Ana López Carreño
Educadora Servicio vivienda
A.P.C.O.M

La conquista de una vida independiente, hasta donde sea posible, supone grandes cambios, tanto en la persona con discapacidad, como en todo su contexto, puesto que todos (persona con discapacidad, familia y entorno) se verán implicados en los avances que se vayan consiguiendo, y porque se irán modificando las formas de relación y apoyo.

La persona con discapacidad aumentará sus niveles de bienestar, de felicidad, de sentimiento de competencia, de sentirse útil y reconocido por los demás .La vida independiente, proporciona una existencia plena en igualdad de condiciones, donde la persona tiene derecho a construir su presente y su futuro.
En cuanto a la familia, esta siente que su vida no se centra solo y exclusivamente en el cuidado de su hijo/a con discapacidad, sino que este puede gozar de una vida junto a compañeros, amigos y pareja llevando a cabo sus deseos y motivaciones, al mismo tiempo que las familias pueden desarrollar sus proyectos de vida, teniendo la certeza de que su hijo tiene las habilidades necesarias para valerse por sí mismo.
Si hablamos del entorno, el contexto social va a modificarse al aceptar a las personas con discapacidad como parte de esa sociedad, asumiendo la diversidad como una condición humana que enriquece la cultura y no excluye a ningún individuo.
En resumen, el derecho de las personas con discapacidad a ser independiente y formar parte de la comunidad, necesita del apoyo de las familias que comprendan que éste es el camino idóneo para el desarrollo de sus hijos, en el que puede hacer palpable sus propósitos y aspiraciones.

TESTIMONIOS DE LAS FAMILIAS (vivienda tutelada A.P.C.O.M)
Familia Rodríguez Moreno:
Esto empieza cuando en el colegio nos dicen que Zaida es un poco “diferente” a sus compañeros, y así nos aconsejaron sobre un centro para valorar lo que le pasaba.
Ahí empieza una nueva vida para nosotros, dedicada en cuerpo y alma a ella. Empezamos con 6 años en el servicio de atención temprana de A.P.C.O.M .donde estuvo hasta los 16 años, entonces nos informaron que debía pasar se al centro de día, pero teníamos dudas, ya que en el instituto nos ofrecían que hiciera un módulo y nos costó mucho decidir qué hacer. Hoy estamos convencidos de que tomamos la mejor decisión.
Cuando todo esto empieza íbamos dos días a la semana por la tarde, siendo un problema la distancia, ya que vivimos a 60 km de Caravaca y no teníamos ninguna ayuda para el transporte ; yo me desplazaba en mi coche, al principio dos días a la semana, pasando después a ser cinco. Entonces entra la posibilidad del PISO TUTELADO, lo que nos parecía lo más difícil del mundo y lo más “doloroso”, ha pasado a ser como una bendición. Acostumbrarnos fue difícil por la lejanía y no poder verla cada día, a nosotros nos costó más que a ella, ya que nunca tuvo problemas de adaptación.
Ahora es una persona “INDEPENDIENTE”, toma sus propias decisiones, sale sola de compras, de paseo etc. Y con esto me refiero sin monitores, es bastante autónoma, en conclusión FELIZ.
Muchas gracias a todos los trabajadores del centro, en especial a las monitoras del piso, no podrían ser mejor, ellas hacen que sean una GRAN FAMILIA.
MUCHAS GRACIAS A TODOS Y POR TODO LO QUE HACEIS POR NUESTRA HIJA.
Juan y Mª Dolores.

Familia Sánchez Sánchez:
En un principio no sabíamos dónde iba a ir nuestra hija, teníamos mucha incertidumbre del lugar por la lejanía del pueblo de donde vivimos y mucha incertidumbre por lo que podría encontrarse ella; pero cuando vimos el centro nos gustó mucho, tenía zonas ajardinadas, zonas de ocio, en general muy buenas instalaciones. Ciertamente no sabíamos si se iba a adaptar, pero poco a poco vimos que le gustaba y estaba a gusto, enseguida hizo compañeros de trabajo. A pesar de que al principio iba en el autobús y claro, tenía que madrugar mucho. Venía a dormir a casa y en efecto era mucho autobús, todo el día montada una hora de ida y otra de vuelta, Mas tarde nos enteramos de que desde apcom nos ofrecían una posibilidad de quedarse en Caravaca, y optamos a probar a incorporarse al Piso Tutelado que ellos tienen. A pesar de que los primeros días fueron muy difíciles, ciertamente creíamos que una de las mejores opciones era que se quedara más cerca de donde trabajaba y se formaba, o sea en A.P.C.O.M, pero siempre quedaba “y si……”.Nosotros teníamos miedo por su enfermedad, pero poco a poco hemos visto que lo mejor que hemos hecho es mirar el bienestar de nuestra hija, porque en el piso tutelado de Apcom está haciendo cosas que en casa no hacía; está aprendiendo mucho gracias a sus monitoras y a todo el centro , que la apoyan en todo. Ahora sale a comprar productos de consumo para el piso, a pasear y a tomar un refresco e infinidad de cosas, y en verdad, son cosas que en un pueblo tan pequeño y dispar como el nuestro, no puedes hacer con total libertad, más si pensamos en la dificultad de tener que salir sola. Para terminar, solo queda resaltar la labor que se realiza en el centro de gran calibre y organización, por lo que estamos muy satisfechos de los cambios notados tanto en ella, como en la forma de relacionarse con el entorno. Simplemente…Gracias por todo!
Un abrazo para todos. Familia Sánchez Sánchez.