JAIME PARRA

La Tertulia Cultural cuyo nombre alude al castillo de Moratalla, en origen venía conformada por José Rogelio Fernández Lozano, Marcial García García, José Ludeña López, Jesús Martínez Martínez. Gustavo Romera Marcos, José Jesús Sánchez Martínez y Jesús Navarro Egea, autor de Lobos de Moratalla. Narraciones al resplandor de la lumbre, que se presentó la pasada semana en el salón de plenos del Ayuntamiento.

Con el autor tras la presentación

Con el autor tras la presentación

En la actualidad el número se ha reducido a cinco personas por defunción de las otras dos. Aunque nunca hubo una estructura formal de sede, horarios, las reuniones y lugar de las mismas fueron más o menos regulares en función de las disponibilidades y requerimientos de acción.

Los fines generales, mantenidos en el tiempo, perseguían dar a conocer el patrimonio histórico, cultural, etnográfico, natural o de otra naturaleza concerniente a la villa de Moratalla.

¿Qué otros Cuadernos ha publicado?

Con este último del lobo en total son 18. El primero, La Carta de Privilegios de 1440 se publicó en 1998, pero la asociación ha difundido además un total de nueve libros, el primero, participado por todos los tertulianos, vio la luz en 1984 con el título de Historia de Moratalla para escolares.

Para más información de los títulos que han visto la luz en la última página de los Cuadernos constan todas las publicaciones, autores y años de edición.

¿Por qué la pasión del hombre por el lobo?

El cánido ha sido desde tiempos antiguos un ser mítico, envidiado y temido, y su formidable perfil, inteligente, feroz, audaz o astuto, hizo de él un animal mágico que llega a representarse en el territorio moratallero en un fragmento de cerámica que muestra una diosa licantrópica frontal o en forma de lobo, con brazos acabados en garras colgantes y acompañada de más lobos, procedente del siglo III-II a C según los estudios de Lillo y Olmos.

¿Qué objetivos ha perseguido con este libro?

Hoy la mentalidad ha cambiado sustancialmente, aunque sigue el enconamiento al seguir atacando ganados, no resolviéndose aún de manera satisfactoria el problema, pero la magia de esta criatura de nuestro patrimonio cultural subsiste, y el sistema educativo, asociaciones, disposiciones legales o una extensa bibliografía abogan por su sostenimiento en el planeta.

Este humilde Cuaderno, entre otros objetivos de corte didáctico o divulgativo, pretende contribuir a ese fin de supervivencia.

¿Existe una cierta leyenda negra sobre el lobo?

Claro que sí, pero más en tiempos pasados. El hecho de enfrentarse el carnicero a las personas o sus pertenencias le acarreó persecuciones sin tregua.

Ya en la Edad Media consideraban que el lobo, la peste y el turco eran enemigos por antonomasia, y los calificativos popularizados en este sentido como alimaña, plaga, animal dañino, sanguinario, fantasma del bosque, hijo de bruja, devorador de niños u otros más, por sí solos ilustran acerca de las connotaciones negativas y tendenciosas sobre aquél, aunque naturalmente para el hombre fue un serio oponente al que también combatió con la patraña y la mentira, una leyenda negra que aún tiene resonancias de ánimo destructivo, con independencia luego de la transmisión oral que puede ser inocente como esa narración que se explaya al resplandor de la lumbre y que da título al Cuaderno comentado.

Las historias, las tradiciones sobre el lobo de Moratalla ¿son similares o existen diferencias a las de otros puntos de España?

En las décadas que llevo estudiando y divulgando el comportamiento humano, costumbres, supersticiones o aspectos etnográficos he remachado la interacción segura entre territorios y pueblos de nuestro entorno próximo e incluso remoto. Pretender la singularidad absoluta puede llevar a errores metodológicos o de otro tipo graves, cuando no conduzca directamente a la inopia. En el caso del lobo de Moratalla, naturalmente que manifiesta características específicas. Ya Ángel Cabrera, zoólogo fallecido en el siglo pasado habló de este Canis lupus deitanus como una subespecie de rasgos propios del ibérico Canis Lupus signatus, pero las gentes no entienden en general estas diferenciaciones y se guían directamente por lo que pasa en su entorno. Por tanto podemos establecer unas causas compartidas en estas historias: el frío, el hambre y el ataque, presentes en casi todos los relatos como factores compartidos, luego viene la reacción, la batida, el acoso, la muerte del mamífero, y eso también viene a diferenciarse poco. A continuación se fabula el hecho, se cuenta adaptándose al lugar y ahí afloran las particularidades. Los títulos de las consejas que expongo hablan por sí solos de la peculiaridad del suceso apegado a la tierra aunque se cueza con ciertos ingredientes foráneos, véanse al respecto algunos epígrafes: El panadero de Cañaverosa, Asustar al lobo cerca del sombrío cortijo del Pajarejo o el ilustrativo título de Una perola con patatas fritas y tajás, señalando sin duda alguna al medio moratallero y sus costumbres.