Pedro Antonio Hurtado García

Parece que ya vamos adaptándonos a la vida ordinaria y tradicional, aunque todavía hay que seguir llevando muchísimo cuidado con el perverso y traidor coronavirus que anda entre nosotros, que acecha permanentemente y que nos asalta al menor descuido. Menos mal que el poder de la música es brutal para cambiar los estados de ánimo, el peor humor y su capacidad para elevar el espíritu más negativo.

Jerry Lee Lewis

Ritmo y rock and roll.- Comencemos, por lo tanto, con animadas canciones que siempre nos motivan y animan, incluso, para bailar. Recordemos, pues, “La bamba”, de “Los Lobos”, esa banda de rock chicano, originaria de Los Ángeles-California, formada por hermanos muy profesionales. Y un poquito de rock and roll con “Whole lotta shaking goin’ on” (“Toda sacudida es mucha mientras pasa”), canción de Little Richard que recomendamos escuchar en la interpretación del magnífico pianista y cantante de Luisiana-EE.UU., Jerry Lee Lewis. Y otro rock and roll, aunque, en este caso, con tintes de country y en interpretación de Johnny Cash, bajo el título de “I walk the line” (“Recorro la línea”). El mundo rockanrrolero ha alumbrado muchas y muy notables estrellas, siendo un capítulo en el que podemos elegir lo que nos apetezca, porque existen artistas para todos los gustos, ritmos e influencias. Vamos, así, con “Stupid Cupid” (“Estúpido Cupido”) en la versión que nos brinda Connie Francis, quien, a sus 82 años, todavía se considera una mujer con ritmo, arte y gracia para el rock and roll. “At the hop” (“En el salto”) es otro alocado ritmo lleno de vitalidad que se hace más atractivo en la interpretación de “Danny & The Juniors”.

Gene Kelly

Disfrutando de la gran pantalla.- Espacio, ahora, para ese brillante género que, en ocasiones, ha hecho famosas grandes películas que han realzado, con su banda sonora original, hasta su poder de convocatoria. Van a ser legendarias, todas ellas, además de que no queremos caer en melodías comerciales que nada, o poco, aportan. Iniciemos este capítulo cinematográfico con las notas de “Cantando bajo la lluvia”, con la voz de Gene Kelly. O el gran film del oeste titulado “La muerte tenía un precio” que hace mágico Ennio Morricone, sin olvidarnos de la romántica “Ghost” y su “Unchained melody” (“Melodía desencadenada”), en la interpretación de “The Righteous Brothers”, el dúo que se originó en Los Ángeles-California, en 1963, y que tantos éxitos nos ha regalado cantando con una extraordinaria sensibilidad. Mención especial para la inolvidable y siempre agradable Judy Garland, en la película titulada “El mago de oz”, donde suena “Over the rainbow” (“Sobre el arco iris”). Henry Mancini nos hace vibrar con “Moon river” (“Río Luna”), en el film “Desayuno con diamantes”. Y es en “El graduado” donde brillan los americanos de Forest Hills-Queens-Nueva York, “Simon & Grafunkel”, con “Mrs. Robinson”. Se luce, como el verdadero artista que es, el tejano Dooley Wilson, en “Casablanca”, con la interpretación de “As time goes by” (“Cómo pasa el tiempo”). Suena gloriosa “El árbol del ahorcado” en la voz del intérprete de Arizona-EE.UU., Marty Robbins. Magistral “Zorba el griego”, gracias a la propia banda sonora original del referido film. Sublime “Los cañones de Navarone” en las voces de Mitc Miller & His Gang. Excelente “What a wonderful world”, de la película “Good morning, Vietnam”, con la inconfundible y peculiar voz de Louis Armstrong. El largometraje “Forrest Gump” nos deja la selecta “San Francisco”, con la aterciopelada voz de Scott McKenzie, el americano de Florida. Por su parte, “Cuenta conmigo” es una película muy bien vestida, musicalmente, con esa canción que tantos artistas de primera fila han interpretado y que compuso Ben E. King, con el título de “Stand by me” (“Quédate junto a mí”), un tema que grabó hasta el desaparecido “Ex-Beatle”, John Lennon, pero que recomendamos escuchar en la voz del mencionado Ben E. King. “Wonderful world” (“Mundo maravilloso”), de la cinta “Único testigo”, es otro tema “de colección” que interpreta fenomenalmente el estadounidense de Misisipi, Sam Cooke, con el que acabamos este bloque.

Soul.- Un hueco para el soul, esa música del alma que, en momentos adecuados, llega a estremecernos. Comenzamos con “Walking the dog” (“Pasear al perro”), preciosa canción en la voz de otro misisipiano de lujo, Rufus Thomas. “River deep, mountain high” (“Río profundo, montaña alta”) es otra gran obra musical que hicieron celebérrima la pareja matrimonial y artística que formaron “Ike & Tina Turner”. Deliciosos los metales que suenan en “Last night” (“Anoche”), una interpretación perfectamente concebida por “The Mar-Keys”, la banda creada en Memphis-Tennessee-EE.UU., en 1958. “At last” (“Al final”) es otra magnífica interpretación de esta soulera que, además, es una proverbial jazzista, la vocalista de Los Ángeles-California-EE.UU., Etta James. Y otra canción para la historia, en el mundo del soul, es “Unchain my heart” (“Libera mi corazón”), en la insuperable expresión artística del invidente cantante, pianista y saxofonista Ray Charles, nacido en Albany-Georgia-EE.UU., quien pone broche de oro a este apartado.

