Isaac López López. Hijo

Mi padre comenzó su recorrido caballista en el año 1987 con la peña Azahara, año en el cual, por motivos de vestimenta, a última hora no pudieron sacar el caballo y salieron a la calle un poni. Al año siguiente sacaron el caballo del Matute con Fernando “el lujo”, Celes, José “el Torres” y mi padre.

En 1989, fundó la peña Uracan y subió la cuesta por primera vez con los caballistas de la peña Gacel, esto hizo que entablara buena amistad con ellos lo que provocó que se apuntase al año siguiente con dicha peña. Ya en 1990, como miembro de la peña Gacel consiguió su primer premio de Carrera, un 8º con la yegua del grillo, la cual la había alquilado por mediación de Tomás “ el gamba”.

Al año siguiente las fiestas se prometían bastantes entretenidas  para mi padre, ya que nací yo el 1 de mayo, esto hizo que el día 2 nos dejara a mí y a mi madre en el hospital minutos antes de iniciar la carrera.

En 1994 la peña Gacel consiguió el 1º de carrera, alzándose con tal codiciado premio con el caballo “Pelo Vaca” del Tío Pedro.

Al año siguiente dio la casualidad que hubo un empate en el 2º de carrera, la peña Gacel con el caballo “El Moro” del Celes y la peña Decano.

Ya en 1996 y con polémica por la rotura del cronómetro, mi padre obtuvo un 4º en Carrera con el caballo Negrete. Este año también fue muy anecdótico, ya que se operó del menisco cinco días antes de las Fiestas, por lo que no tenía previsto correr la cuesta pero al ayudar a encarar el caballo en la salida al final terminó corriéndola.

Tras varios años más con la peña Gacel y muchas otras anécdotas y carreras acabó corriendo el caballo del Chules de la peña Solitario, caballo este de gran carácter que le dio muchos problemas el día 2 tanto para vestirlo como para correrlo.

Para finalizar, mi padre regresó a sus orígenes volviendo a correr la cuesta con la peña Azahara durante otros dos años coincidiendo también en esta etapa con Fernando “el lujo”.

En fin, a grandes rasgos ésta es la extensa trayectoria de mi padre en los caballos del vino por los que siente gran pasión y devoción y que este año, el bando de los caballos del vino y su junta ha visto por oportuno nombrarle Caballista del Año y que por éste y otros tantos muchos motivos, me siento muy orgulloso de ser su hijo.