José Clemente Rubio García
Siguiendo con el mosaico cuadrillero y musical de nuestra comarca del Noroeste, hoy estamos en La Copa de Bullas, lugar escogido por su rico patrimonio cultural inmaterial que es el que nos ocupa.
«Buscando en las entrañas de la tierra
sus tradiciones orales,
nos encontramosAuroros de La Copa en La Copa,
Lázaro, Isidoro, José Clemente y Paco,
y conseguimos hacer lindos manjares.»
Lázaro nos recibe con estos versos y, como no podía ser de otra forma, nos encontramos en una cueva junto a unas tinajas viejas, alrededor de una mesa y reviviendo, de alguna manera, lo que era una de las diez o doce bodegas que en su día hubieron en este pueblo llamado La Copa, que allá por el año 1690, opta por la secesión del municipio de Cehegín incorporándose al nuevo de Bullas.
El espacio rezuma historia, vivencias de haber sido lugar donde ese zumo de uva se convirtió en ese rico manjar que es el vino y uno quiere pensar en el trabajo de sus moradores, en sus ilusiones… La temperatura se mantiene durante todo el año, una luz tenue nos acompaña, una vela en el centro de la mesa, cuatro sillas.
No nos conocíamos, pero desde un primer momento, me siento cómodo.
Isidoro Espín Gea es auroro y tesorero de la Hermandad, Francisco Espín Espín es el Hermano Dispertador de Vela y Lázaro Pérez Bejar, un miembro de la Cuadrilla, son los encargados de hacerme estar a gusto en este lugar y conocer un poco lo que se vive en La Copa, pequeño pueblo de unos 800 habitantes y situado en un llano a 545 metros de altitud sobre el nivel del mar. Un pueblo trabajador y amante de sus costumbres y tradiciones.
Todos los años, a principios del mes de diciembre, con cierta ansiedad, espera cada vecino que lleguen los Auroros a su puerta en la noche de la Despierta, en víspera del Día de la Purísima (8 de diciembre), con la música que esas «campanillas», con el triángulo, platillos y pandereta, marcan el ritmo a esa guitarra y guitarro que acompañan a las voces de los Auroros cantando a los moradores de esa casa «coplas» como así lo hicieron sus antepasados, ya que se tiene constancia que los Auroros ya existían con anterioridad a 1868, con anotaciones en el Libro de Actas que conservan estas personas que mantienen viva esta tradición y rico patrimonio cultural. Esas «coplas» son dedicadas al dueño o bien a alguna persona de la que viven en dicha casa. Si se llamara Ramón (por ejemplo):
«San Ramón en el vientre de su madre,
ha sacado un brazo y no puede nacer,
a su madre la han abierto muerta,
le han sacado un niño, muy lindo de ver,
pues vamos a ver,
a este niño tan lindo y hermoso
que está en el convento de nuestra Merced».
Lázaro nos dice: «esto tiene algo que se mete dentro, como si fuera un ADN que al copero o a la copera que lo escucha, con el paso de los años, se siente identificado con esos cantos de los Auroros y con cierta ansia la espera durante esos 364 días hasta el próximo año «.
No siempre se canta, cuando la familia está de luto por el fallecimiento de un familiar, se rezan tres padrenuestros y tres avemarías, terminaCon los Auroros ndo con «Réquiem cantim pace descanso y gloria le sirva a su alma» y si la familia lo desea también se le canta una copla.
Este ritual, que se mantiene tras los años, empieza siempre en la puerta de la iglesia, cantando la copla del «Dios te salve Virgen del Consuelo» y finalizando cantando la «Salve de la confesión» que se hace también en honor a la Virgen y donde cada uno de los presentes, antes de empezar, entrega una moneda a la Hermandad, hoy en día es un euro y anteriormente una moneda adecuada a la época.
«Dios te salve, Virgen del Consuelo,
que en España eres patrona real,
coronada fuiste por los sabios
y con tu estandarte para confirmar,
habéis de rogar, madre mía por los devotos
que a vuestro rosario procuran rezar»
La música es muy viva y animada. También, si en las casas se desea, se canta una Salve para terminar.
