PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Más de 12.000 obras, nada más y nada menos, había compuesto el padre del sevillano y joven torero Rafael Serna, quien tomó la alternativa hace menos de año y medio en el coso de la Real Maestranza de Caballería de la capital hispalense, mellizo de su hermana María Eugenia, quien es modelo. La primogénita, dos años mayor que ellos, con 25, es Magdalena. Y la esposa del finado, Magdalena Lirola Mesa, es procuradora de los tribunales. Rafael González Serna-Bono (Año 1965, Sevilla-España/26-02-2019, en la misma capital andaluza), conocido en los castizos ambientes sevillanos como Rafa Serna, ha sido un cantautor, compositor, productor musical y empresario sevillano que ha gozado de enormes e innumerables éxitos, fruto de su tarea creativa que ha proporcionado la gloria a muchos artistas. “Cántame”, la canción que lanzara definitivamente a María del Monte, en 1988, batió un récord sin precedentes, en la historia de las sevillanas, superando 1.200.000 copias vendidas, según registros acumulativos de las tiendas del ramo.

Lo suyo.-Ilusionado con poder grabar sus temas, llegó “su minuto de gloria”, gracias a “Villamúsica”, la discográfica de la capital del Guadalquivir, ubicada en Avenida García Morato, en el barrio de Tablada, en pleno distrito de “Los Remedios”, sello en el que Rafa hizo público su primer trabajo en solitario, identificado como “Se te nota en la mirada”, lo que no vino a ser otra cosa que un resumen de su dilatada vida compositiva, con su frescura, sus vivencias, su particular ritmo, así como una bocanada de oxígeno llena de pureza y contagio para cualquier oyente.

Nazareno.-Medalla de oro de Sevilla, en 2016, pieza clave en el mundo nazareno de las hermandades y hombre que sentía, quería y “contaminaba” su amor por esa ciudad a la que imploraba, en Semana Santa, y veneraba, en todo momento.

Himno del Betis.-Pero, ahora, con solamente 53 años, nos abandona, víctima de una infección pulmonar, que le tenía ingresado en un centro hospitalario desde el inicio del pasado mes de febrero, el que también era compositor del himno del centenario Betis, el club que divide los corazones hispalenses, mientras, él, trataba de unirlos cuando fue pregonero de la Semana Santa Sevillana, en 2016, o encarnó al Rey Baltasar en la “Cabalgata de Reyes Magos del Ateneo”, el pasado año 2018.

Consternación.-Comenzó, desde muy jovencito, en el “Coro del Rocío de Sevilla”, entidad que ha manifestado que “este colectivo y todo el mundo cofrade, en general, viven con auténtica consternación la muerte del artista, autor de las composiciones más importantes del ‘Coro de la Hermandad del Rocío de Sevilla’ y figura muy vinculada a todas las hermandades, ya que participaba en varias de ellas”. Era tan especial como intensa su devoción a la Virgen de la Macarena, devoción que también llevó al terreno deportivo al componer ese himno que, en las instalaciones del “Estadio Benito Villamarín”, hacía proclamar a los aficionados aquello de “Viva er Betis manque pierda”.

Y es que la muerte tiende luctuosos puentes, incluso, desde Nueva Yorkhasta Sevilla. Descansen en paz. Buenos días.