PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

FOTOGRAFÍA: R. MELLADO

El pasado año, la organización de “Jazz San Javier” ya sacó “a la calle” el certamen, extremo que ha repetido en esta edición y que parece instalarse en su programación, a perpetuidad, por el éxito cosechado y lo mucho que anima a los aficionados, en particular, y motiva a la gente, en general, como pudo apreciarse el pasado miércoles en la Plaza de España, donde actuó un grupo catalán de founky y soul con 9 miembros: seis músicos excelentes y tres voces femeninas, las de las hermanas de color Edna, Kathy y Yolanda Sey. Desde el inicio, derrocharon simpatía y conexión con el público las Sey. Sus compañeros instrumentistas imprimieron ritmo, desde el primer compás, con la fuerza de los metales y una ejecución magnífica que el público agradeció a lo largo y ancho de esta velada, de concierto único y gratuíto, en la ubicación callejera mencionada, con el único telón de fondo de la casa consistorial sanjaviereña. Tal fue la intensidad del grupo que tuvieron que sonar casi una decena de canciones para interpretar la primera balada y, hasta ahí, todo un frenético impacto musical que, luego, continuó de forma incesante esta banda que lleva por nombre “Funkystep & The Sey Sisters”, una formación que sabe muy bien lo que lleva entre manos, que presentó su primer disco y que hizo canciones archiconocidas para deleite de la concurrencia. En la recta final, esgrimieron reivindicaciones por discriminación en base a sexo, religión o raza. Velada bonita y divertida con ritmo y baile predominando. Valoradísima la iniciativa callejera que generó un ambiente inmenso, intenso y participativo. Guillem Plana (guitarra), Guillem Soler (teclados), Pol Padrós (trompeta), Enric Puigdesens (bajo), Albert Bartolomé (saxo) y David Viñolas (batería).


