JAIME PARRA

El curso pasado el profesorado del CEIP Antonio Machado comenzó a dar los pasos necesarios para convertir este pequeño colegio de La Copa en una escuela activa (una escuela que promueve la «actividad» y donde se educa para la «vida», no únicamente para el trabajo).

Apuesta por la educación al aire libre

El equipo docente está formado por los tutores Marcos Fernández, Mari Carmen Aroca, África Caravaca y Yurena Delgado, y por María Ángeles Blaya, directora del centro y a quien a continuación entrevistamos. Todos han recibido formación en pedagogías activas de mano de Cristina Cano Valle a lo largo del pasado curso escolar.

Transcurrido un tiempo, ¿cómo está resultando la experiencia en el CEIP Antonio Machado?

Conscientes del reto que tenemos entre manos y del gran viaje en el que nos embarcamos hace alrededor de dos años para intentar dar un giro a la escuela de hoy, la valoración global que hacemos desde nuestra comunidad educativa es muy positiva. No perdemos nunca de vista nuestro objetivo, aún en tiempos difíciles: primar la autonomía y la creatividad de nuestros niños y niñas poniendo siempre en valor, respetando y dignificando, a través de la escucha, el diálogo, el consenso, el acuerdo y la participación activa en toda decisión que les compete. Sabemos que los comienzos son una parte compleja de todo proceso de cambio, a veces frustrantes y fatigantes, sin embargo, navegamos con un rumbo claro: “sembrar en los niños ideas buenas, aunque no las entiendan; los años se encargaran de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón” (M. Montessori).

¿Qué cambios han tenido que llevar a cabo por culpa de la pandemia?

Son tiempos difíciles para todos pero estaríamos mintiendo si negásemos que la situación actual no va en detrimento de proyectos que apuestan por la cercanía, el uso de materiales manipulativos y el juego como motor de aprendizaje, relaciones no directivas con el objetivo de fomentar siempre la convivencia y la cooperación o familias muy presentes en la vida del centro.

El escenario actual nos afecta pero aún con ello hemos conseguido mantener la esencia, la presencialidad del total del alumnado los cinco días de la semana y sobretodo la ilusión de los niños por venir al cole. Y con eso nos quedamos: aprender es algo indisociable de estado de ánimo, de la emoción. Estar, ser, involucrarse, divertirse, recibir y vivir de forma activa este proceso hará que aprendamos con facilidad. Si nos sentimos alerta para protegernos y defendernos será muy difícil aprender cosas. Pura ciencia, a la que por cierto, la escuela tradicional sigue cerrándole la puerta.

¿Sería posible un modelo como el suyo con una educación a distancia como durante el confinamiento?

Nuestra opinión es que ningún modelo de escuela, como tal, puede ser sustituido por un modelo a distancia. Así de simple. En palabras de Miguel Angel Santos Guerra vemos reflejado nuestro pensamiento:

“No hay educación a distancia. Puede haber instrucción, eso sí. No existe socialización desde la soledad y el aislamiento social. La educación exige comunicación y encuentro. El mundo virtual no nos permite relacionarnos intensamente, no nos enseña a convivir. El aprendizaje de la ciudadanía no se puede hacer a través de la pantalla porque a convivir se aprende conviviendo. Presencia es cercanía, no sobreprotección. Presencia es disponibilidad, no coacción. Presencia es amor, no dominio. Los alumnos y las alumnas tienen que construir su autonomía desde la confianza y el reconocimiento de aquellos a quienes tienen al lado.”

Aprendizaje a través del juego

¿Cómo está siendo la evolución de los alumnos?

Nos encontramos en un continuo proceso de cambio, de adaptación, apasionante …la evolución no es solo de nuestros alumnos, también lo es del equipo docente, de las familias, de la comunidad educativa en su totalidad… ¿Qué tipo evolución podría esperarse al romper con el sistema educativo convencional al tiempo que se conecta con el pensamiento critico y se la da alumno un papel activo en su construcción personal teniendo como cimientos el dialogo y la empatía?

¿Y la respuesta de los padres? ¿Están comprometidos con esta forma de educar?

Por definición la escuela alternativa surge principalmente como una respuesta de las familias ante un modelo escolar y social que no les convence; aunque en nuestro caso conjugamos familias de La Copa, de siempre, cuya elección de centro ha sido previa al cambio metodológico  y familias que han venido de fuera precisamente por el.  La comunicación es la base de nuestra relación con todas las familias en actitud constante de disponibilidad y con tanta accesibilidad como nuestras vidas privadas nos permiten.  Sabemos que lo conocido nos aproxima al sentimiento de familiaridad, mientras que lo raro, lo nuevo…nos asusta.

Comprometidos con la idea de que otra educación es posible, urgente y necesaria…el equipo del CEIP Antonio Machado no tiene mas opción que caminar hacia sus sueños.