PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Esta semana, no necesitamos acudir a los preámbulos, que ya dejamos explicados en nuestro número anterior, sobre la idea de esta sección coyuntural que pretende recordarnos canciones, de ayer, de hoy y de siempre, para su disfrute durante este tiempo en el que permanecemos confinados por prescripción de la autoridad sanitaria.

Gloria Gaynor

Roberta Flack.- Así que vamos a aprovechar nuestro espacio para que sea mayor el número de canciones recomendadas. Y vamos a comenzar con un lote de partituras de las que podríamos llamar “legendarias”, aunque, como son tantas, quizás tengamos que empezar y acabar con ellas, pese a que intentaremos incluír alguna variedad adicional para que, nuevamente, gocemos de música para todos los gustos. ¿Qué les parece comenzar con la estadounidense, de Carolina del Norte, Roberta Flack?. Su inolvidable “Killing me softly with his song” (“Suavemente me mata con su canción”) es grandioso. Sería bueno continuar, por cercanía de ritmos, con “Nights in white satin” (“Noches de blanco satén”), de los británicos “The Moody Blues” y seguir con sus paisanos “Procol Harum” y la canción titulada “A whiter shade of pale” (“Con su blanca palidez”), recuperando, seguidamente, al recientemente fallecido intérprete de Houston-Texas-EE.UU., Kenny Rogers, con la memorable “Ruby, don’t take your love to town” (“Ruby, no lleves tu amor a la ciudad”), esa canción de ritmo cabalgador que, además de country, te hace sentir como sobre el propio caballo y a un trote galopante.

Billy Preston.- Continuemos con el “Premio Nobel de Literatura”, el cantante y compositor de Minesota, Bob Dylan, y su siempre actual “Blowin’ in the wind” (“Soplando en el viento”), canción que se coló en los templos religiosos más afines a la música del artista. Cantante británico, pero nacido en India y cuyo nombre resulta impronunciable, Engelbert Humperdinck, que goza de grandes canciones en su repertorio, pero que, para esta ocasión, elegimos su imperecedero “Release me” (“Libérame”). Nos quedamos, ahora, con “Little girl” (“Niñita”), del intérprete texano de soul, Billy Preston. Y colamos una canción española importante, interpretada por María Dolores Pradera con el acompañamiento de “Los Sabandeños”, cuyo título es “La flor de la canela”.

Más de medio siglo de “Bring a little lovin’”.- Siguiendo en línea española, una canción que se hizo grande en las listas más importantes de los EE.UU., tema que, además de continuar en plena vigencia, el pasado 2018 cumplió su medio siglo de existencia: “Bring a little lovin’” (“Dame un poco de amor”), de “Los Bravos”. “Sweet Caroline” (“Dulce Carolina”) es un precioso y muy bonito tema del neoyorkino Neil Diamond. De la artista de Brooklyn-Nueva York, Barbra Streisand, no podemos olvidarnos, como tampoco podemos hacerlo de su eterna y melódica balada “People” (“Gente”).

“Hay que vivir”.- Una canción española popularizada por un gran artista, pero que no alcanzó el éxito merecido, pese a que iba sobrada de calidad interpretativa: “A los que hirió el amor”, en la voz del madrileño Pedro Ruy-Blas. De la película estadounidense “El graduado” (1967), entresacamos el tema que más prestigio le otorgó al film, o el film que más ventas le aportó a la canción: “Mrs. Robinson” (“Sr. Robinson”), de los maestros neoyorkinos Paul Simon y Art Garfunkel, aunque bien es cierto que, de ellos, existen numerosas canciones para elegir: “Bridge over troubled water” (“Puente sobre aguas turbulentas”), “Cecilia”, “The Boxer” (“El boxeador”), “The sound of silence” (“El sonido del silencio”), “The condor happens “ (“El cóndor pasa”) y otras muchas, pero cerremos este bloque con una composición española, muy esperanzadora, e interpretada por el desaparecido y siempre querido Joan Baptista Humet, porque, ahora más que nunca, “Hay que vivir”.

“Llorando en la capilla”.- “I can help” (“Puedo ayudar”) es una canción memorable que se utilizaba en las discotecas para pasar de la música lenta a la movida, aquello que los disc-jockeys de la época denominábamos canciones de cambio. Su intérprete es el estadounidense de Misuri, Billy Swan. Otro americano, en este caso sureño, de Misisipi, con uno de sus muchos temas memorables, denominado “Wilt thou be made whole” (“¿Quieres ser sanado?”). Se trata de Carroll Roberson. Cadencioso, sentido e insuperable resulta “Crying in the chapel” (“Llorando en la capilla”), en la voz de Elvis Presley. Artista que goza de una popularidad más escasa, pero de un nivel envidiable. Es canadiense y se llama Sarah Geronimo, quien puede ofrecernos multitud de canciones espectaculares, como este profundo “I want to know what love is” (“Quiero saber lo que es el amor”).

Sarah Geronimo

Sarah Geronimo

“Me gustaría que me quisieras”.- En clave italiana, recomendamos recordar la inolvidable “Zíngara” de Bobby Solo, para volver, de nuevo, a España, rescatando un tema del también fallecido recientemente, Patxi Andión, y su “El maestro”. Y no dejemos de lado el elaborado tema instrumental, tan explotado en discotecas, bajo el título de “Utopía”, interpretado con la maestría en el manejo de los sonidos que posee el italiano Giorgio Moroder, lo que nos sirve para cerrar este otro párrafo con el cantautor de Florida, Lobo, quien hizo celebérrima la canción “I’d love you to want me” (“Me gustaría que me quisieras”).

