CARLOS MARTÍNEZ SOLER

Mucho tiempo alejado de la crítica seriéfila y ya tenía uno ganas de comenzar el nuevo año con fuerzas renovadas y nuevas propuestas. En este tiempo he visto mucho, de todo, la verdad, algunas cosas reseñables, un buen puñado de productos correctos y alguna que otra obra de poca calidad.

Hoy me gustaría comenzar con un relato ligero, de esos que a uno le sacan una sonrisa, que no nos requieren demasiado esfuerzo y que te dejan con buen sabor de boca. En este caso es una obra para la plataforma Amazon Prime Video y es de factoría española, su creador es Javier Veiga, y la serie en cuestión es Pequeñas coincidencias. Qué decir de este producto, pues que es una comedia romántica de manual, así como lo oyen, y esto para mí es todo un descubrimiento. Bien es cierto que en muchas de las comedias de situación que estamos acostumbrados a ver, las historias de amor de sus personajes son las que ocupan parte del metraje, pero que una serie apueste todo a la historia romántica de sus protagonistas, parece algo que está más concebido para una película de hora y media, que para una serie de 10 capítulos de 50 minutos de duración.

Visto el resultado, Javier Veiga sale muy bien parado, tras un primer capítulo frío, soso, que no pasa el corte y que puede invitar al abandono, la historia coge vuelo, se asienta, y a eso contribuye sobre todo su pareja protagonista, el propio Veiga y Marta Hazas, pareja en la vida real, cosa que se nota en el relato, pues la química y conexión entre ellos transciende la pantalla y hace que uno la viva en sus propias carnes. Junto con esto, una historia disparatada, en la que las casualidades y el azar son el motor que lleva a unir o no a sus protagonistas, y que se ve envuelta por la presencia de espectros, por un grupo de amigos de lo más dispar, por una familia un tanto peculiar y por un buen puñado de gags cómicos que nos sacaran más de una sonrisa.

Tal vez Pequeñas coincidencias no sea una obra maestra, de hecho no creo que lo pretenda, pero es un relato honesto, que ofrece lo que propone y que no engaña a nadie, y aunque solo sea por eso, merece un visionado.