POR PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA
Un ataque fulminante al corazón, tal como confirmó el prestigioso sello discográfico «Blue Note Records», en el que tuvo el privilegio de grabar, para su inmortalización, sus mejores trabajos artísticos, ha acabado con su vida de la más inesperada de las maneras. Extraordinario compositor, reputado arreglista y, esencialmente, porque era como más y mejor se le conocía, excelente saxofonista que nos ha abandonado para siempre a la muy temprana edad de 58 años, lo que nos pone la «carne de gallina» al escribir estas líneas, porque, con una edad muy similar, nació,justo, 15 días después que quien esto escribe. Así, pues, «toquemos madera», porque no estamos libres, nadie, nunca. James Robert «Bob» Belden (31-10-1956, Charleston-South Carolina-Estados Unidos (hay quienes aseguran que nació en Illinois, pero los más garantizan la primera referencia geográfica)/20-05-2015, Lenox Hill Hospital-Manhattan-Nueva York-Estados Unidos) contó, recientemente, con el orgullo de convertirse, en Febrero pasado, en el primer músico estadounidense en tocar en Irán después de la revolución islámica de 1979. Y lo hizo, como no podía ser de otra manera, con todas las «bendiciones» del gobierno y enmarcado en un ambiente en el que se respiraba una tensa calma que venía a aliviar las tiranteces vividas entre Washington y Teherán. Y, precisamente, ese mítico concierto contó con el respaldo del grupo pacifista denominado «Search for Common Ground», razón, quizás, por laque se congregó unamuy cálida y acogedora audiencia iraní para que el músico pudiera interpretar, gustoso y complacido, obras degrandes maestros a nivel mundial, destacando temas de Miles Davis, con el lujo de sonido y la destreza demanejo que aplicaba a su inconfundible saxo soprano. Habló muy calurosa y decididamente, Belden, sobre su relevante intercambio con los iranís y reconoció que fue la notable falta de desafíos en los círculos del jazz estadounidenses y europeos lo que le transportó, de forma convencida y deseada, a ofrecer ese irrepetible concierto. Considerado y reconocido como un extraordinario experto en laobra del citado trompetista y compositorestadounidense de jazz, Miles Davis, Bob Belden dirigió varias reediciones de los trabajos de este influyente músico que, en los ambientes jazzísticos americanos, se codeaba, relacionaba y se exhibía con talentos de la talla de Louis Armstrong, John Coltrane, Charlie Parker o Duke Ellington. A lo largo y ancho de su bien aprovechada trayectoria musical, Belden consiguió tres premios Grammys tan merecidos como acreditaba su categoría musical y artística que entendía que el espíritu del jazz precisaba deexperimentación, estudio, ensayos, creatividad, imaginación y mucho amor al instrumento que con tanta maestría manejaba.
«Turandot», de Giacomo Puccini, trasladada al magnetismo del jazz
En uno de sus discos que, además, llegó a convertirse en codiciado e inalcanzable deseo de coleccionistas, Bob Belden brindó a sus seguidores el lujo de dirigir una magistral versión, trasladada al magnetismo del jazz, dela siempre acreditada, popular e insuperable obra «Turandot», del célebre compositor italiano Giacomo Puccini. La edición de esta grabación fue totalmentebloqueada, según se ha venido contando reiteradamente, tras insistentes objeciones de los herederos del compositor del país que tiene como capital a «La Ciudad Eterna». Pero, no obstante y como siempre suele ocurrir en estos casos, ejemplares limitados e indeterminados de la especial grabación realizada para la afición japonesa, llegaron a ponerse a la venta y fueron adquiridos a vertiginosa y deseosa velocidad.
