Pedro Antonio Hurtado García

Antes de nada, digamos que las prisas de querer llegar a tiempo en todo, dejaron sin canción, la pasada semana, a “Tavares”. Queríamos recomendarles “Heaven must be missing an angel” (“Al cielo le debe estar faltando un ángel”). La pandemia empieza a estar un tanto más controlada, como indica algún hospital improvisado e instalado con urgencia del que ya se ha prescindido, por lo que las expectativas parecen querer enderezar nuestro destino más inmediato, razones por las que vamos a hacer una primera selección más desenfadada, aunque, finalmente, no nos faltarán las canciones más “solemnes”.

The Bar-Kays

Little Richard.- Comencemos con la madrileña banda de indie-rock, “Miss Caffeína”, y su “Mira cómo vuelo”, canción tan agradable como divertida. Y de Carlos José Álvarez, nacido, en 1979, en Baton Rouge-Louisiana (EE.UU)., fruto de un matrimonio de inmigrantes cubanos y formado musicalmente en “Florida State University”. De su enriquecido repertorio escuchemos su instrumental “Cubanita”, un ritmo que nos envuelve y nos lleva. Little Richard, el afroamericano intérprete de rock and roll, del que no podemos olvidarnos de su trepidante y alocado “Long tall sally: predator” (“Larga y alta salida: depredador”). Una canción más relajada, bonita, agradable de escuchar y que ofrece un magnífico contenido, es la que nos brinda el cantautor de Fernán-Núñez (Córdoba), Emilio José, un tema que no gozó del éxito merecido, pero que sigue siendo una gran canción, como podrán observar los lectores, si la escuchan: “Volver a Marrakech”, acompañado por Antonio y Juan Carmona. Otra canción tremendamente popular y divertida es la que nos regalan “The Bar-Kays”, la banda fundada en Memphis, en 1966, especializada en soul, rhythm and blues y funk, de la que recomendamos su imperecedero “Soul finger” (“Dedo del alma”).

Scott McKenzie

“The Temptations”.- “Scorpions”, la banda alemana de hard rock y heavy metal, guarda una balada en su repertorio que es realmente memorable. Su título “Wind of change” (“Vientos de cambio”), un tema para deleitar los sentidos. Del rockero francés, Johnny Hallyday, otra balada memorable, la titulada “Un jour viendra” (“El día vendrá”). “The Temptations”, la formación estadounidense, creada en Detroit, goza de un arsenal de buenas canciones, pero, hoy, nos vamos a quedar con “Papa was a rollin’ stone” (“Papa era una piedra rodante”), un ejemplo de soul y funk en las maravillosas voces de sus históricos componentes. Una canción ampliamente versionada es “San Francisco (be sure to wear flowers in your hair)” (“San Francisco -Asegúrate de llevar flores en el pelo-”), pero la interpretación mejor aceptada, profesional, limpia y brillante es la realizada por Scott McKenzie, canción, por cierto, que le otorgó fama mundial al intérprete de Florida. “Love really hurts without you” (“El amor realmente duele sin ti”) es una de las canciones emblemáticas del trinitense, nacionalizado británico, que triunfó desde la década de los años ’70 en adelante, cosechando numerosos éxitos: Billy Ocean.

Ben E. King.- “The Tokens”, la agrupación estadounidense de doo-wop, nacida en Brooklyn y gran triunfadora, especialmente, con esa canción tan popular que lleva por título “The lion sleeps tonight” (“El león duerme esta noche”)… ¿quién no ha bailado al ritmo de esta celebérrima composición?. O “Kool & The Gang”, los originarios de Nueva Jersey, practicantes del rhythm and blues, soul, disco y funk, con su legendaria canción denominada “Joanna”. Conveniente recordar a “The Commodores”, destacados del funk/soul y reyes de su estilo durante las décadas de los ’70 y los ’80. Nos inclinamos por su canción titulada “Won’t you come dance with me?” (“¿No vendrás a bailar conmigo?”). Extraordinario intérprete fue Ben E. King, de Carolina del Norte-EE.UU., quien nos deleitó con excelentes canciones, pero su mejor tarjeta de presentación es ese tema que han grabado los más grandes, como el propio John Lennon, y que responde al título de “Stand by me” (“Quédate junto a mí”), canción que el italiano Adriano Celentano también versionó en castellano con la denominación de “Rezaré”.

