José Carlos Gómez Fernández/Concejal del área de Turismo, Hacienda y Planificación Económica del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz.

La expansión del Covid19 ha despertado la necesidad de hacer un nuevo tipo de política en todos los lugares del mundo. ¿El motivo? Que el virus afecte lo menos posible al día a día de sus ciudadanos, a pesar de las medidas tomadas en distintos países del globo. Si dirigiésemos la mirada hacia España, no podríamos decir que en estos días, en materia política, se esté haciendo bien.

Prueba de ello es la actualidad que vivimos estos días en materia política, en vez de estar pendientes de que cada paso que demos sea una oportunidad hacia una salida de una crisis inevitable, el dedo aún lo tenemos dentro de las llagas.

Si hubiese alguna oportunidad de que este mensaje le llegase al actual Ministro del Interior, se le rogaría, por favor, que reflexione en sus movimientos y en sus decisiones para con el pueblo, pues hay medidas que son excesivas y sin justificación estos días, como es el caso de las destituciones a los altos cargos de la benemérita a raíz del informe que la Guardia Civil preparó por encargo de una jueza, a propósito de la investigación sobre la posible delicitividad de la celebración de actos multitudinarios antes del Estado de Alarma.

La mayoría de las asociaciones profesionales de la Guardia Civil han salido estos últimos días en defensa del coronel Diego Pérez de los Cobos y han pedido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que aclare las causas del fulminante cese del oficial como jefe de la Comandancia de Madrid.

Pero, ¿Por qué se destituyó al coronel? La contextualización es clara. Se abrió una investigación judicial por los acontecimientos del 8-M, la juez designó a un equipo de Policía Judicial de la Comandancia de Madrid que dirige el coronel, con órdenes estrictas, entre ellas la más absoluta confidencialidad y objetividad.

En definitiva, al coronel Pérez de los Cobos le han cesado por cumplir las órdenes de la Juez. Que la Guardia Civil atendiese las órdenes de una juez que ordenó investigar la autorización gubernamental de la manifestación del 8-M cuando ya existía una alerta sanitaria internacional no es el capricho de unos pocos.

Al igual que este partido ha volcado sus esfuerzos en poder consensuar los movimientos de un Estado de Alarma impulsado por el gobierno, vemos inexplicable que se haya basado únicamente en criterios políticos para la toma de decisiones relacionadas con la Guardia Civil, sin tener en cuenta las tareas encomendadas a este cuerpo en el régimen constitucional.

Estos movimientos decepcionan, sobre todo, porque no podemos entender los duros golpes a los cuerpos del Estado que nos protegen cada día, no podemos entender las decisiones sin justificar y especialmente, contaminar el sistema democrático que tenemos utilizando como herramienta, un ataque a la división de poderes, que tanto nos costó conseguir.

Es momento de centrar esfuerzos, es momento de hablar, es momento de debatir y de pensar con dos cabezas en vez de una. De esta manera, conseguiremos, tener una democracia que vaya más despacio, pero con buena letra. Al igual que el objetivo para todos es aplanar la curva de contagios por coronavirus, también invito a que se solucione este tema cuanto antes y aprendamos de una vez por todas que para que una curva de contagios se desinfle, en política debemos hacer lo mismo con el partidismo que sufren algunos agentes hoy en día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Caravaca de la Cruz.- 28 de Mayo de 2020