JAIME PARRA

Nunca es tarde si la dicha es buena, es un dicho que se dice por esta tierra, pero le acompañamos diciendo; si el tiempo y el Santo así lo aconsejan.
Y así fue el domingo 25 de febrero en La Copa de Bullas, la hermandad realizó la procesión a su querido patrón San Antón. Como le gusta llamarle a San Antonio Abad.
Amaneció un día frio con un viento que cortaba, pero justo antes de la procesión se realizada una pausa para realizar este santo evento.
Realizándose por el recorrido de costumbre, parándose a la llegada de la caña, paraje denominado por los coperos. Allí se realiza la bendición de los animales por el cura párroco y en presencia de la imagen del Santo.
Una vez concluido este acto se le da el homenaje al santo con fuegos artificiales, de nominado como » el castillo.´´
Seguidamente subiendo por la calle grande o calle mayor, se avista la iglesia donde habitará San Antón un año más, hasta la próxima festividad que este pueblo vive con tanto fervor.
El pueblo, las autoridades, y por primera vez de la historia cinco monaguillos ataviados con las antiguas vestiduras y las modernas, acompañaron al párroco y a los miembros de la hermandad para despedir este emotivo encuentro.