Versiones.- Y al hablar de versiones no podemos resistirnos a rememorar algunas de las que se han hecho excelentes canciones, pero, igualmente, en interpretación de grandes artistas. Víctor Manuel hizo popular “Quiero abrazarte tanto”, fantástica canción, pero no nos perdamos la versión que, conjuntamente, hacen el propio Víctor Manuel, Ana Belén y el linarense Raphael. El cantautor, guitarrista y viticultor francés, Francis Cabrel, escribió “La quiero a morir”, extraordinaria canción que versionó el desaparecido Manzanita, pero no dejemos de lado la maravillosa y melódica versión del alcoyano Camilo Sesto. El cantautor y multiinstrumentista nacido en Alejandría-Egipto y afincado en Francia, Georges Moustaki, hizo grandes canciones, pero una de las más distinguidas es la titulada “Le métèque” (“El extranjero”), cuya versión, cantada en español, la hace prodigiosa el cantautor de Candás-Asturias, Pipo Prendes. Magnífico compositor, excelente intérprete y persona identificada con su trabajo como pocos, al que tenemos la suerte de conocer y haber trabado, con él, una sólida, imperecedera y leal amistad. No se la pierdan, porque es una manera acertadísima de traer a nuestra lengua una de las grandes canciones del alejandrino. Otra vez Raphael, como no podía ser nadie diferente, nos viene a la mente para una popularísima canción que, él, hace mágica: “Échale guindas al pavo”, incluída en su disco “Andaluz”. Y la banda más multitudinaria que existe en México, actualmente, es la que lleva por nombre artístico “Maná”, bajo el liderazgo de su excelente vocalista Fher Olvera, quienes logran una peculiar versión de la legendaria “Te solté la rienda”.

El bolero.- Un nuevo bloque para dedicar un pequeño espacio al bolero, lo que iniciamos con Luc Barreto, el cubano, afincado en Barcelona y recientemente fallecido, cuya versión de “Historia de un amor” es verdaderamente magnífica. “Te doy un bolero”, canción que han grabado multitud de artistas, pero la interpretación del canario, de Telde, José Vélez, es extraordinaria. Ocurre algo parecido con “Tres palabras”, pero, ahí, la palma se la lleva el intérprete de Montgomery-Alabama-EE.UU., Nat King Cole. “Toda una vida” es otra preciosa canción que, en la voz de María Dolores Pradera, cobra especial significado. “Los Sabandeños” bordan el brillante bolero “Tú, me acostumbraste”. Sin olvidarnos de “Angelitos negros”, tema al que otorgara gloria y bendición el melódico cubano, Antonio Machín. O Armando Manzanero, el mexicano de Mérida, con su inolvidable “Somos novios”. “Mira que eres linda” es otra de las grandes canciones que Raphael eleva a su máxima dimensión, mientras que “Los Panchos” son reyes del bolero con “Si tú me dices ven (Lodo)”. Cerramos con “Media vuelta” en la interpretación, otra vez, de “Los Pachos”, pero, para esta ocasión, con la voz inconfundible, limpia, potente y brillante de Eydie Gormé.

Instrumentales.- Ponemos punto final a esta semana con un capítulo dedicado a la música instrumental de grandes bandas internacionales, entre las que destacan algunas españolas de reconocido prestigio y excelente profesionalidad. Comenzamos con “El tiempo vuela”, de “Los Pekenikes”, la excelente formación española que contaba en sus filas con grandes músicos como Ignacio Martín Sequeros, Tony Luz, José Nieto, Salvador Domínguez, los hermanos Alfonso y Lucas Sainz o el propio Juan Pardo, que también perteneció a la banda. Seguimos con “Noche de relámpagos”, tema instrumental que popularizó el gran conjunto madrileño que adoptó el nombre artístico de “Los Relámpagos”, creadores, también, de extraordinarias canciones instrumentales y que contó con el concurso de los sensibles y brillantes compositores y músicos, Pablo Herrero y José Luis Armenteros. Los londinenses “The Shadows”, instrumentistas de enorme alcance, fueron, también, banda de acompañamiento de Cliff Richard, aunque bajo la denominación de “The Drifters”. “The Shadows” popularizaron temas de mucho nivel, como “Atlantis”.

Nuevas fechas.- Como han sido prolongadas las fechas de confinamiento, mucho nos tememos que vamos a seguir conectados con esta sección que trabajamos con todo el agrado del mundo para hacérsela llegar a Vds. de la manera más variada, selecta, motivadora y animada que, en definitiva, es de lo que se trata, es decir de que estas jornadas “encerrados” resulten, gracias a la música, un poquito más amenas, divertidas, alegres y amparadas por los ritmos, los compases y los movimientos agradables que nos proporciona la música. Buenos días.