FRANCISCO SANDOVAL

UNESCO ha reconocido recientemente el valor de una técnica constructiva muy empleada en el entorno rural. Se suma, junto a las tamboradas, a la lista del patrimonio reconocido por este organismo en nuestro país.

La “piedra seca”, como lleva por nombre en el expediente aprobado, designa una técnica constructiva consistente en una fábrica de piedra sin argamasa ni mezcla conglomerante alguna que las una, lo que la diferencia de la mayoría de las obras de mampostería formadas por mampuestos unidos entre sí por un mortero que tradicionalmente era de yeso o cal. Sin embargo, no es una característica única de las obras presentadas en el expediente, puesto que grandes estructuras de la Antigüedad fueron levantadas con bloques de piedra sin conglomerante entre ellos, como las pirámides de Egipto, el Acueducto de Segovia o el Arco de Augusto en Perugia (Italia). El Opus quadratum romano acostumbraba a ir en seco. Sin embargo, ¿qué sucede cuando las piezas que se emplean son más bastas e irregulares?

En las obras evaluadas por UNESCO se incluyen construcciones elaboradas con mampostería tosca, normalmente enripiada. La llamamos así porque la irregularidad de los mampuestos hace que no casen perfectamente entre sí, dando lugar a huecos que se rellenan con piedras más pequeñas llamadas ripios. No obstante, el resultado no será un muro perfectamente opaco y estanco, estará bastante lejos de la precisión de aristas presente en grandes obras ciclópeas. Lo que resulta aquí, en cambio, es una obra de piedras irregulares, por lo general escasamente labradas, y en la que hay numerosos y pequeños huecos, lo que hace al muro totalmente permeable. Esta es una cualidad muy interesante que ha propiciado su uso para muros y muretes de contención y separación de tierras en el campo. Veamos por qué.

Cuando un terreno agrícola se empapa, filtra el agua, y por lo tanto ese terreno ahora pesa más. Si éste es contenido por un muro, entonces dicho muro sufre ahora mayor empuje que cuando el terreno estaba seco. Un muro de bloques o ladrillo cuyas juntas están cerradas por una mezcla conglomerante es muy vulnerable ante estas situaciones. Sin embargo, el muro de piedra seca puede evacuar por los huecos existentes el agua, y es por ello por lo que se dice que tiene muy buenas cualidades drenantes.

Los países que forman parte de este expediente son, en su mayoría, mediterráneos, y por lo tanto están expuestos a la torrencialidad de las precipitaciones. Además, en zonas de complicada orografía estos muretes facilitan los aterrazamientos para favorecer el cultivo y han resultado muy eficaces contra inundaciones en diversos lugares. UNESCO menciona la Comunidad Valenciana, donde también existen construcciones con esta técnica llamadas cucos. Sin embargo, la Región de Murcia ha quedado al margen de esta declaración pese a tener innumerables ejemplos similares.

En nuestra comarca, basta echar un vistazo al muro que contiene las tierras en el encuentro entre el camino de Mayrena y el Camino del Huerto, en Caravaca. Además, gracias a Jesús López García pude saber de la existencia de pozos y algún horno de carboneros repartidos por el municipio de Moratalla levantados con piedra en seco, así como calzadas que salvan la complicada orografía cerca de Benizar, y que servían para el tránsito de personas y animales. Son, por tanto, estructuras de lo más básicas que pertenecen al mundo rural, levantadas con ingenio, necesidad y escasos recursos.

Las mencionadas estructuras, acompañadas de tantos otros muretes asociados a las actividades agrícolas, si bien no tienen un destacable interés artístico ni demasiada complejidad arquitectónica, sí tienen interés etnográfico. Quizá la mejor manera de que no caigan en el olvido sea empezar por conocer su existencia, y por ello este espaldarazo de la UNESCO es una muy buena noticia. Sin embargo, como ya hemos mencionado, hay mucho patrimonio más allá de las nueve comunidades autónomas que figuran en el expediente. Y es que, cuando nuestros antepasados levantaron piedra sobre piedra, lo hicieron ajenos a los límites administrativos actuales.