Manuel Gea Rovira (Cronista Oficial de la Semana Santa de Cehegín)
Cerca de esos endecasílabos de ruina histórica que tuvo un barrio que ya es otro, bajo otra Iglesia de la gran amiga de Jesús, la Magdalena y hasta las riberas del río Argos, de donde huyó el almohade, con ese capitel monumental de siglos qHermanamientoue es la Iglesia de la Soledad, vigía cariñosa hacia Caravaca del horizonte de la Cruz, en la Soledad de la Madre de Dios, nacía un solemne Hermanamiento el pasado 15 de noviembre. Con la eucaristía celebrada por el sacerdote Delegado Episcopal de Hermandades y Cofradías de la diócesis, don Silvestre del Amor -¡qué apellido evangélico!- se oficiaba el acto del Hermanamiento de la junta Central de Cofradías de Cehegín y la Hermandad de la Virgen de las Maravillas, que abría un arco iris de placidez mística, un verso de fraternidad social y religiosa, ante los hermanos y cofrades de los presidentes Pedro Alfonso de Maya Ruiz y Alfonso Ciudad González .Os preguntabais en la Iglesia de la Soledad, cuánto amor, cuantos anhelos y esperanzas había en los corazones de quienes pensaron en el Hermanamiento con sus connotaciones en verso de fraternidad, en el Cehegín converso del amor a la Semana Santa y a la patrona la Virgen de las Maravillas. La devocional ceremonia en primera sesión, marecería un cuadro de Giotto o Cimabúe franciscano, pues al fondo estaba la Iglesia del convento donde será la función final en la conmemoración del 290 Aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen a Cehegín, para el año próximo.. La roca viva del templo de la Soledad temblaba místicamente, porque su inmensa quietud y silencio era como una ovación espiritual de todo el pueblo que se une en la Semana Santa tras su Junta Central y el poema religioso de otras dos parroquias en las auras septembrinas que abanican a la Virgen napolitana y encienden de luces amorosas sus calles en septiembre. Si nacían oficialmente, unas digamos «relaciones fraternas entre instituciones y personas» (DRAE) pueden comunicarse ambas organizaciones de sus gracias y privilegios en adelante, en el espiritual entendimiento de sus organizadores. Algo así, como gente confederada, aliada, una liga de intenciones en el caminar devocional moderno, con un sentido místico y social de la realidad antigua. Como un resplandor de Sorolla y un juego de luces de Murillo, se abre el panorama del Hermanamiento habido a la espera del acto final el año que viene, en la iglesia de la Hermandad de la Patrona, donde el pincel final será de rúbrica ceheginera. Cehegín mira absorto estas iniciativas de tono evangélico, cristológico y mariano, significantes y significados bordados por el sentimiento del pueblo. Seguiremos enamorados del Cehegín conmemorativo que con reflejos de esmeraldas y guirnaldas de rosas, bajo músicas alegres o de resurrección pasional, donde los iconos son portados por estas dos grandes organizaciones hermanadas.