, “El crack II”, “Asignatura aprobada” y “Tío Willy”, la mayoría relacionadas con el director José Luis Garci. Padre de la cantante Virginia Glück (pop experimental) y compositor para artistas como Rocío Jurado, Raphael, Massiel, Luis Miguel, Nydia Caro, José Vélez y muchos más. Con 15 años acabó su carrera en el Conservatorio de Música de Valencia y, a los 17 años, alcanzó su doctorado en virtuosismo del piano, en el “Real Conservatorio de Música de Madrid”. Amplió estudios en varios centros académicos internacionales y se convirtió en un gran músico. Entró en “Los Bravos” por la vía de la sustitución, aunque unos aseguran que la de Peter Shelley y, otros, que fue para reemplazar la trágica muerte de Manolo Fernández Aparicio, motivada por el sentimiento de culpa tras fallecer Low Rey, su reciente esposa, en un accidente de automóvil que él conducía, aunque, tras el referido accidente, había intentado suicidarse en otra ocasión. Nosotros nos quedamos con que la desaparición de Manolo fue su puerta de entrada en la banda del “Black is black”. Miembro de la “Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión”, director musical de gran cantidad de programas en la “pequeña pantalla”, codeado con artistas de la talla de Paul Mauriat o Henry Mancini, acaparó muchos premios más. Fallece con 76 años.

José Ruiz Venegas

José Ruiz Venegas

Compositor de “La minifalda”.- A los 82 años, desaparece el compositor, letrista, músico y poeta José Ruiz Venegas (Año 1936, Jerez de la Frontera-Cádiz/25-01-2018, Madrid), quien compuso una de las canciones más determinantes en la vida artística de María Jiménez, la titulada “Se acabó”, pero su principal dosis de popularidad le llegó por “La minifalda” que cantara, por todos los rincones del mundo en los que se practica la lengua de Cervantes, el fallecido almeriense Manolo Escobar. Además de los dos títulos citados, Ruiz Venegas compuso casi mil canciones que recorrieron la mayor parte de “los palos” del flamenco, pero también el pop, nutriendo de repertorio a muchos artistas españoles como los ya citados o Lolita, Las Grecas y otros muchos. Compuso sonetos y poemas dedicados a “su gente del sur”, como Gitanillo de Triana, Curro Romero o su paisana Lola Flores.

Descansen en paz estos polifacéticos y prolíficos artistas que tanta huella nos dejan. Buenos días.

Pedro Antonio Hurtado García