JAIME PARRA

Hijo de lorquinos exiliados en Francia durante la Guerra Civil, Carlos Collado regresó a Lorca de niño, se licenció en Filosofía y Letras en la Complutense de Madrid. Fue concejal en Águilas, presidente de la diputación provincial en la etapa preautonómica, presidente de la Asamblea Regional, y presidente autonómico desde el 84 al 93, en sustitución del dimitido Hernández Ros.

También él dimite en 1993 y le sustituye al frente del Gobierno María Antonia Martínez García, quien perderá las elecciones en 1995 frente a Ramón Luis Valcárcel.

Hasta la victoria en las pasadas elecciones de Diego Conesa, ningún socialista había vuelto a ganar a los populares en las urnas tras las dimisión de Carlos Collado.

¿Cómo está viviendo la actual crisis?

Al principio reconozco que sentí una cierta preocupación y temor ante el aumento de las cifras de contagiados y fallecidos ocasionados por el virus, pero gracias a las medidas de confinamiento elaboradas por el Gobierno de España, estamos presenciando una mejora de los datos; por tanto confío en que saldremos de esta situación lo más pronto posible.  Entiendo que para hacer frente a esta pandemia, necesitamos la colaboración de todos los partidos políticos, por eso no comparto la actitud negativa de la oposición de PP y VOX contra el Gobierno de Pedro Sánchez. La colaboración de la oposición con el Gobierno para superar esta crisis debería estar garantizada al máximo.

¿En qué han cambiado los partidos políticos, los aparatos y los liderazgos? ¿Existe hoy una militancia política menos idealista, más pragmática que durante la Transición?

En mi época, eran los aparatos los que controlaban a los partidos e incluso estos decidían quienes iban a ser los líderes. Con el paso del tiempo, todo ha ido evolucionando hacia una mayor apertura con la militancia. En el partido al que yo pertenezco (PSRM-PSOE), somos los militantes los que decidimos quienes serán nuestros representantes políticos a través del voto directo a los candidatos que aspiran a dirigir al partido. En la actualidad se tiene mayor en cuenta la opinión de la militancia; fíjese por ejemplo, como fui apartado de la Presidencia de la Comunidad Autónoma por el aparato de mi partido, al igual que le ocurrió a Pedro Sánchez, pero este si ha podido recuperar el liderazgo gracias al apoyo de la mayoría de la militancia socialista.

Con respecto a la segunda pregunta, he de decir que no creo que exista una militancia más pragmática que entonces. Los ideales siempre han estado presentes, desde la transición hasta hoy. Siempre hemos luchado contra el franquismo desde la clandestinidad y desde la legalidad; y nuestro objetivo era construir una España democrática y de derecho. En la actualidad luchamos contra los discursos de odio de algunos partidos que parece que quieren volver a ese pasado tan oscuro de la historia de nuestro país.

¿Cómo ha evolucionado a la izquierda española, en particular el socialismo, durante los últimos años? ¿Qué le queda de aquellas señas de identidad

El PSOE fue creado como un movimiento que defendía la emancipación de las clases trabajadoras frente a los abusos del capitalismo. Hoy día seguimos luchando por la mejora de las condiciones laborales de nuestros ciudadanos, y trabajamos para corregir las desigualdades sociales y fomentar una mayor igualdad de oportunidades para todos.

¿Cómo valora la situación de la región y como ve sus posibilidades de futuro?

Por desgracia hemos padecido muchos años de gobiernos del Partido Popular que han frenado el avance de la Región de Murcia. Los casos de corrupción han deteriorado la imagen de las instituciones murcianas. El Gobierno Regional de los últimos años ha dejado al Mar Menor a su suerte, en este sentido, habría que trabajar mucho para la recuperación de nuestros recursos naturales más preciados.

A pesar de todo, la Región de Murcia cuenta con un gran potencial del sector primario, reforzado por una industria agroalimentaria fuerte. Debido a esto, confío en el desarrollo de la economía murciana en el futuro. No podemos olvidarnos de otro sector tan importante para nosotros, como es el turismo, el cual hay que potenciar.

