JESÚS AMO PÉREZ

Inés Mataix es la directora de la firma INVISA de biotecnología vegetal. Después de culminar su formación como Ingeniera Agrónoma y desarrollar su profesión en una empresa viverística Caravaca de la Cruz, decidió completar por su formación en el cultivo de tejidos vegetales en Italia, con el objetivo de poner en marcha un laboratorio llamado a revolucionar las técnicas de cultivo in vitro. Recientemente, a través del Servicio de Sistematización de la Innovación del INFO trabaja en un proyecto que permitirá la detección de virosis en los cultivos.

  1. Inés Mataix

    Inés Mataix

    ¿En qué momento decide dedicarse a la ciencia? ¿Qué supone estar al frente de un laboratorio de biotecnología vegetal?

    1. Crecí en un entorno industrial y siempre me llamó la atención la agricultura, para mi tan desconocida: sus procesos, su cultura… y su técnica. Mi decisión a la hora de elegir estudios fue dedicarme a la agronomía y más tarde, ya en el ejercicio de la profesión fui consciente que la agronomía estaba estrechamente con la ciencia y que las técnicas que aplicamos los agrónomos están basadas en conceptos científicos.
    2. Estar al frente de un laboratorio de biotecnología vegetal supone enfrentarse a retos muy diversos: entender las bases de cómo funcionan las plantas, para optimizar los procesos y mejorarlos continuamente; pero también hacer rentables los procesos de producción encontrando plantas de alto valor. Como en cualquier otra empresa, el principal objetivo es poner en el mercado productos, en este caso plantas producidas in vitro, y que se valoren adecuadamente. Como empresa de biotecnología vegetal asumimos que debemos encontrar nuevas herramientas que pongan a disposición del sector servicios que mejoren la agricultura. También asumimos el reto de incorporar talento joven en la empresa para la realización de proyectos de mejora continua y apostar por la formación del personal para poder responder de forma ágil a la puesta en marcha de nuevas técnicas.
  2. Desde sus inicios, INVISA se dedica a la micropropagación de diferentes variedades de frutales ¿En qué consiste esta técnica? ¿Qué beneficios aporta con respecto a técnicas más tradicionales?
    1. La micropropagación consiste en aplicar las técnicas del cultivo in vitro de tejidos vegetales para propagar plantas. Trabajamos en un laboratorio, en condiciones asépticas y muy controladas para multiplicar cualquier tipo de planta, bajo demanda, que después el aclimatada a las condiciones de campo. Podemos producir planta para viveristas en formatos más pequeños, plantones para agricultores y plantas libres de patógenos, usando técnicas de saneamiento vegetal, para obtentores o propagadores con necesidades especiales.
    2. La micropropagación se puede usar para propagar plantas difíciles de reproducir por técnicas más tradicionales y también para propagar plantas a nivel industrial: se pueden producir miles de plantas idénticas a una planta madre, en cualquier momento del año, en un espacio reducido, aunque muy tecnificado. Como trabajamos en condiciones controladas de laboratorio, podemos producir plantas libres de patógenos (virus, bacterias, hongos…) y garantizar la sanidad vegetal de las plantas que llevamos a campo. Otra ventaja de la planta in vitro es la posibilidad de intercambio de material vegetal entre distintos países en condiciones de total seguridad fitosanitaria.
  3. La creciente demanda de productos de origen agrícola y el constante aumento de la población nos conducen hacia la necesidad de una nueva modernización de la agricultura ¿De qué forma se puede contribuir a desarrollar esta agricultura del futuro? ¿Seremos capaces de abastecer esta demanda?
    1. La agricultura del futuro más próximo nos exige adecuar los sistemas agrarios a las nuevas limitaciones que nos provoca el cambio climático, desarrollando plantas más adaptadas, por ejemplo, a las condiciones de sequía; adecuar los modelos de producción a las necesidades reales de cada región o zona productora: la agricultura ecológica es una buena alternativa para zonas despobladas de países desarrollados donde producir alimentos de elevado precio en un mercado que lo pague puede ayudar a desarrollar una zona, pero en otras situaciones, donde la necesidad real es producir alimentos para la población sin recursos, los sistemas de producción deben ser más eficientes y sostenibles. Saber identificar las problemáticas reales y adaptar los modelos de producción es prioritario.
