Francisco Andrés Morales Ortín

Portavoz de Renovadores-Murcia y Afiliado a Ciudadanos

Algunos atribuyen a  A. Einstein la frase “Locura es hacer la misma cosa una y otra vez, esperando obtener diferentes resultados”.

Francisco Andrés Morales Ortín

Recientemente se ha comunicado el nombramiento desde la Dirección Nacional de Ciudadanos  de la nueva Coordinadora regional de Ciudadanos en la Región de Murcia, máximo cargo orgánico de este partido en la Región, y resulta ser la mano derecha de la anterior Coordinadora y ex Directora General con el Gobierno de López Miras. Hace unos días en Sevilla la presidenta del partido dió su bendición, como antes hizo con Edmundo Bal o Carlos Carrizosa, a Juan Marín, como candidato a unas primarias internas, donde el partido debería ser imparcial y no apoyar a ningún candidato. Los resultados de estas acciones son incuestionables, hundimiento electoral en Madrid, Cataluña y muy probablemente en Andalucía y Murcia.

Ciudadanos se encuentra inmerso en una carrera de despropósitos, cambios de criterio y dirección errática, con una Inés Arrimadas que es hoy en día más un problema que una solución, lo que muy probablemente lo llevará a su desaparición en poco tiempo.

¿Pero Ciudadanos u otro partido que ocupe su espacio ideológico es necesario?, Sin duda. Muchos somos los que nos sentiríamos huérfanos sin un partido como Ciudadanos, que ocupe el espacio centro liberal, que no ocupa el conservador Partido Popular, hoy escorado hacía la extrema derecha, en su afán de monopilizar el voto a la derecha del PSOE,  ni el socialdemocráta Partido Socialista, dirigido por un Sanchismo que no convence, entre otros, a muchos votantes socialistas. Solo tenemos que fijarnos en la situación creada en nuestra región de Murcia con el Mar Menor, nuestra joya, algo único, que se ha degradado hasta límites impensables por la pasividad del Partido gobernante en la Región y del partido gobernante en el Estado, a los que solo les preocupa su lucha partidista por un puñado de votos. Qué necesario se ve un partido de centro, coherente, que se guíe por criterios técnicos y no por  encuestas y que su único interés sean los ciudadanos y no un puñado de votos, un partido como el Ciudadanos que se nos vendía en 2015.

La solución a esta situación nos la dió hace más de 100 años, el escritor y filósofo vasco Don Miguel de Unamuno con su frase “el progreso consiste en renovarse” o el coloquial renovarse o morir.

O Ciudadanos realiza un proceso de renovación profundo con un cambio de líderes a nivel nacional y regional, una modificación profunda de Estatutos que lo convierta en un partido moderno, recuperando su esencia y evitando los errores que lo han llevado a ser un proyecto diferente a lo que conocimos en 2015, proceso que pasa por una Asamblea Extraordinaria de Refundación, por una modificación de los procesos electorales con votación en urna, con normas que permitan la igualdad entre candidatos, dando la palabra al verdadero propietario del partido, que no es otro que el afiliado, para la elección de cargos orgánicos e institucionales, con un programa realmente de centro, que evite la figura de socios preferentes y que permita apoyar iniciativas coherentes, tanto si parten de partidos de la derecha o de la izquierda.

O Ciudadanos se disolverá como un azucarillo en el café, volveremos a la situación de 2015 con un bipartidismo enfrentado y entregando la llave de los gobiernos a partidos independentistas con las nefastas consecuencias que todos conocemos.