¿Por qué la región de Murcia no logra salir de la cola en indicadores de riqueza y calidad de vida siendo una región emprendedora y con sectores económicos muy potentes?

Que mantengamos estos niveles tan negativos tiene mucho que ver la gestión de los Gobiernos del Partido Popular. Éstos no han sabido corregir las desigualdades sociales. Por tanto creo necesario y urgente que los socialistas volvamos a ocupar la presidencia del Gobierno Autonómico, precisamente para mejorar el desarrollo de nuestra Región.

Sobre la necesidad de regular mucho más estrechamente las competencias de los ayuntamientos en cuestiones ambientales y urbanísticas. ¿Ha existido un exceso de municipalismo mal entendido en nuestra región?

En mi opinión, si ha existido un exceso de proyectos urbanísticos sin control. Los Ayuntamientos, en su afán recaudatorio que pretendía mejorar el bienestar de sus ciudadanos, no entendieron el daño medioambiental que estaban causando con esta política.

Usted trató de proteger con leyes el Mar Menor, ¿qué ha ocurrido para que hayamos llegado a esta situación?

Efectivamente nosotros aprobamos la Ley 3/1987, de 23 de abril, de protección y armonización de usos del Mar Menor. Tratamos de proteger la laguna con todos los recursos que disponíamos en aquel momento. Ya el PP, con  el ex ministro Federico Trillo a la cabeza, se opuso desde el principio. Finalmente fue el Ex Presidente Regional, Ramón Luis Valcárcel, quien acabó con esta Ley en 2001, y desde entonces estamos asistiendo a un lamentable deterioro del estado del Mar Menor.

Los ciudadanos y gobernantes no hemos sido conscientes del daño que le estábamos causando a nuestro Mar Menor.

En su época se crea la Federación de Municipios de la Región de Murcia. ¿con qué objetivo nació y cómo ve su papel en la actualidad?

La Federación de Municipios de la Región de Murcia fue creada para defender los intereses de las entidades locales. En este momento observo que sus demandas no están siendo debidamente atendidas por parte de las autoridades regionales.

Con respecto al papel que desempeña en la actualidad, debería de ejercer como coordinadora de los ayuntamientos murcianos en la consecución y petición de sus demandas. Una buena medida sería, a mi juicio, la de mancomunar servicios para el beneficio de sus ciudadanos.

En unos días se celebra el Día de la Región de Murcia, ¿en estas décadas se ha logrado imbuir a la ciudadanía de un sentimiento murciano?

Creo, personalmente, que el sentimiento murciano ha ido desarrollándose poco a poco desde el momento en el que fuimos creando las instituciones regionales en Murcia con la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1982, hasta nuestros días. En la actualidad, sí existe un sentimiento regionalista que ha calado en la sociedad murciana.

De sobra conocida es su francofilia, ¿no cree que no estamos aprovechando nuestras buenas relaciones tradicionales con Francia, por una relación no correspondida con Gran Bretaña?

Por supuesto, deberíamos fomentar más nuestras relaciones con Francia por motivos económicos, culturales y sociales.

Como usted bien sabe, nací en Orleans (Francia) como consecuencia del exilio causado por la terrible Guerra Civil española.  Esta circunstancia, me hace ver al país vecino como un potencial aliado comercial para vender nuestros productos, dada su cercanía geográfica. También es positivo que los turistas franceses vengan y conozcan nuestra Región. Todo lo que expongo, no exime que tengamos que fortalecer nuestras relaciones comerciales con el Reino Unido. Ambos mercados son necesarios para la economía murciana.

¿Podremos leer algún día sus memorias?

No, rotundamente no. Los ciudadanos ya saben lo que ocurrió en el PSRM-PSOE, y en los últimos cuarenta años de democracia en Murcia. Para escribir mis memorias, debería volver a revivir todo lo que ocurrió en el pasado, y, al igual que mi familia, hemos decidido pasar página y dejar esa tarea para los historiadores. Toda la información que poseo quedará dentro del ámbito privado.