    2. Seremos capaces de abastecer esta demanda siempre que sepamos trasladar las técnicas agrarias, su conocimiento y su desarrollo a todas las regiones del mundo, especialmente de los países menos desarrollados y promover la investigación orientada a adaptar las plantas y su manejo agronómico sin comprometer los recursos de las futuras generaciones.
  4. Recientemente, su laboratorio ha recibido una ayuda especializada del INFO ¿En qué consiste este proyecto? ¿Qué beneficios aportará a nuestros cultivos?
    1. Hemos puesto en marcha un sistema para detectar virosis en plantas, mediante hibridación molecular. La ventaja de esta técnica es que permite el análisis de muchas muestras vegetales a la vez (de gran importancia para el sector viverístico), que incorpora todos los virus descritos y que permite incorporar de forma bastante sencilla nuevos virus que se identifiquen en el futuro.
    2. Los virus y viroides afectan muy negativamente a la productividad de los árboles en el mejor de los casos, y pueden causar pérdidas totales de cosecha en los casos más virulentos. Además son patógenos que se propagan muy fácil en el campo y van acabando con las plantaciones en las zona más afectadas. Los agricultores no cuentan con herramientas para frenar el avance de los virus, así que la mejor alternativa es trabajar desde el sector de la propagación, asegurando que las plantas que llevan al campo están libres de patógenos.
  5. ¿Piensa que la biología molecular jugará un papel clave en la agricultura del futuro? ¿Por qué?
    1. La biología molecular y la genética son clave para el desarrollo de la agricultura en el futuro. Debemos aprender a conocer las bases de los procesos biológicos a los que están sometidas las plantas en los sistemas agrarios para optimizar recursos y para encontrar formas de producir alimentos más en equilibrio con el medio ambiente cambiante. La genética, sin duda, debería ser un pilar en el desarrollo de nuevas variedades más adaptadas a la necesidad de producir alimentos seguros, de forma sostenible, para la población creciente. En mi opinión deberíamos apostar por la investigación genética y aprovechar las herramientas que nos brinda para desarrollar plantas modificadas genéticamente capaces de mejorar la producción agraria, con menos insumos, que pueden dar lugar alimentos más enriquecidos que resuelvan problemas reales y actuales de deficiencias de alimentación. (Charla TEDx que di sobre el pasado mes de marzo:https://www.youtube.com/watch?v=E90vG0hGp5Q)
  6. ¿Cómo se imagina la agricultura en la Región de Murcia del futuro?
    1. Me gusta imaginar una agricultura rentable, innovadora y sostenible, que sepa poner el valor la calidad de los productos murcianos, que pueda garantizar precios justos para los productores y que lidere la investigación y el desarrollo de variedades y de técnicas agronómicas que puedan exportarse a zonas menos desarrolladas.
  7. Para finalizar, ¿Qué pasos se deben dar en España para poder consolidarnos como líderes en innovación agrícola?
    1. Innovar implica la unión de diferentes talentos, no solo especialistas en producción agraria: debemos contar con la participación de especialistas en nuevas tecnologías, debemos ser capaces de experimentar con nuevos productos, nuevas formas de consumo y nuevas formas de distribución.
    2. Debemos ser capaces de analizar correctamente los retos técnicos y dirigir equipos multidisciplinares a buscar soluciones que sean sostenibles y exportables a otras regiones del mundo con menos oportunidades de experimentación.
    3. Debemos fomentar acuerdos con intereses comunes entre las empresas y los grupos de investigación, en los que ambas partes se sientan siempre favorecidas en los objetivos de encontrar soluciones a los problemas existentes.
    4. Debemos ser capaces de conectar la realidad del campo con la percepción que de ella se tiene en las ciudades. Tradicionalmente la agricultura ha sido la gran desconocida y no muy bien valorada y ahora surgen, en estos tiempos de desinformación, demasiadas ideas falsas y desconcertantes sobre seguridad alimentaria, sobre sistemas de producción de alimentos sin ninguna base científica que se toman por serios. No es fácil hoy en día hacer una correcta divulgación pero en mi opinión deberíamos buscar la forma de que el consumidor pudiera ser verazmente informado sobre algo tan serio como la producción de alimentos de forma segura. Conseguirlo podría ser algo realmente innovador.