Pedro Antonio Hurtado García

Sin pérdida de tiempo y como la pasada semana, entramos de lleno en nuestra relación de canciones para esta especial situación de confinamiento que vivimos y que, ojalá, pronto pase a considerarse como ese mal sueño que dejamos atrás y que, por indeseable, será mejor olvidar cuanto antes y para siempre.

“The Supremes”.- Comenzamos con mucho ritmo al recordar, con compases de rock, “Ballroom blitz” (“Bombardeo en la sala”), tema singular de la banda británica “Sweet”. Y para no reducir la intensidad repentinamente, nos viene a la mente “El garrotín” de los inconfundibles sevillanos, cuya formación crearon en 1967, bajo la denominación de “Smash”, grandes maestros del rock psicodélico, con influencias bluseras y tintes progresivos. Lástima que solamente mantuvieran cinco años de actividad artística. Seguimos con ritmo fuerte proporcionado pro “The Supremes”, esas reinas del pop y el soul, procedentes de Detroit-Michigan-EE.UU., que capitaneaba la inimitable Diana Ross. Elegimos “You can’t hurry love” (“No puedes apresurarte, amor”).

“Bee Gees”.- Imprescindible resulta, manteniendo esa línea, recordar a “Tavares”, la banda familiar, compuesta por cinco hermanos, de origen caboverdiano, aunque nacidos en New Bedford-Massachusetts-EE.UU. Y cerramos este bloque con otra banda de hermanos y, además, lo hacemos con dos de sus grandes canciones, porque de los británicos “Bee Gees”, formación que, no obstante, tuvo su origen en Australia, se hace recomendable escuchar “Massachusetts”, tremendo compás lento para parejas, con este estado americano como nombre de la canción, y “Jive Talkin’” (“Hablando jerga”), diametralmente diferente por su trepidante ritmo soulero propio para pista de baile.

“Fleetwood Mac”.- Iniciamos este bloque con otro prototipo de la “lentitud” y, quizás, una de las cinco mejores canciones, de las decenas y decenas de ellas, que ha escrito el británico, de enorme categoría musical, Elton John. Nos referimos a su “Sacrifice” (“Sacrificio”), canción que suena a gloria celestial, se escuche en el momento que se escuche. También los londinenses “Fleetwood Mac” gozan de excelentes canciones en su repertorio, pero, sin duda alguna, buscando la que les identifique inmediatamente, vale inclinarse por “Don’t stop” (“No pares”). Si nos referimos a la formación de Miami-Florida, “K. C. and The Sunshine Band”, tenemos exitosas y muy bien concebidas canciones para seleccionar, pero, en esta ocasión, nos quedamos con su celebérrimo “Please don’t go” (“Por favor, no vayas”).

Bob Marley

Bob Marley

Bob Marley.- Una muestra de “reggae” con “Can’t help falling in love” (“No puedo evitar enamorarte”) en interpretación de “UB40”, la banda de Birmingham-Inglaterra que ha triunfado practicando el género jamaicano que liderara el malogrado Bob Marley, quien nos abandonó con unos jovencísimos 36 años. Del mencionado jamaicano también vamos a recomendar una canción que nunca ha bajado el nivel de popularidad. Es la titulada “Iron lion zion” (“León de hierro zion”). Para culminar este bloque vamos a formular la pregunta que todos nos hacemos: “¿Quién me ha robado el mes de abril?”. Porque, este año, por el maldito coronavirus, nos quedamos sin él. Canta el alquimista de la composición, natural de Úbeda, en Jaén, Joaquín Sabina.

Alejandro Sanz.- Adentrémonos en un grupo de canciones de más reciente grabación, pero no poco éxito. Comenzamos con “Morat”, la banda colombiana, nacida en Bogotá, que está arrasando actualmente. Nos quedamos con su “Cómo te atreves”. De nuestro Alejandro Sanz podrían elegirse decenas de temas, pero, para nosotros, su mejor canción, o, al menos, una de las mejores, que no llegó a conseguir el éxito cosechado por otras de menor dimensión, es la titulada “Mi soledad y yo”, un pedazo de tema, como una catedral, del madrileño de nacimiento, pero andaluz de adopción. El cubano, nacido en la ciudad de Santiago de Cuba, Miguel Matamoros, compuso un son de su tierra que ha sido interpretado por numerosos artistas, pero es muy agradable de escuchar la versión que nos brinda la también cubana, nacida en La Habana, pero afincada en la costera ciudad de Sitges (Barcelona), Lucrecia. Se titula “Son de la loma”.

