JOSÉ FRANCISCO GARCÍA/ALCALDE DE CARAVACA DE LA CRUZ

Ilustrísimos miembros de la Corporación; autoridades; señor Secretario de la Corporación; queridos vecinos que nos acompañáis hoy en este magnífico salón de plenos, en vuestra casa, la casa de todos los caravaqueños.

Caravaca de la Cruz es una tierra privilegiada. Vivimos en un lugar con una identidad única, con un carácter marcado, con un pasado del que nos enorgullecemos escrito por hombres y mujeres valientes, de corazón generoso y voluntad firme y un futuro que debemos convertir en oportunidad e ilusión. Un futuro del que con gran responsabilidad empezamos hoy a escribir un nuevo capítulo.

Es este un momento de gran solemnidad institucional y de alto significado simbólico y real que nos une hoy, 15 de junio, en una línea imaginaria que recorre toda la geografía española, puesto que la constitución de todos los ayuntamientos es fruto de las conquistas democráticas y de libertad alcanzadas en nuestra nación. Por eso, es justo recordar hoy a quienes nos precedieron en la defensa de nuestras libertades y a quienes nos han precedido en la más alta responsabilidad como alcaldes de Caravaca de la Cruzy también a todas las personas que les acompañaron, a sus equipos que con sus aciertos y sus errores dieron lo mejor de sí mismos por su tierra, sufriendo algunos de ellos injustas calumnias y persecuciones, episodios que nunca más se deben volver a repetir en nuestra ciudad.

Hoy firmo ante todos ustedes el contrato más importante de mi vida. Un contrato con Caravaca de la Cruz, con mi pueblo, con la tierra por la que desde que era niño he sentido un profundo amor y admiración.

Nada deseo más que estar a la altura de este reto apasionante, que asumo con sumo respeto pero también con empuje e ilusión. Nada deseo más que no fallaros, habrá aciertos y serán inevitables errores involuntarios, pero al final de este camino solo espero no haberos defraudado.

Es mi compromiso público y moral dejarme la piel en esta nueva etapa de cuatro años que hoy comienza en el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz. Viviré en cuerpo y alma para la más noble causa: trabajar para esta histórica tierra como lo hicieron los alcaldes que me precedieron.

La política no puede estar encerrada en los despachos, hay que hacerla de la mano de la sociedad, estando a su servicio, sin triunfalismos ni personalismos; porque simplemente es nuestro deber y es la responsabilidad que libremente hemos asumido.

Los ciudadanos nos piden espacios de concordia y cooperación entre partidos que quieran entenderse y compartan proyectos e ideas comunes. El resultado de las urnas es soberano. Los caravaqueños de nuestra ciudad y de nuestras pedanías nos reclaman gestores que apuesten por la pluralidad y por los espacios de entendimiento, pero sin perder la coherencia. Yo quiero abanderar un gobierno localista, formado por un equipo de personas -que sin tener por qué renunciar a sus convicciones ideológicas y sintiéndonos orgullosos de los partidos que nos han dado esta oportunidad-estamos dispuestas a trabajar por el interés general más allá de siglas y colores.

Caravaca necesita un gobierno de estabilidad, un contexto político donde se pueda avanzar y tomar decisiones. En cualquier municipio la paralización pasa factura al día a día y también al futuro inmediato. Soy plenamente consciente de que el diálogo entre los tres partidos y el consenso son los pilares clave para este mandato porque es el encargo de los ciudadanos. Pero también estoy convencido que hoy asistimos a la máxima expresión de la democracia, que es hacer cumplir la voluntad de los 21 concejales electos, que representan al conjunto de la sociedad caravaqueña, eligiendo a un gobierno municipal sólido que sumará en coalición para trabajar juntos, codo con codo, más allá de acuerdos puntuales en los plenos.Por eso tengo la responsabilidad de defender ante todo y ante todos que políticos y trabajadores públicos hagamos juntos una gestión eficaz, con altura de miras y decisiones compartidas y no improvisadas.Gracias al Grupo Municipal de Ciudadanos por su apoyo para consolidar este gobierno de todos.

