CIUDADANOS

Ciudadanos ha registrado una iniciativa en la Asamblea Regional en la que ha solicitado la realización de un informe técnico que certifique si el colegio Rio Argos de la pedanía ceheginera de Valentín se encuentra en condiciones de habitabilidad y no hay riesgo estructural. Asimismo, la formación naranja va a solicitar la rehabilitación completa o, en su caso, la construcción de un nuevo centro educativo.

Asimismo, la formación naranja presentará una iniciativa en el Ayuntamiento de Cehegín para reclamar, de manera unánime, la actuación de la Comunidad Autónoma para que tome medidas a la mayor brevedad posible para reparar esta situación.

Juan José Molina, diputado regional de Ciudadanos, ha denunciado que “un simple recorrido por el colegio deja claro que el centro no está en mal estado, sino que se encuentra en una situación de abandono absoluto, lo que es consecuencia de muchos años de desidia y de falta de responsabilidad de las autoridades locales y regionales en materia educativa”.

“El centro tiene numerosas deficiencias. No sólo no dispone de calefacción, sino que, además, el circuito de electricidad no funciona adecuadamente y en sus instalaciones hay numerosas grietas y se acumulan basura y suciedad. Todo ello deja claro que el centro no reúne los requisitos mínimos para que alumnos y profesores puedan realizar una actividad normal y por ello es necesario tomar medidas urgentes”.

Jerónimo Moya, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Cehegín, también ha hecho alusión a las deplorables condiciones que presenta el centro. “No es de recibo que más de 50 niños tengan que soportar estas condiciones porque tanto la administración regional en su conservación, como la administración local en su mantenimiento, han hecho caso omiso a las demandas que llevan realizando los responsables del AMPA del colegio desde hace varios años”.

Moya ha lamentado que se haya tenido que llegar a una situación límite como la que se produjo el pasado martes. “A las 9:00 horas la temperatura era de -2 grados y no había luz, lo que impedía el funcionamiento de los calefactores eléctricos, que es el rudimentario sistema de calefacción que existe en el centro desde su inauguración en 1979. Por ello, los padres decidieron que sus hijos no asistirían a clase, tal y como habían anunciado que ocurriría si se producía una situación de este tipo”.

“No queremos que se pongan parches que sean una huida hacia delante sino que reclamamos que se realicen las actuaciones adecuadas para lograr una solución definitiva a este problema”, ha finalizado Moya.

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