«Black Dahlia», su trabajo musical más emblemático y prestigiado
Belden congregó a muy distinguidos músicos del género jazzístico y de la India, en el año 2008, para impulsar el sensacional «Miles from India», un proceso experimental, en el que también se había adentrado el propio Davis, que cuenta con el protagonismo de la instrumentación india y la participación nada más y nada menos que de figuras tan relevantes como Chick Corea, excelente virtuoso de los teclados del jazz, manejando su piano de cola para ofrecer un excelente álbum nominado para un Grammy y en el que también participó el clásico violinista indio Kala Ramnath. Y se atrevió el saxofonista americano, también, con una semejanza denominada «Miles Español (New sketches of Spain)», valiente decisión en laquecontó con músicos españoles, especialmente de nuestro tradicional e internacional género flamenco. Y, luego, demostrando su inquietud e inconformismo, afrontó otro proyecto más popular, sobre la misma base, pero, en esta ocasión, para crear álbumes de jazz protagonizados por artistas con tintes y raíces del género pop, tales como Sting y Prince, entre otros grandes. En 2001, Belden da a luz su trabajo musical más emblemático y prestigiado bajo el título de «Black Dahlia», basado en el triste asesinato, en 1947 y con 22 años de edad, en Los Ángeles, de Elizabeth Short, nacida en Hyde Park (Boston-Massachusetts), un lamentable suceso que ha inspirado incontables novelas, entre ellas una historia que fue llevada al cine y que firmó James Ellroy. Seguramente, recordarán los lectores que la estadounidense Elizabeth Short, también conocida con el sobrenombre de «La Dalia Negra», falleció víctima de un terrible asesinato que ocupó las páginas de muchos medios impresos, además de las ondas radiofónicas y todo tipo de medios de comunicación internacionales de la época, ya que fue hallada brutalmente mutilada y descuartizada su anatomía, concretamente el día 15 de Enero de 1947, en Leimert Park (Los Ángeles-California), un inexplicable suceso que continúa sin resolverse judicialmente y que ha sido fuente de la más variada y macabra especulación de toda naturaleza, así como del pensamiento más retorcido.
Valores «culturalmente históricos» o «estéticamente importantes»
Se constituyó Bob Belden en un imprescindible arreglista para Herbie Hancock, uno de los grandes del jazz estadounidense que grabó en los mejores estudios americanos, tales como «Wally Heider Studios» y «Different Fur Trading Co.», siendo «Head Hunters» el duodécimo álbum de su carrera, publicado el día 13 de Octubre de 1973, en esta ocasión por Columbia Records, en los Estados Unidos, aparición musical que propició un decisivo momento en el jazz-funk. En el año 2003 y según los experimentados analistas de la revista mundialmente famosa y de gran prestigio, como es Rolling Stone, ese álbum ostentaba la posición número 498 en la elaboradísima lista delos 500 mejores de todos los tiempos. La «Biblioteca del Congreso de Estados Unidos», por ello y en 2007, lo incorporó a su «Registro Nacional de Grabaciones», entidadque aglutina las inmortalizaciones sonoras que son, o bien «culturalmente históricas» o, en su caso, «estéticamente importantes».
Un músico de muchos quilates
Y esta es, en lo que nuestro espacio nos permite, la enriquecedora historia que nos ha servido para contar como se nos ha ido un saxofonista de los importantes y para acercar a nuestros lectores a su magistral obra y a su callado y muy discreto buen hacer. Descanse en paz un músico de muchos quilates y un hombre que se nos marcha con una juventud madura, sí, pero juventud al fin y al cabo.
B. B. King, ¿envenenado?
Y, ahora, por lo sucedido después de pasadas dos semanas de su fallecimiento, queremos ocupar este espacio final para dedicar una breve reseña que, muy lamentablemente en esta ocasión, nos haga volver a recordar al maestro B. B. King, el «Rey del Blues», al que dedicamos esta misma página en nuestra antepenúltima edición, publicada el pasado día 21 de Mayo, porque las autoridades estadounidenses están investigando si su fallecimiento responde a un homicidio, o no, dada la sospecha, de dos de sus hijas, de que podría haber sido envenenado, de tal manera que así ha informado la oficina del juez instructor del condado de Clark, en Nevada, indicando que se llevan a cabo sigilosas investigaciones en colaboración con la policía de Las Vegas, donde se produjo el óbito del longevo y muy veterano guitarrista,de89 años de edad.Al cuerpo sin vida de King se le ha practicado la autopsia, pero transcurrirán entre seis y ocho semanas para poder obtener los correspondientes resultados. No obstante y siempre según las autoridades, esa «maniobra» de investigación legal no iba a retrasar los actos oficiales del sepelio que, finalmente, se celebró el pasado sábado con un cortejo fúnebre extraordinariamente nutrido y en el que no faltó, portada por amigos del finado, la inseparable guitarra del artista, esa negra «Lucille» que tan familiar y cercana nos resulta a cuantos amamos la música, en general, y el blues de este inolvidable catedrático del pentagrama, en particular. Y son dos de lashijas, como decíamos al principio, las que viven con el convencimiento de que dos delos colaboradores cercanos del músico podrían haber acelerado su muerte envenenándole, porque piensan, entienden y así lo denuncian, que,a lo largo de los últimos días de su vida, el músico mantuvo alejada a la familia y que, como consecuencia de ello, su asistente personal y su mánager le administraron sustancias «raras». Buenos días.
Pedro Antonio Hurtado García
es Director de Zona de CAJAMURCIA-BMN
en el Noroeste murciano