DAVID LÓPEZ

Una noche ‘loca y extraña’ (en su medida y para nuestro elenco actoral, que no les voy a hablar de Miedo y asco en Las Vegas del señor Terry Gilliam) será la que vivan en Amazon Prime Video, si se lanzan con una película bastante divertida y emotiva. Sí, una mezcla más que buena y necesitada en muchos momentos de la vida. Bueno, les hablo de Booksmart, Súper empollonas traducida al castellano. Un film dirigido por Olivia Wilde y escrito por Emily Halpern, Sarah Haskins, Katie Silberman y Susanna Fogel, en el que se cuenta como dos excelentes estudiantes y grandes amigas, en la víspera de su graduación de su instituto, caen en la cuenta de que podrían haberse esforzado algo menos en clase y haberse divertido más. Así que deciden tomar cartas en el asunto para compensar tanto estudio y tan poca diversión. Van a recuperar los años perdidos en una noche loca…, justo la noche que antecede a su graduación. ¿Se huelen algo bueno? Pues pasa un poquito de todo.

Con muy buenas críticas vistas sobre este trabajo (hay de todo como siempre) tanto por los medios profesionales como por los que no lo son, y aguantándola un tiempo, finalmente, varias semanas atrás, dije que era el momento. ¡Y qué alegría!, queridos lectores y lectoras, ¡qué sorpresa! tan grata la película que se comen, literalmente, sus dos actrices principales, como algún que otro secundario. Porque la película es dos chicas y ellas concretamente son: Amy (Kaitlyn Dever) y Molly (Beanie Feldstein). De principio a fin, son dueñas y señoras de la pantalla, del guión, de las sonrisas, de las lágrimas y de la emoción que se puede vivir en su hora y tres cuartos de duración. Con ellas, o junto a ellas, se podrían destacar por encima también del resto, los papeles de Jared (Skyler Gisondo) y Gigi (Billie Lourd). Sencillamente magistrales. Cuanto talento joven hay para aprovechar. ¡Increíble!

En esta salida nocturna a la aventura y con la clara intención de pasarlo muy bien, pero sin saber realmente cómo hacerlo, nos encontraremos de todo, y casi nada halagüeño, por la previa que se nos muestra tanto en casa de las protas, como en el instituto junto a los ‘compañeros’. Pero siendo optimistas y con ganas de que les salga todo bien a estas dos figuras de la risa, lo absurdo y lo emotivo, la historia nos introduce en una larga noche donde un cóctel explosivo de situaciones surrealistas, una animación inesperada y absolutamente asombrosa, pálpitos de corazón, riñas y un amanecer con la pluma de sus guionistas totalmente suelta, hacen que Súper empollonas sea un producto más que recomendable. No perfecto ni entretenido en todos y cada uno de sus minutos, porque tiene pequeños badenes, pero sí obligatoria de ver, porque la sensación tras verla es muy muy gratificante y hasta termina uno aplaudiendo escenas concretas.