“Pegasus”, el jazz-rock aderezado con sonidos mediterráneos
Infinidad de sonidos se dieron cita, ya en el viernes, para deleite de los asistentes. Dos espectáculos merecedores de comparecer en la vigésima edición del certamen. Con “Pegasus” disfrutamos de ese jazz-rock aderezado con sonidos mediterráneos. Banda formada al inicio de los ‘80, en Barcelona, por cuatro extraordinarios músicos, maestros instrumentistas y compositores, individualmente. Los veteranos fundadores, con experiencias anteriores en otros grupos, como “Iceberg”, demostraron sobre el escenario ser unos auténticos virtuosos, que mantienen la energía y frescura de su juventud mezclada con su enorme experiencia creadora de sonidos sublimes. No necesitan mirarse para exhibir su profesionalizada maestría. Tomó el micrófono el gran baterista Santi Arisa, quien protagonizó “un solo” de una sobriedad extraordinaria. Agradeció fervientemente la oportunidad que San Javier les brinda a músicos como ellos e introdujo a la cantante norteamericana, afincada en España, Mónica Green, una mujer dotada de una angelical voz que le permitió llegar a interpretar “a cappella”, para estrenarse el grupo con añadidos vocales en sus actuaciones. Excelente. Max Sunyer (guitarra), Josep Mas “Kitflus” (teclados), Rafael Escoté (bajo) y Santi Arisa (batería).
Impresionante actuación de “The Taj Mahal & Keb’ Mo’ Band”
“The Taj Mahal & Keb’ Mo’ Band”, una de las más gloriosas actuaciones del certamen, ofrecieron una memorable velada. Perfecta conjunción y belleza plena del brillante dúo. Separados generacionalmente, pero creadores de nuevos caminos para el blues. Dos grandes de los realmente importantes de verdad que nuestra escasez de espacio quiere sentenciar con esa afirmación que no es gratuíta. Formados, documentados musicalmente y uniformes con sus sempiternos sombreros, a los que la edad y el paso del tiempo, cada uno en su medida, no les hace mella. Solitos en el escenario y desgranando auténticos clásicos del blues como “Diving duck blues” o “Señor blues”, alardearon modestamente de su condición de multiinstrumentistas y dieron lecciones de escenario y de soltura interpretativa, tanto instrumental como vocal. Sencillamente, impresionante. Dana Robbins (saxo), Quentin Ware (trompeta), David Rodgers (teclados), Stan Sergeant (bajo), Marcus Finnie (batería), Deva y Zoe Mahal (coros).
“T.S.Monk Sextet” & Nnenna Freelon pusieron lujo en la celebración del “Monk on Monk”: Centenario de Thelonious S.Monk
La presencia del baterista con el que se inició la velada del sábado, T.S.Monk, puso lujo y habilidad interpretativa sobre el escenario del “Parque Almansa”. Espectacular la introducción con dominio de los metales y la maestría de la batería siempre presente. Excelente identificación con el público y largos parlamentos del “maestro de las pieles”. El acompañamiento, el acompasado ritmo, el gusto interpretativo y el sentimiento musical generan y ofrecen un jazz clásico de enorme altura. Se desprende Monk de la chaqueta cuando ya el calor hace insoportable mantenerla enfundada. Avanzado el concierto aparece ella y… ¡¡¡menuda voz!!!. Es Nnenna Freelon, la vocalista nominada a los premios Grammy en seis ocasiones y cercana a los músicos más legendarios del planeta. Mientras tanto, el zurdo baterista sudando una camisa que parecía haberse duchado con ella, consecuencia del malabarismo que practicaba con las pieles. El equilibrio de la voz, la conjunción de los metales, la exquisitez de la batería y la perfección instrumental en todos los sonidos proporcionan lo sublime. Una canción con el único acompañamiento del contrabajo pone de manifiesto la potencia vocal de Nnenna Freelon y su dominio interpretativo. Fue, en su conjunto, el caramelo que se nos deshizo en la boca con el acompañamiento de Randall Haywood (trompeta), Patience Higgins (saxo alto), Willie Williams (saxo tenor), Theo Hill (piano) y Beldon Bullock (contrabajo).
John Pizzarelli & Daniel Jobim
El “jefe” de la formación presenta a Jobim antes de comenzar, nieto, precisamente, del inolvidable y siempre presente Antonio Carlos Jobim (1927-1994). Discurren por los caminos de la bossa nova con sus canciones interpretadas en portugués y con el denominador común de la huella del brasileño “abuelo”. Referencias a Frank Sinatra al hilo del disco titulado “Sinatra-Jobim” y canciones de ambos maestros sonando en el jazzístico recinto marmenorense. Daniel Jobim al piano y cantando. Posteriormente, continuaron desgranando canciones hasta llegar a la mítica “Aguas de Marzo” que el público recibió complacido. Brillante actuación arropada por Duduka da Fonseca (batería) David Carn (contrabajo) y Helio Alves (piano).
Premio del festival para John Pizzarelli
Precisamente, este año, el premio del festival, que está dedicado a la memoria de Al Jarreau, Bobby Hutcherson, Larry Coryel, Toots Thielemans y Manolo Serra, ha sido asignado a John Pizzarelli. José Miguel Luengo Gallego, alcalde de San Javier, junto a su concejal de cultura, David Martínez Gómez, se ocuparon del proceso protocolario de entrega. Habló Luengo de “un público fiel que exporta el nombre de San Javier como marca relevante por su festival de jazz”. Destacó “al equipo de Alberto Nieto Meca, director del certamen, como un conjunto de funcionarios que hacen bien su trabajo y, además, dedican su tiempo a fortalecer el certamen jazzístico”. Y felicitó a Pizzarelli “por escribir una página de oro enmarcada en esta vigésima edición”. Además de la placa del premio entregada por el alcalde al intérprete de Paterson (Nueva Jersey), el concejal, en perfecto inglés, le entregó otro obsequio municipal en un pequeño estuche que Pizzarelli agradeció una y mil veces para emprender el “bis” que el público esperaba y dar por finalizada una velada de auténtico lujo. Buenos días.