FRANCISCO GÓMEZ ORTÍN

Cada loco con su tema, y yo erre que erre con el Callejero de Cehegín, aunque el inefable archivero Jesús Hidalgo me haya dejado solo en tan descomunal empresa, emperrado el colega en parir libros, cual coneja, queriendo mojarme la oreja a mí, que ya llevo 13. Él sigue sordo rematado a mi petición de ayuda, que hago extensiva a todo el colectivo de gente culta, o mejor, cultísima, de Cehegín. Pero Dios me ayuda en mis rebuscos, y hace unos días me di de bruces con el titular de una calle del casco antiguo. Seguro que muchos, al leer Cirugeda, lo primero que pensamos es en cirugía o cirujano. Pero, he aquí    la biografía del extraño personaje, relacionado con Cehegín. ¿Cuándo querrá Dios del cielo y la Virgen soberana, que nuestro ínclito archivero decida embarcarse en la confección del Callejero de Cehegín, que es su pueblo? Amén. Jesús.

Vamos con un conflicto previo, el berenjenal ortográfico-onomástico-geográfico, en que me he zambullido. En el Plano de Cehegín siempre se ha escrito CIRUGEDA con G. Se trata, por supuesto, de un apellido. Según la Enciclopedia Espasa, Cirugeda (con g) es un pueblo de la provincia de Teruel. En cambio, Cirujeda y Cirujeda (ambos con j) son los dos apellidos del militar, al que alude el rótulo callejero de Cehegín. Por el contrario, en la revista de 1920, donde me he topado con la biografía que trascribo, allí aparecen los dos apellidos con G (Cirugeda y Cirugeda). En el siglo XIX y primerías del XX se impuso la moda francesa de escribir la desinencia -age con g, en lugar de j (fichaje, potaje, reportaje), la  grafía hoy aceptada. Por lo demás, la grafía de los apellidos siempre ha sido arbitraria, fiel a usos ancestrales, que siguen intocables por tradición o inercia.

“El Excmo. Sr. Don Francisco de Asís CIRUGEDA Y CIRUGEDA, Terciario Franciscano, General de División,  Caballero Gran Cruz de San Hermenegildo, medallas de Cuba, Filipinas, Alfonso XII y XIII, y otras varias por méritos de guerra. El 2 de mayo, murió santamente este valeroso y cristiano soldado, tras larga y penosa enfermedad al corazón, en la que tuvo parte un balazo recibido en campaña que le atravesó el pulmón izquierdo.

Cirugeda, el héroe de Punta Brava, había nacido en Mogente (Valencia) el 7 de julio de 1853. Luchando toda la guerra carlista, y herido gravemente en ella, el año 70 obtuvo en la campaña de África el ascenso a Capitán por méritos de guerra. Más tarde fue a Filipinas, donde desempeñó el gobierno político militar de Ilo Ilo y, vuelto a la Península, el profesorado en la Academia General Militar. Pero donde el nombre del ilustre Terciario se inmortalizó fue en la campaña de Cuba. En aquella guerra Cirugeda alcanzó la cima de la popularidad y de la gloria militar. La columna que mandaba el entonces comandante Cirugeda, encontrando a las tropas insurrectas que mandaba el cabecilla Maceo en la proximidad de Punta Brava, las envolvió y acometió con tanta pericia estratégica y tan valeroso impulso, que en la acción pereció el célebre cabecilla de la independencia cubana.

Por aquel glorioso episodio recibió el heroico comandante Cirugeda el homenaje más unánime del pueblo español. Terminada la guerra de las Antillas, Cirugeda, ya coronel, formó   parte del personal del Cuarto Militar de la Reina María Cristina, de quien era singularmente querido. Desempeñó asimismo el Gobierno Militar de León, estaba en posesión de preciadas condecoraciones y en la actualidad era Consejero del Tribunal Supremo de Guerra y Marina.

Sobre estos títulos gloriosos, el General Cirugeda apreciaba el humilde título de hijo de San Francisco y de la Tercera Orden. (Vida Franciscana, Madrid, mayo 1920, nº. 17, pp. 159-160).

En cuanto a la fecha de rotulación de la calle Cirugeda, pudo acordarla el Ayuntamiento a raíz de las hazañas realizadas en Cuba por Cirugeda (fines del s. XIX), o tras su muerte en  1920.