MIGUEL VALERO

Un geólogo ceutí́ acaba enamorado de las dolinas de la cordillera subbé́tica a su paso por Jaén y el Noroeste murciano. Podrí́a ser brevemente la sinopsis o el titular de su ú́ltima exposición, pero es que Carlos ha fotografiado a un ballenero hundido en la Antártida.

Carlos Díaz fue profesor en el IES San Juan de la Cruz (Caravaca) y, al igual que el místico, recorre la tierra fronteriza que separa las comunidades autónomas de Murcia y Andalucía. San Juan para inaugurar conventos, é́l para captar la esencia de una de las zonas más salvajes de España.

Una de las fotografías de la exposición de Carlos Díaz

Siguiendo su estela, Irene, su ú́nica hija, recoge el testigo fotográ́fico de su padre y capta como él sus viajes alrededor del mundo y de su mundo.

Hasta el 30 de octubre (de lunes a viernes de 17:30 a 20:30) podremos disfrutar de su exposición en la antigua iglesia de la Compañía en la Calle Mayor de Caravaca.

¿Qué́ es Paisajes y Paisanajes?

La exposición se titula Paisajes y paisanajes y eso nos da una idea de en qué consisten la mayoría de las fotos.

Intento seguir una especie de viaje virtual. Cuando nosotros viajamos, nos van apareciendo imágenes en un orden azaroso, caó́tico. Vamos en un coche y vemos un paisaje con unas nubes especiales y entonces nos llaman la atención. Llegamos a una ciudad, paseamos, vemos un monumento, vemos unos edificios o una calle, vemos a gente que nos puede llamar la atención porque son curiosos o pintorescos, o un grupo que está tocando en la calle.

Al día siguiente cogemos de nuevo el coche y nos vamos a hacer una ruta de naturaleza que vemos en un parque natural, un paisaje que nos resulta llamativo.

Muchas veces al volver se nos quedan cuatro cosas y las imágenes se van difuminando con el tiempo.

Yo como tengo muy mala memoria para intentar que no se me pierdan esas sensaciones, pues voy haciendo fotos. Y esas fotos son las que muestro, en este caso en la exposición, tambié́n ordenadas de una manera un poquito caótica, como suele ocurrir cuando hacemos un viaje.

¿Cuándo se hizo la primera fotografía y cuá́ndo la ú́ltima?

La inmensa mayoría de estas fotos son de los últimos diez años, pero sí que es verdad que hay algunas que son más antiguas.

Como una de un viejo ballenero hundido, La Antártida, que es de 2005, tiene más de diez años. Y hay una que está́ en los comienzos de la visita, en la que aparecen unos aguardenteros, una pareja de ancianos, de la Bojadillas, una aldea de Nerpio, que es incluso analógica, porque todas las demás fotos están hechas con cámara digital y editadas digitalmente. Pero esa es una foto analógica que yo hice y revelé en mi casa con mi propia ampliadora y me gustó́ tanto que la he querido integrar aquí también.

La pregunta del millón. ¿Por qué́ en blanco y negro?

Lo que busco yo es esa expresividad que tiene el blanco y negro.

El color en fotografí́a va bien o funciona cuando el color es protagonista, cuando el color te dice algo, cuando el color te atrapa, no simplemente cuando se reproduce un color porque la realidad es así.

En una foto de paisaje hay un pino. Entonces que el pino sea verde… ya sabemos que el pino es verde, y yo no quiero que veas lo que tú ves cuando vas con tus ojos. También hay otra cosa, la forma, la estructura de las cosas, la textura… Para mí el blanco y negro en ese sentido tiene mucha má́s calidad artística.

Aparte de eso, yo me crié́ en una é́poca en la que la fotografía se hacía en blanco y negro y tengo esa educación visual para el blanco y negro más que para el color.

99% rural, 1% Antá́rtico.

Sí́, claro. Yo vivo en Caravaca, y además soy una persona que las fotos que hago no son foto excesivamente planificada, casi todas están hechas mientras viajo o mientras hago excursiones con mis amigos. Ahí siempre voy con la cámara.

Entonces, como hago muchas excursiones, muchas son por el entorno, por lo que ló́gicamente hay una presencia importante de ese paisaje de la zona de Murcia, Albacete o Jaén, porque es una zona por la que me muevo mucho, de la misma manera que hay presencia también de esos amigos que vienen conmigo a la montaña.

Casi todas son de España, salvo dos fotos, la del viejo ballenero Antá́rtico y otra tomada en Irlanda.