Quiero contar con todos, con las 21 personas electas que tenemos el honor y el privilegio de representar al conjunto de los caravaqueños. Y lo hago sin rencores y siempre mirando adelante. Porque todos tenemos algo que aportar, porque todos hemos decidido dar un paso adelante con la ilusión de trabajar por nuestro pueblo. No quiero que nadie se vuelva a sentir menor por intentar cumplir lo mejor posible su responsabilidad de concejal. Ya sea desde el gobierno o desde la oposición, tenemos una responsabilidad que está por encima de todo y así entiendo la política local. Aquí ya no sobra nadie, vamos a sumar y a cumplir con la labor que nos han encomendado los vecinos, trabajar por Caravaca. Soy el alcalde de todos y como presidente de este Pleno mi máxima aspiración es que dentro de cuatro años los vecinos se sientan orgullosos de nosotros por haber cumplido con nuestro deber.

Las reglas de la democracia son las mismas para todos, todos hemos aceptado las normas y nos sometemos a ellas en igualdad de condiciones.  Siempre es conveniente recordar que ningún partido tiene el monopolio de la buena voluntad.

Hoy hemos cumplido con nuestro deber de atender el mandato de entendimiento que los caravaqueños nos dictaron en las urnas. Tenemos trabajo y retos por delante, pero, como punto de partida, ya hemos conseguido formar un equipo de gobierno legitimado, sólido, que dé estabilidad y pueda tomar decisiones. Queremos avanzar desde el diálogo y desde puntos en común de nuestros programas, porque es mucho más lo que nos une que lo que nos separa y porque creemos en la política como un instrumento para cambiar y ayudar transformar la sociedad.

Estabilidad, moderación y consenso. Política con altura de miras y de puertas abiertas. Esto es lo que nos exigen los ciudadanos, mucho más diálogo y mucha más colaboración. Caravaca necesita un equipo unido y con proyecto, capaz de afrontar los retos de la política municipal. Vamos a trabajar en mejorar la gestión del Ayuntamiento y no nos va a temblar el pulso en reivindicar ante el resto de administraciones todo lo que necesita y merece Caravaca. El interés general de los caravaqueños siempre por bandera y por encima de siglas y partidos.

Cito textualmente este juramento que la juventud ateniense realizaba cuando alcanzaba la mayoría de edad y el derecho a la ciudadanía como una declaración de intenciones:

“Nunca traeremos vergüenza sobre nuestra ciudad por actos de deshonestidad o cobardía. Lucharemos por los ideales y las cosas sagradas de la ciudad, individualmente o en grupo. Reverenciaremos y obedeceremos las leyes de la ciudad y haremos todo lo posible para alentar la reverencia y el respeto de nuestros superiores. Lucharemos sin cesar para agudizar el sentido del deber cívico en el pueblo. De esta manera legaremos una ciudad no sólo menor, sino mayor, mejor y más hermosa de la que nos fue transmitida a nosotros”.

Nos enseñó una novela universal infantil con valiosas enseñanzas para la vida, que caminando en línea recta uno puede llegar muy lejos. Por eso afronto este reto con ilusión y valentía, teniendo muy claro que hay que emprender cambios, construir realidades y no dejar pasar oportunidades. Se sabe que aquel que se mueve corre el riesgo de equivocarse, pero si esto sucede no tengáis la menor duda que aprenderé de ello y que siempre el sentido de la Justicia guiará todas mis decisiones. Ni un solo día quiero camino fácil, porque los vecinos quieren que convirtamos sus inquietudes en acuerdos y que cambiemos las excusas por decisiones.

No hay camino que se haga largo, si lo que persigues es un sueño, un sueño que se llama Caravaca de la Cruz. Y hoy no encuentro palabras que estén a la altura para agradecer el apoyo que recibido. Esto no es el resultado de la improvisación, es la suma muchas voluntades, de la confianza y el esfuerzo de muchos caravaqueños, a los que yo les debo estar aquí y sin las que este proyecto no tiene sentido.

Hoy quiero que sea un día de alegría y de esperanza en nuestra tierra.  Y que nada ni nadie empañe lo que es sinónimo de democracia. Espero estar a la altura de lo que todos merecéis. Abrumado por la emoción del momento y por el respeto a esta institución, os doy las gracias de corazón por la oportunidad y por la confianza que me prestáis para los próximos cuatro años. Queridos vecinos, respetados concejales, bienvenidos a la casa de todos.