MANUELA SEVILLA

Empezaremos con el significado de nuestro topónimo: Qalashbarra. Para ello partimos de las indicaciones de Alfonso Carmona, quien recuerda que la colonización romana dejó su huella en nuestro pueblo por medio de calzadas y acueductos, como el de Los Arcos de la Rambla, mientras que la del dominio árabe lo encontramos en la llamada Villa Vieja, que recibió en el siglo XII la categoría administrativa de “hins” (castillo, pueblo).

La representación más antigua que tenemos data de 1775 y está en el escudo de la fuente de la Plaza de la Corredera, en forma de jeroglífico: “Calar” torre, fortaleza y “parra” árbol de la vid. También se pueden atribuir otros significados, viendo la “torre” como símbolo de la Virgen María que acompaña a la “vid”, símbolo de Cristo. No olvidemos que en 1559 existía la ermita de la Concepción (actual Iglesia de la Merced) con advocación a la Virgen Maria como centro del asentamiento.

Pero en esta ocasión nos vamos a centrar en cómo el nombre de nuestro pueblo ha servido de inspiración en diversas tiras cómicas, de humor e incluso chistes. Y nos preguntamos ¿por qué?

El nombre de Calasparra posee una sonoridad que provoca en el receptor una expresión de asombro y un guiño de comicidad. No seré la primera persona, ni la última, que al pronunciar mi lugar de nacimiento fuera de nuestra Región, ha notado una cara de extrañeza y ha escuchado la repetición del nombre con la doble erre muy pronunciada, incluso hay quienes añaden una “s” final inexistente.

En el primer comic que encontramos el nombre de nuestro pueblo es en el personaje “CASILDO CALASPARRA”, creado por Ángel Nadal en 1948 cuando trabajaba en la Editorial Bruguera y publicaba sus historietas en la revista “Pulgarcito”. En total 16 páginas de este personaje que trabajaba como oficinista, era algo raro y estaba dominado por su bella mujer. Fue muy famoso en su época y puede ser el origen de que tanto se repita posteriormente Calasparra en este tipo de publicaciones.

Posteriormente aparece como lugar geográfico en varias tiras de “MORTADELO Y FILEMON”, con otros nombres de pueblos españoles, a los que Francisco Ibáñez Salvatierra es muy aficionado. Como parte de mi investigación, he contactado con Ibáñez y a mi pregunta de por qué utiliza varias veces el nombre de Calasparra contesta “No he estado nunca en Calasparra, ni tengo familiares allí, ni conozco a nadie de ese pueblo, me parece una palabra graciosa que he utilizado en mis diálogos de Mortadelo”.

Eso nos parecía, que se trataba de un sonoro juego de palabras. Contrastar la palabra chocante de “Calasparra” con el surrealismo de que pueda tener una Universidad, un Aeropuerto o que jueguen un Madrid-Calasparra y encima gane nuestro equipo.

En las historietas de “ZIPI Y ZAPE”, fruto del ingenio de José Escobar, en la Editorial Bruguera, también aparece nuestra localidad. Ello me lleva a pensar que tal vez alguien de raíces calasparreñas trabajó en esta empresa por los años 40-50 y que el nombre de Calasparra se adopta como palabra recurrente, chocante, que suena muy bien en el tebeo, que es como se designan a los cómics en España por ser la revista TBO pionera en este octavo arte.

Para finalizar he dejado la frase: “CALASPARRA CARTAPACIO, ME DISUELVO EN EL ESPACIO”. Esta frase no solo es conocida en Calasparra como frase hecha, su significado sería: yo desaparezco y que no me pregunte nadie, es como volverse invisible.

Parece ser que esta frase la puso de moda un personaje de dibujos animados, diseñado también por José Escobar, el Mago Murgo, que salía en la película de animación “Érase una vez” de 1950 .Curiosamente está pelicula tuvo que cambiar su nombre pues Walt Disney estrenaba La Cenicienta por está época y actualmente Disney estrenara la pelicula de Zipi y Zape de José Escobar, ya veremos si también nombran a Calasparra.

Camilo José Cela, gran conocedor de la geografía española, la nombra en un relato en el periódico ABC, en su personaje “Seboso Calasparra” que dice que ni es gordo ni de Calasparra.

Pasando al séptimo arte, sabemos que el nombre de Calasparra es recogido en varias películas en relación con su prestigioso y reconocido arroz con denominación de origen. En “DEMONIOS EN EL JARDIN” es uno de los productos de calidad que muestran en la trastienda de Ángela Molina.

En “AMANECE QUE NO ES POCO”, rodada en nuestra vecina Ayna, tiene lugar una escena en la que llueve arroz de Calasparra tras una rogativa, dentro del marco surrealista de esta película.

En tiempos más recientes pudimos ver un capítulo de la serie “PERIODISTAS” titulado “El escándalo de Calasparra”.

Este artículo, que comencé hace un mes, debe finalizar con la referencia a nuestro pueblo que Eva Hache hizo en uno de sus monólogos de la Gala de entrega de los XXVII Premios Goya, el pasado 17 de febrero: “…qué maravilla lo que ha conseguido la telefonía móvil, poder hablar a kilómetros de distancia como si estuviéramos ahí tan cerca, cualquier pareja, tú en Boston, yo en Calasparra, susurrándonos palabras de amor al oído…”

Siempre la misma oposición de un lugar geográfico, tremendamente conocido, con el pequeño pueblo de nombre cómico.

No sabemos si Eva Hache conoce nuestro pueblo y por eso lo nombra, a lo mejor sí… Lo cierto es que nos encanta que lo nombren y que sea conocido.