Gloria Gaynor

“Guateque”, diversión y calidad.- Para finalizar, vamos a ofrecerles una colección de canciones, sin patrón de género, que les hagan pasarlo bien, que su audición les divierta y que les generen entrañables recuerdos. Unos instantes de “guateque” mezclado con diversión y música de calidad. “Tú, serás mi baby”, canción que cantaba un grupo creado, en 1958, en Madagascar: “Les Surfs”. Pero, también, “Que te deje de querer”, tema popularizado por “The Blue Diamonds”, quienes triunfaron, igualmente, con “Ramona”, un dúo que cantaba con un impecable español cuando procedían de Yakarta-Batavia-Indonesia, por lo que el mercado hispano siempre les tributó una atención extraordinaria, pero también el europeo. Y algo que ya no puede faltar en ninguna pista de baile, a pesar de los 60 años cumplidos de carrera artística de su intérprete, es “Mi gran noche”, una canción que compuso el italo-belga Salvatore Adamo, pero que “El Niño de Linares”, Raphael, la hace gloriosa y eterna. Se hizo hueco en todas las discotecas del mundo Gloria Gaynor con “Never can say goodbye” (“Nunca puedo decir adiós”), un éxito clamoroso el cosechado por la americana de Nueva Jersey. Otra discotequera, británica en este caso, de Whitechapel-Londres-Reino Unido, es Tina Charles, mujer de éxito clamoroso con todo lo que publicaba en la década de los ’70 del pasado siglo XX. Por cierto, grabó su primer sencillo, en solitario, en 1969, disco en el que le realizaba los coros un, entonces, totalmente desconocido Elton John. ¿Quién lo podría imaginar?. Escuchen “You set my heart on fire” (“Tú, enciendes mi corazón”). Una banda de chicas, también con triunfos aplastantes en la referida década de los ’70, fue “The Ritchie Family”, formación que gozó de multitud de éxitos, pero nosotros nos seguimos quedando con “The best disco in town” (“La mejor discoteca de la ciudad”), todo un estandarte de la música disco. Y vamos a ir cerrando con una banda originaria de Bradford-Reino Unido, que se fundó en 1963, aunque su gran colección de éxitos quedó registrada en la década siguiente, también la de los ’70. Recomendamos recordar, de “Smokie”, que ese es su nombre, “Stumblin’ in”, una canción que reconocerán, seguro, y en la que suenan las voces de la vocalista habitual y guitarrista de la formación, Chris Norman, así como la triunfadora y rockera Suzi Quatro, invitada para la ocasión. Pero sería imperdonable acabar esta serie de publicaciones, en la que, por supuesto, faltan muchísimos artistas, porque el mundo musical es verdaderamente inabarcable, sin ofrecer un gran rock y una bonita balada de la banda británica conocida como “Sus satánicas majestades”, es decir “The Rolling Stones”, de quienes recomendamos, como fuerte, “(I can’t get no) Satisfaction” (“(No puedo obtener ninguna) Satisfacción”) y, como sosegado, “Angie”.

Avance de la desescalada.- Ya avanzamos, afortunadamente, a esa llamada “desescalada” que pretende sacarnos de este encierro que, como todos pensamos y “sufrimos”, se ha hecho largo. Todo sea por garantizarnos la detención de la pandemia y evitar el aumento de los contagios que, tristemente, tantas personas se han llevado por delante. La situación actual nos aconseja poner punto final a esta sección para evitar caer en la pesadez o reiteración. Esperamos, confiamos y deseamos, haberles resultado entretenidos, amenos y, sobre todo, de utilidad, ayudándoles a confeccionar esas listas de canciones que, luego, se escuchan en el coche, en la fiesta familiar, en las excursiones, viajes de placer o en multitud de acontecimientos sociales o familiares, en los que se deja cabida a todos estos títulos musicales para diversión colectiva de los reunidos o invitados.

Para nosotros, ha sido un auténtico placer, aunque mucho nos gustaría no tener que volver con una sección como la que hoy damos por concluída, en su décimo capítulo, sobre todo si su repetición tiene como causa la existencia, Dios no lo quiera, de una situación tan extraordinariamente peligrosa. Nos hemos quedado sin fiestas, sin conciertos musicales, sin otros espectáculos de variado tipo, así como con una economía muy “tocada” que, entre todos, debemos fortalecer, tratando de consumir productos fabricados o producidos aquí, promocionando nuestro turismo, recomendando nuestros destinos y haciendo gala de un orgullo español que, hoy más que nunca, requiere de nuestra colaboración, lejos de discrepancias políticas, reproches, disputas y diferencias ideológicas, lo que debe conducirnos a recomponer esta casa nuestra que se llama España, tratando de que la música, como hemos intentado, nos haga más agradables y llevaderos los transcendentales momentos, situaciones y vivencias que, ahora, tenemos a la vista. Buenos días.