Nos comenta nuestro hermano dispertador de vela Paco, que el repertorio es muy amplio, ya que cuenta con unas sesenta coplas y nueve salves distintas.
Si hubiera un enfermo en la casa se le canta la siguiente copla:
«Alabemos todos a María,
que en su mano tiene salud para dar,
que le alivie todos sus dolores,
por si le conviene a su enfermedad.
Que dicha será,
¡oh piadosa y benigna te muestres,
para que a este enfermo le des sanidad !»
La familia siempre entrega un donativo a la Hermandad y que es empleado en las actividades que se realizan en honor a la Purísima.
Lázaro una vez más nos dice «que no es solo la música y su calidad lo que importa, sino el sentimiento que se transmite de padres a hijos de forma oral y que es una ilusión que se mantiene durante todo el año a la espera de ese día»
Muchas cosas quedan por contar, mucha vida, muchos sentires… y cuando al amanecer el día se oye:
«Al pintar el lucero del día,
relumbra la Aurora
que es madre de Dios,
se levantan las aves alegres,
dándole alabanzas a Dios
que es el creador»
Es el Canto de la Aurora, y desde hace una veintena de años este grupo sale por distintos pueblos de nuestra Región, pasando por las calles, senderos y caseríos, llenándolos de vida cuando al alba, hombres y mujeres salen a cantar, empezando el último domingo de septiembre y los cuatro siguientes…
En la festividad de San Antón, los Auroros se transforman en Animeros, cantando a las ánimas por las calles de La Copa, pero esta vez no es al anochecer, sino por la mañana. Siendo la encargada de la celebración la Mayordomía de la Hermandad de San Anton
Mucho queda por narrar, mucho queda por conocer. Ya de noche cerrada dejo La Copa, ese pueblo con orígenes antiquísimos que tan bien me ha acogido y que ha enriquecido mi memoria con historias que esta tarde he escuchado sobre el «copón de bullas», de los templarios, de ornamentos y vestimentas religiosas con relación directa a cálices, al vino…
He comprendido que esto no es una cosa antigua, no es una cosa del pasado, es una cosa actual pero que sus orígenes se pierden en el tiempo.
Gracias a esas personas tan generosas que me han dado algo tan apreciado como es lo que sienten y no puedo olvidar a esas otros miembros de la Hermandad de la Purísima que me saludaron y me ofrecieron su hospitalidad.

FICHA TÉCNICA:
NOMBRE: Auroros de La Purísima – La Copa de Bullas.
HERMANO MAYOR: Antonio Espín Gil
PERSONA DE CONTACTO: Francisco Espín Espín
Tlf.: 620082039
espinespin@hotmail.com
AÑO DE SU FUNDACIÓN: Hay documentos escritos que lo fechan en 1868, aunque ya en esos documentos se hace referencia a acontecimientos anteriores, por lo que se sobreentiende que su constitución es mucho anterior.
MIEMBROS QUE FORMAN EN LA ACTUALIDAD: 16, aunque ese número no es fijo, ya que depende de las circunstancias personales y trabajo de cada uno.
INSTRUMENTOS QUE USAN:
– Guitarra
– Guitarro
– Platillos
– Cilindros
– 2 campanas (campanillas)
– Pandereta
ACTOS SIGNIFICATIVOS DURANTE TODO EL AÑO QUE CELEBRAN:
AUROROS:
– DESPIERTA (Previo a la Fiesta de la Purísima)
– ROSARIO: Procesión de La Purísima. Se reza el rosario y se canta (sólo las voces y no usan instrumentos)
– ENCUENTRO DE AUROROS:
Siempre en fechas cercanas a La Purísima (este año el 7 de diciembre) donde se juntan una diez Cuadrillas de Auroros.
ANIMEROS:
Las actividades se hacen en torno al Día del Nacimiento (25 de diciembre), participando en diversos eventos: Mercado del Zacatín en Bullas, Misa de Gozo en San Nicolás (Murcia), etc.