ALFREDO JOSÉ PADIAL GARCÍA/padietis@gmail.com

Antes de escribir ciertos consejos alimenticios y desmitificar algunos que están instalados en nuestra memoria, hay que señalar que las patologías cardiovasculares son la principal causa de muerte en España: hipertensión arterial, cardiopatía coronaria, enfermedad cerebrovascular, etc. Estas enfermedades son provocadas (no siempre) como consecuencia de ciertos factores de riesgo: sobrepeso u obesidad, diabetes e hiperlipidemia (colesterol y/o triglicéridos muy elevados). De ahí la importancia de mantener una alimentación saludable combinada con actividad física moderada.

Lo primero que se nos viene a la mente, cuando pensamos en un plan de alimentación diseñado para una persona con hipercolesterolemia, es sustituir los lácteos enteros por desnatados. Los últimos estudios demuestran que el consumo moderado de lácteos enteros no influye significativamente en el aumento del colesterol sanguíneo. Sin embargo, los lácteos azucarados (aunque sean desnatados) sí pueden conducirnos a una situación de sobrepeso u obesidad que, como apuntaba en la introducción, son factores de riesgo que pueden provocar problemas cardiovasculares.

Hablando de lácteos, ahora se lleva mucho lo del “Danacol”. Claro, sale Bertín Osborne (que es un tío que se nota que se cuida mucho) tomando Danacol en televisión y la gente piensa: “puedo comer lo que quiera, después me tomo un Danacol como Bertín y listo”. Mi consejo es que dejéis estas pamplinas para los famosos que quieren llenarse el bolsillo de dinero. Si queréis comer alimentos que contengan fitoesteroles (éstos bloquean la absorción del colesterol a nivel intestinal) no compréis Danacol, ¡comprad frutas y verduras!

Por otro lado, todavía hay mucha gente que cree que en una dieta para reducir el colesterol hay que eliminar todos los alimentos que contengan grasa. Y no es así, porque no todas las grasas son iguales. De hecho, hay algunas que ayudan a elevar el HDL (colesterol bueno) y reducir el LDL (colesterol malo), que es de lo que se trata. Algunos ejemplos de alimentos que contienen estas grasas son: el pescado azul, los frutos secos o el aceite de oliva (omega3, omega6 y omega9). Con el omega3 pasa algo parecido al Danacol, hay quien toma suplementos de omega3, “porque me han dicho que es bueno”, pero en su plan de alimentación el pescado azul y los frutos secos brillan por su ausencia.

Prohibir el consumo de huevos es otro consejo que siempre han dado los sanitarios, hasta hace bien poco, para combatir el colesterol. Al igual que los lácteos enteros, también se ha demostrado que el consumo moderado de huevos tampoco tiene una influencia significativa en el aumento del colesterol sanguíneo. Por tanto, podéis consumir tres raciones de huevos a la semana perfectamente, teniendo en cuenta que la ración son dos huevos.

Voy a terminar el artículo como de costumbre, haciendo hincapié en el hecho de comprar y consumir mas frutas, verduras, hortalizas y legumbres. De esa manera mantendréis el colesterol a raya y tendréis una salud de hierro.