Ana María VACAS

La primera vez que escuche interpretar una obra para piano a Arturo fue a la edad de cinco años y les aseguro que no he necesitado esforzarme en recordarlo de nuevo, porque no he olvidado nunca esa primera actuación en la que  me sentí tremendamente feliz; era la dulzura con la que acariciaba las notas y esa expresión con los ojos entornados, sentías como su cuerpo estaba ausente, sólo sus manos a las que no podías quitar la vista te llevaban revoloteando. Desde ese mismo instante supe que sería una persona reconocida en un futuro dentro de la música, era un talento con mayúsculas…

Es bastante difícil poder definir a una persona tan joven y con una capacidad extraordinaria tan poco habitual; quizás ustedes conozcan incluso más que yo al iniciar esta entrevista  su currículum profesional de pianista, pero mi intención en esta sección no es mostrar lo evidente, su trayectoria, sus conciertos en innumerables países, sus becas como excelencia para seguir desarrollándose, o sus premios a los que estamos un poco habituados debido al reconocimiento por los mejores pianistas del mundo; si, no me estoy equivocando al mostrar este horizonte  tan amplio. Yo quiero presentarles esa visión íntima al conversar con un adolescente de dieciséis años que ha conseguido impresionarme por su  enorme madurez. Supongo que en algún momento nombrare sus victorias, que hay que reconocer son continuas, pero busco más allá para encontrar el talento acompañado de sencillez y buen corazón;  mezcla de personalidad y talento que sólo en los genios confluye o en las personas magnéticas como el mismo las describe, aquellas las cuales sin ser especialistas en don de gentes transmiten con su sola presencia, iluminan una estancia y son sabios de nacimiento.  Arturo es  músico desde que nació, no necesitaba  estudiar música para serlo, lo traía de cuna esbozado en su mente, únicamente espero el momento oportuno para empezar a mostrarlo con tal atrevimiento que dejó asombrada incluso a su propia familia.

Nació en Caravaca de la Cruz en 2002, a la edad de cuatro años estaba escuchando como su hermano Julián tocaba al piano la melodía de “la Marcha Turca de Mozart”, inmediatamente después de escucharla por primera  vez se sentó delante del piano y consiguió  tocarla, la había  aprendido de oído. Sus padres decidieron llevarlo a la Escuela de Música de Cehegín  y ese mismo año realizó su primer concierto en la Casa de la Cultura de dicha localidad. Continua sus estudios musicales hasta hoy día que se encuentra en cuarto de        Enseñanzas Profesionales de Música en el Conservatorio Leandro Martínez Romero, recibiendo clase con profesores de dicha especialidad. Anteriormente estudio con Domingo Serrano García,  Viktoriya Poliazheva y Juan Francisco Lago.Paralelamente estudia en Madrid con la catedrática y pedagoga Galina  Eguiazarova, titular del departamento de Piano en la Escuela Superior de Música Reina Sofía.

Ha recibido clases magistrales y asesoramiento de grandes maestros, como Paul Badura-Skoda, Pavel Gililov, Jacques Rouvier, Alexander Kobrin , Cyprien Katsaris, Nino Kereselidze, Lang Lang, Dmitri Alexeev, Eduardus Halim, Ana Guijarro, Ángel Sanzo, Jura Margulis, Mikhail Petukhov, Balázs Fülei, Constantin Sandu,  J.F. Antonioli,  Fernando Puchol, Andrea Bonatta, Jean-Marc Luisada, Pavel Nersessian, Josu de Solaun, Enrico Elisi, Arkadi

 

 

 

 

 

 

 

Zenzipér, Edith Fischer, Jorge Pepi Alos, Pierre Réach, Jose Ramón Méndez, Nina Tichmann, Maurizio Moretti, Patrick Zygmanowski, Albert Atenelle, Giuliano Mazzoccante,  Wolfram Schmitt-Leonardy, Nikita Fitenko , Vladislav  Bronevetsky , Andreas Fröhlich, Yuri Bogdanov, Chenxi Li, Marcel Baudet, Isaac Istvan Szekely,  Ilja Scheps ,  Yuri Didenko, Cathal Breslin, Leonel Morales,  Martina Bauer, Yang Ming,  Alexander Kandelaki, Pilar Valero,  Julián García Alcaraz e Isidoro de la Ossa, entre otros, increíble verdad.

