ANTONIO JOSÉ ESPÍN/DIPUTADO SOCIALISTA EN LA ASAMBLEA REGIONAL

Han pasado 18 meses desde que prometí mi cargo de diputado en la Asamblea Regional y, como mis compañeros Consa Martinez y Fernando Moreno, de Caravaca de la Cruz y Mula respectivamente, he tenido tiempo suficiente para comprobar el desinterés del Gobierno Regional de PP y Ciudadanos por las comarcas del Noroeste y el Río Mula. Somos los grandes olvidados por López Miras. Ya no solo porque no se haya dignado prácticamente a visitarnos, sino porque las políticas que se acuerdan en el palacio de San Esteban nada tienen que ver con nuestra tierra y su progreso.

Hemos sido municipios maltratados tradicionalmente por los sucesivos gobiernos del Partido Popular, pero en este caso, la desidia clama al cielo. Basta con echar un vistazo a los presupuestos que las tres derechas aprobaron para el año 2020, en los que las inversiones en ambas comarcas prácticamente brillaban por su ausencia. Pero esto no es lo peor. Lo verdaderamente grave es que las pocas que había proyectadas ni siquiera se han ejecutado, como viene siendo habitual.

Así, llevamos más de 3 años esperando la UCI en el hospital comarcal del Noroeste, hartamente prometida, pero cuyas obras ni quiera otean en el horizonte del corto o medio plazo. Lo mismo pasa con la ampliación del Centro de Salud de Bullas o la remodelación del de Caravaca, que llevan años durmiendo el sueño de los justos. Y, ni que decir tiene, la famosa carretera de Benizar, que, tras años en el olvido, contaba este ejercicio con una previsión de 100.000 euros para su proyecto, vendido a bombo y platillo, y para la que, a escasos días de finalizar el año, todavía no han movido un dedo.

A esto, se le añaden los enormes problemas que hemos tenido durante los últimos meses con los consultorios médicos de nuestras pedanías, cerrados o a medio gas durante demasiado tiempo, el inmovilismo para retirar el amianto de nuestros centros educativos (algo que llevamos pidiendo desde el PSRM-PSOE años) o el cierre durante meses de la residencia de ASCRUZ sin ningún tipo de justificación más allá de la dejadez del Gobierno Regional, que ha dejado en la estacada a decenas de alumnos y sus familias, justo cuando más les necesitaban.

Para colmo de males, seguimos pagando con nuestros impuestos la autovía que nos une a Murcia, como si de un capricho se tratara, y la inversión regional para desarrollar nuestros polígonos industriales, una demanda histórica de nuestros alcaldes y alcaldesas, sigue sin atenderse, mientras nuestros pueblos pierden población por falta de fuentes de empleo.

Muestra, todo esto, de la indolencia de un presidente para el que la Región de Murcia acaba donde empieza nuestra tierra, a la que, por cierto, no debe verle el enorme potencial que el resto de los mortales sí le vemos.

Y no será porque los tres diputados socialistas del Noroeste y el Río Mula no se lo hemos recordado veces en este año y medio de legislatura.

No pueden decir lo mismo el resto de partidos que, o no tienen representación de nuestras comarcas en la cámara o la que tienen está más preocupada por las luchas partidistas que por llevar las reivindicaciones de esta tierra a debate parlamentario.

Por eso, aunque ha sido el año más extraordinario que recordamos, el registro de la Asamblea Regional ha recibido decenas de iniciativas encabezadas por el PSOE que tienen una influencia directa en nuestros municipios.

Entre ellas cabe destacar, además de otras que son transversales a toda la Región, la adecuación y el arreglo de infraestructuras de comunicación imprescindibles para paliar la agudizada despoblación que sufrimos, tales como la carretera RM-C1 entre Fuente Librilla y Alcantarilla, la RM-C5 Casas Nuevas dirección Lorca, la MU.702 Caravaca-Nerpio, la travesía T-517 de Cehegín o la RM-531 Campos del Río-Alguazas. La dotación de personal y recursos suficientes para el servicio de urgencias en el centro de salud de Calasparra. La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la Torre del Reloj de Bullas y del Pozo de la Nieve del “Nevazo” en Caravaca. Inversiones regionales para la estrategia turística “El Camino de la Vera Cruz”. La restauración y puesta en valor del Castillo de Mula (para cuya celebración del V Centenario hemos solicitado su colaboración), del Palacete de la Fuente de la Higuera de Bullas y del yacimiento de la Almoloya de Pliego. La musealización de los exvotos del Cigarralejo. Los arreglos urgentes de colegios e institutos de todos los municipios de ambas comarcas. Y un plan de reindustrialización de nuestros municipios, que permita una adecuada vertebración y cohesión social y territorial.

Obviamente, la pandemia ha modificado los planes iniciales de todas las administraciones y, siendo sensibles con la difícil situación que atravesamos, nuestra acción estos últimos meses ha girado en torno al mantenimiento de los servicios públicos básicos y a la atención de quienes peor lo están pasando. De ahí que hayamos solicitando en innumerables ocasiones la vuelta inmediata a la presencialidad educativa, de manera que los niños y jóvenes del Noroeste y del Río Mula puedan volver a diario a sus aulas, con todas las garantías de seguridad, ratios reducidas y un mayor número de efectivos docentes. También la dotación extraordinaria a nuestro sistema público de salud para garantizar, no solo la respuesta sanitaria frente al COVID, sino también la adecuada atención al resto de necesidades ordinarias. Las deficiencias en materia de vivienda, la atención a nuestros mayores, el refuerzo de nuestros servicios sociales, y el apoyo a nuestros hosteleros, comerciantes y autónomos son, igualmente hoy en día, parte de nuestras prioridades para afrontar esta crisis sin dejar a nadie atrás.

En esto, como en el resto de necesidades locales de nuestras comarcas, trabaja sin descanso Diego Conesa y quienes formamos parte de su equipo. Hoja de ruta que compartimos con el Gobierno de España, cuya Delegación en la Región, encabezada por el calasparreño Pepe Vélez, ha demostrado en todo momento su compromiso con nuestra tierra y con las personas que aquí vivimos.

López Miras dijo en mayo que, si venía una segunda ola del virus, la Región estaría preparada. Pero no lo estuvo y la sufrimos con inmensa crudeza. Desde estas líneas le pido solo tres cosas: humildad, para reconocer los errores y no volver a repetirlos; lealtad institucional, para dejar a un lado su guerra sucia contra Pedro Sánchez; y altura de miras, para entender, de una vez por todas, que el Noroeste y el Río Mula forman parte de nuestra Región y es inmoral seguir castigándonos, como lleva haciendo su partido toda la vida.