John Paul Young.- Y otro gran tema de actualidad, elaborado con destacada exquisitez, es el que ofrecen, a dúo, Coque Malla (Madrid) e Iván Ferreiro (Nigrán-Vigo), bajo el título de “Me dejó marchar”. Una canción para pasarlo bien en casa, forzados por este confinamiento, es la titulada “El Último Guateque”, interpretada por el madrileño y ya inactivo grupo “Laredo”. También resultará bonito recordar “Love is in the air” (“El amor está en el aire”), tema que popularizó el australiano, nacido en Escocia, John Paul Young. Una versión muy elaborada y bien interpretada de “Candilejas” es la que grabó el brasileño José Augusto, un tema que no todo el mundo goza de la información que lo atribuye, en la composición de su música, al inolvidable y mítico Charles Chaplin.

Murcianos.- Vamos, ahora, a dedicarle un merecido capítulo a los artistas murcianos. Si no lo conocen, escuchen a Antonio, así de sencillo, pero es un cantante ciezano que goza de una voz prodigiosa y que popularizó canciones verdaderamente extraordinarias como la que les vamos a recomendar: “Por el mundo junto a ti”, una balada preciosa con tonalidades muy melódicas y una voz magnífica para otorgarle la potencia que la canción requiere. Ruth Lorenzo, la intérprete de Las Torres de Cotillas que nos representó en el “Festival de Eurovisión” con “Dancing in the rain” (“Bailando en la lluvia”), pero de la que, para esta ocasión, recomendamos su “Loveaholic” (“Adicta al amor”). Nuestra querida Mari Trini, caravaqueña de Singla, triunfadora, además, al otro lado de las fronteras españolas, gran compositora y creadora de canciones para enmarcar, de la que nos permitimos recomendar ese precioso “Vals de otoño”. Y otra banda, también con orígenes en Caravaca de la Cruz, que estuvo en activo durante la mayor parte de los años ‘80 con la denominación artística de “Farmacia de Guardia”. Su canción “Ella es demoledora” les hizo visibles en numerosísimos lugares.

Diego Cantero

Diego Cantero

Más, de la tierra.- No nos olvidamos, tampoco, de otra formación que va camino de la veintena de años en activo y que ha cosechado éxitos intercontinentales. Por ejemplo, su canción titulada “Bailarina”, incluída en el disco del mismo nombre, fue seleccionada como sintonía de la “Vuelta Ciclista a España 2017”. Nos referimos, lógicamente, a “Maldita Nerea”, grupo capitaneado por Jorge Ruiz Flores. Y un molinense que se ha trabajado el éxito de manera incansable y con una constancia a prueba de bombas, Diego Cantero “Funambulista”, siendo, nombre y primer apellido, su denominación artística con la que comenzó, mientras que lo entrecomillado es el nombre de la banda que lidera en la actualidad. Escuchemos “La vida de antes”. Sería interminable la lista de artistas musicales que ha dado esta bendita tierra nuestra, pero no nos caben más, aunque nos vamos a apretar un poquito para no dejar fuera a los maestros cartageneros de la música tecno-pop, “Azul y Negro”, cuya canción “Con los dedos de una mano” también fue sonido de la “Vuelta Ciclista a España 1983”. Estando en la ciudad departamental, no regresamos sin recodar a Curro Piñana, el gran flamenco, maestro del arte, catedrático del género, refinado en su repertorio y ganador de la “Lámpara Minera” del “Festival Internacional del Cante de las Minas”, de La Unión, en 1998. Pregonero, igualmente, en pleno “Año Jubilar 2017”, de las fiestas de la Ciudad Santa, en honor a la Santísima y Vera Cruz. Les invitamos a escuchar, de su disco “Saetas”, tan propio de esta pasada Semana de Pasión, que acabamos de vivir, “Cristo de los toreros”.

¿El final?.- En función de cómo vaya evolucionando la llamada “desescalada” de las medidas de confinamiento, proseguiremos con esta sección o la abandonaremos. Ojalá que no tengamos que continuar, como consecuencia, sobre todo, de que la amenaza del coronavirus quede solamente en la memoria de quienes la hemos vivido, afrontado y superado, aunque no sin sacrificar un altísimo saldo de vidas humanas que “se ha empeñado” en cobrarse el implacable e indolente “bichito”. Buenos días.