Su capacidad de memoria fotográfica le ayuda a desarrollar una técnica de estudio no habitual para los instrumentistas, ya que el sólo necesita una primera lectura para establecer las posiciones de las manos  y fijarlas,  a partir de ese momento sin  memorizar las notas entiende la obra a la perfección y no olvida las posiciones requeridas para ejecutarla. Después dedica horas de estudio para su perfeccionamiento no libre de técnica y expresividadque ayudan a transmitir al público, pero sólo con su mera presencia ya estamos sintiendo el privilegio que es estar delante de este gran artista.

Admirador de Horowitz por la capacidad de emocionar, reconoce que su energía positiva era capaz de atravesar la piel de cualquier persona cuando lo escuchaban interpretando; la sutileza de su sonido era   conseguido casi sin esfuerzo evidente característica propia de su personalidad. Esa capacidad es la que admira y lo alienta a realizar ese esfuerzo diario para presentarse en todos los escenarios posibles y expresarse como músico innato.

Piensa que los compositores  no creaban sus obras con una lógica medida, desde un preámbulo establecido, cree por encima de todo en la emoción. El mismo cuando interpreta siente su capacidad de emocionar como primer

 

 

 

 

estímulo en  y para el público. Esta coherencia de interpretación  y su  resultado está uniendo con un hilo invisible y conductor a cada una de las personas que se encuentran  escuchando, se trata por lo tanto de la verdad única que sale de su alma y se trasmite a través de sus manos.

Sus horas de ocio, que son pocas las dedica como cualquier joven de su edad, a salir con sus amigos conocidos desde la infancia y compartir risas durante unas horas, sirviéndole de distracción para el atrevido ritmo de conciertos y estudio que cubren la mayoría de las horas del día. En sus jornadas estivales su prioridad está en buscar cursos especializados para realizarlos con magníficos profesores, como el que conoció en una Masterclass de piano, Oiano Vilasecapeturnof  que indudablemente dejó huella en su manera   de vivir la música.

Los numerosos reconocimientos por parte de entidades profesionales son innumerables, en los dos últimos años ha sidobecado por la Lang Lang Foundation,y seleccionado como embajador de piano en representación de España, para participar en el Lang Lang Allianz Junior Music Camp  2015, celebrado en Viena, (Austria), del 17 al 24 de Noviembre 2015. A dicha selección se presentaron más de 300 participantes de 59 nacionalidades, concediéndose tan solo 10 becas entre todos los inscritos. Becado por el European Center for Culture andArtspara participar en  la III edición del Masterclass Clavicologne international piano festival 2016, celebrado en Aachen, (Alemania), Febrero/Marzo 2016.Contratado y becado por la Semaine Internationale de Piano et Musique de Chambre- Blonay –Suiza, para participar en el concierto de jóvenes artistas en Agosto de 2017. Así como la interpretación en numerosas salas y teatros más importantes de  España y  Europa avalan esta progresión impresionante.

 

 

 

 

 

Después de la excelente trayectoria con su edad, no tengo la menor duda de que este joven que a día de hoy nos deja embaucados con cada una de sus interpretaciones, ya ha conseguido ser uno de los más preparados talentos de la música en España, con la ambición suficiente para conseguir ser un músico concertista conocido internacionalmente. Admiro su capacidad de trabajo y dedicación, pero sobre todo su carácter divertido, su elegante madurez, y su magnífica conversación disfrute de quien lo escucha.

Nosotros habremos tenido en gusto y honor de convivir con él, en este nuestro conservatorio, en nuestro pueblo donde siempre que nos ofrezca su música estaremos cerca para acompañarlo; yo personalmente me quedo  con  el recuerdo de su debut como solista a la edad de 13 años en el Real Casino de Murcia, acompañado por la Orquesta de Cámara del Conservatorio “Leandro Martínez Romero” de Caravaca de la Cruz, con esta entrevista y un autógrafo que me firmo con cinco años y que guardo como un tesoro.