JENNIFER FUENTES

Desde Soulcial ¿con amor? de Iria G. Parente y Selene M. Pascual es una novela YA (Young Adult), lo que significa que aunque técnicamente es juvenil, sus protagonistas y sus temas son más adultos: personajes en la veintena, estudiando en la universidad o trabajando, sin la presencia de padres… y usando aplicaciones móviles para ligar. Este es el argumento de la novela: una nueva app llamada Soulcial que encuentra a tu alma gemela a través de un algoritmo.

Antes de continuar, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la literatura juvenil (incluido el jóvenes adultos). La literatura juvenil es Literatura con su letra mayúscula, no es un simple divertimento o escalón para que los adolescentes algún día lean el Quijote. La literatura juvenil es, sin más argumentos que su propia existencia y además es disfrutable para cualquier lector, sin importar su edad. ¿No es La historia interminable una novela que cualquiera puede leer y disfrutar? La literatura siempre ha sido predominantemente popular y la literatura juvenil lo es. Así lo amparan los miles de lectores de Iria y Selene, que agotan la primera edición de cada libro que publican.

Pero volviendo ya a lo que nos ocupa hoy, aún estoy digiriendo Desde Soulcial ¿con amor?

Vaya montaña de emociones. ¿Es el mejor libro que he leído? No. Pero es que tampoco es lo que busca. Lo que busca que te encariñes de los personajes, que reflexiones sobre lo que es el amor, sobre lo que significa, sobre las formas que puede tener y también sobre las aplicaciones de ligar y los algoritmos, pero sobre todo sobre las decisiones y sobre la valentía de amar y de seguir intentándolo. Y eso lo consiguen con matrícula de honor.

Personajes complejos, llenos de matices y carismáticos de los que quieres saberlo todo y un texto plagado de referencias actuales son, para mí, la clave de su éxito. Tras cada página quieres seguir sabiendo lo que le sucede a esta pandilla:

Inma es una periodista precaria a la que ponen a trabajar en un artículo sobre Soulcial, la última app de moda para ligar. Y, evidentemente, no cree en el amor, porque podría ser un papel interpretado por Katherine Heigl en cualquier romcom de los 2000-2010.

Kat es una butch dura por fuera, tatuadora y con una carrera en sexo casual espectacular, pero cuya película favorita es La princesa y la costurera. Y, evidentemente, hubo una chica que le rompió el corazón. Así que usa Soulcial para sus rollos de una noche.

Oliver es un chico que quiere ser profesor de Historia, obsesionado con la película de Kiera Knightley de Orgullo y Prejuicio y cuya suerte en el amor es desastrosa. Prácticamente antes de la primera cita ya está tan ilusionado que en su cabeza ya está preparando la boda y buscando una casa con su valla y su jardín. Quizás, piensa, esa nueva aplicación que te muestra aquellos usuarios con los que tienes más compatibilidad es la respuesta.

Y de pronto, antes de las primeras veinte páginas les has adoptado a todos y solo quieres saber más. Y más. Y más. Y, entonces te das cuenta de que te has terminado el libro y tienes una sonrisa tonta en la cara.

Es una comedia romántica hecha novela y da justo eso, pero también algo más. Algo más que ha hecho que no sea solo un divertimento, que se quedé solo como una lectura más.

Tiene uno de los capítulos que más me ha impactado en mucho tiempo y que referencia directamente Cinco horas con Mario de Miguel Delibes en su forma. Y es que uno de los personajes estuvo durante años en una relación de maltrato psicológico, desde que tenía 17 años. Y ahora ya ha salido de ella y ve con claridad lo que era y lo explica. Pero no lo hace narrando los sucesos, lo que hace es contárselos a otra persona y todo el capítulo es su discurso directo, su monólogo, con sus pausas, con analepsis y prolepsis continuas, sus parones para beber agua y para deshacer el nudo de su garganta y sus vivencias y sus reflexiones. Ese capítulo es un testimonio vivo de lo que es vivir una relación así y de cómo es superarla y volver a revisarla con los ojos de quien ahora ya ve con claridad por encima de las mentiras de la otra persona pero, sobre todo, de las mentiras que una misma se cuenta, de cómo la realidad termina tergiversada.

Iria y Selene lo han vuelto a hacer: han dado vida a una historia mil veces contada, pero la han hecho suya, la han hecho actual y ha conseguido que reflexionemos más allá de un algoritmo o de cualquier cosa o persona que nos diga lo que tenemos que hacer o sentir.