“Chicago”.- No podemos omitir “If you leave me now” (“Si me dejas ahora”), una de las emblemáticas canciones de la big band de rock, “Chicago”, cuya denominación adquiere de su lugar de formación. “The great gig in the sky” (“El gran concierto en el cielo”) es una de las respetables piezas de rock sinfónico de la banda de David Gilmour, los imperecederos “Pink Floyd”, con un falsete vocal logradísimo. Y para voces rotas, pero potentes, identificadas, adiestradas y triunfadoras, la del incombustible Rod Stewart, especialmente cuando esta magnífica versión, del tema creado por John Fogerty para su banda “Creedence Clearwater Revival”, la interpreta gloriosamente: “Have you ever seen the rain?” (“¿Alguna vez has visto la lluvia?”).

Raphael.- Vamos, ahora, con un hueco para canciones más nuestras y para música divertida, comenzando por nuestro exitoso grupo madrileño, creado en Algete, “El Canto del loco”, quienes se atrevieron con una versión rockera de la melódica canción del desaparecido intérprete de Alcoy, Camilo Sesto: “Vivir así, es morir de amor”, una concepción muy agradable por su trepidante ritmo. Tienen que escuchar a nuestro incomparable Raphael interpretar una canción tan legendaria como “Cuando calienta el sol”, pues, como todo lo que hace, consigue transformar el tema en verdaderamente soberbio, especialmente a partir del segundo número 52, cuando su voz comienza a manifestarse tan poderosa como siempre. Del invidente portorriqueño, José Feliciano, hay que disfrutar de su “Paso la vida pensando”, otra de sus grandes canciones que le llevó a los “Premios Gammy”, aunque, lamentablemente, el gran público le conoce, exclusivamente, por su “Feliz Navidad”, “Qué será” y “El jinete”, pero el artista goza de un repertorio tan extenso como importante.

Jamison Ross.- Y, por favor, que nadie deje de escuchar, conocer y familiarizarse con la que algunos pensamos que es la canción menos conocida y más notable del abultado repertorio de Shakira, la titulada “Hay amores”, toda una balada desgarradora. ¿Recuerdan al londinense Matt Monro?. Nos hizo extraordinariamente cercano “No puedo quitar mis ojos de ti”. La recuerdan, seguro, como una preciosa balada, pero escuchen, por favor, la transformación que le hizo al sonido discotequero la imbatible Gloria Gaynor, titulándola, en inglés, “Can’t take my eyes off you”, tema que no dejaba a nadie en sus asientos por su frenético ritmo. Y no nos puede faltar una de jazz, con Donna Hightower y su “Lover come back to me” (“Amante, vuelve a mí”). Y otra más del mismo género con el joven y consagrado percusionista y cantante de Florida, Jamison Ross: “A mellow good time” (“Un buen y suave momento”). Y una de funk y disco con “Earth, Wind & Fire”, la siempre actual, tras sus más de 40 años de historia, “September” (“Septiembre”).

“The Monkees”.- Del cuarteto vocal neoyorkino, “The Manhattan Transfer”, no olviden escuchar su mambo “Cuéntame” que, en inglés, titulaban “The speak up mambo”. Y, recordando canciones “de aquella época”, recurramos al siempre agradecido y rítmico “The girl I knew somewhere” (“La chica que conocí en alguna parte”) de los grandes triunfadores de la segunda mitad de los ’60, los estadounidenses de Los Ángeles, “The Monkees”. Saltamos a Mánchester-Inglaterra para hacerle un huequecito a la gran banda de rock “Herman’s Hermits”, de cuyo nutrido y variado repertorio recomendamos la popular “You won’t be leaving” (“No te vas a ir”) y, seguidamente, nos acordamos que no hay mejor forma de felicitar un cumpleaños que como lo hacía, con su potente voz, un hombre menudo de estatura, pero grande como artista, cantautor brasileño, en cuya tierra se le conocía como “El pequeño gigante de la canción”. Se trata de Nelson Ned y su “Happy birthday, my darling” (“Feliz cumpleaños, mi amor”).

Recordando alguna sintonía.- Un tema instrumental, con la orquesta y coros de Ray Conniff, que sirvió de sintonía para programas radiofónicos, acompañamientos de fondo para presentaciones en directo y semejantes acontecimientos. Será siempre recordado y valorado este “Say it with music” (“Dilo con música” o “Dígalo con música”). Y, por supuesto, en un estado de confinamiento, como el actual, permítasenos repetir, para cerrar, como la pasada semana, con “Resistiré”, de Manuel de la Calva Diego y Ramón Arcusa Alcón, quienes, a sus 83 años, cada uno, siguen siendo el mejor “Dúo Dinámico” de la historia, pues nacieron triunfando y se han empeñado en acabar su vida artística, cuando les toque, sumergidos en un triunfo, incluso, de mayor calado. Dejamos más para la próxima semana, para la que, igualmente, tenemos anunciada la continuidad del confinamiento, pero, mientras tanto y a modo de recordatorio, también les ofrecemos el listado de canciones de la semana anterior.

Sincera gratitud.- Finalmente, cómo no, nuestra gratitud, sincera y sentida, a las muchas voces, lectores y amigos que nos han animado a seguir ofreciendo este entretenimiento musical, durante la dura época de confinamiento que nos ha tocado vivir, y con cuya compañía sonora se hace todo más llevadero, menos pesado y más ameno, porque no nos parece adecuado llamarle “divertido” a un momento tan crítico. Que lo disfruten. Buenos días.